Literatura
Jorge Fernández Díaz, Premio Nadal de novela
El escritor Jorge Fernández Díaz ganó el 81º Premio Nadal de novela por su obra autobiográfica “El secreto de Marcial”, en la que ahonda en la historia de su padre. Tras hacerse público el veredicto del jurado, el periodista recordó que el Nadal “es uno de los grandes premios del mundo”.
Esta obra autobiográfica, que había sido presentada bajo el seudónimo de “Daniel Ocampo”, le mereció el premio que incluye 30.000 euros y la publicación por parte de la convocante del galardón, la Editorial Destino, que será el próximo 5 de febrero.
“Soy hijo de dos asturianos que emigraron a Argentina en medio del hambre y el miedo de la posguerra tras la Guerra Civil española y que construyeron una épica emigrante en una comunidad española inmensa, olvidada y hoy en vías de extinción”, contó Fernández Díaz, quien dedicó la novela ganadora a “esa comunidad olvidada” en la que creció.
Hace unos años, en 2001, Fernández Díaz escribió la exitosa novela “Mamá”, por la que el Gobierno español le otorgó en 2003 la Medalla de la Hispanidad. Esta estaba dedicada a su madre Carmina, una asturiana que fue enviada a Argentina a los 15 años para huir de la pobreza en la posguerra del franquismo.
Ahora en “El secreto de Marcial” su atención se centró en “la persona más misteriosa”, su padre, Marcial Fernández, quien en “Mamá” era “un personaje secundario, un capítulo, porque por alguna razón era una persona hermética, que estaba presente de un modo excepcional”.
Para el ganador del decano de los galardones literarios hispanos, “madre hay una sola, pero todo padre es un enigma” y, por esa razón, decidió resolverlo: “Mi padre no tenía las herramientas para comunicarse conmigo, y su única manera, la única educación sentimental que me legó fue ver juntos algunos de los clásicos del viejo Hollywood, unas películas que luego he ido revisitando”.
Desde que murió Marcial Fernández en 2005, se convirtió para él en “una especie de fantasma literario” que le desafiaba a intentar escribir. “Mi padre me dio por perdido cuando se enteró que quería ser escritor y es toda una vuelta irónica que mi padre regrese a España en forma de novela y en esta noche”, señaló el escritor
Además, el escritor también ha querido narrar la vida de la comunidad española en Argentina en su novela, que “tuvo una gran importancia en su momento y que se encuentra en vías de extinción con algunos de sus miembros ya nonagenarios”.
“El secreto de Marcial” transcurre en una Buenos Aires distinta a la de su padre, donde se produce una investigación familiar buscando los secretos de este hombre tan enigmático, una pesquisa que lleva al lector a Asturias.
Las de Jorge Fernández Díaz
Su obra de ficción arrancó en 1985 con la novela negra “El asesinato del wing izquierdo” y prosiguió con “El Dilema de los próceres: Sherlock Holmes y el misterio del argentino enmascarado”, en la que el popular Holmes investiga junto a Borges.
En no ficción, Fernández Díaz es autor de la biografía no autorizada del fallecido periodista argentino “Bernardo Neustadt, El hombre que se inventó a sí mismo” (1993), y de la saga policial protagonizada por el agente Remil compuesta por “El puñal” (2014), “La herida” (2017) y “La traición” (2021).
En 2006, publicó “Fernández”, novela en la que narra las desventuras de su generación, un personaje alter ego del periodista que retomó en 2009 con “La segunda vida de las flores”. Y, dos años más tarde, el autor fue premiado por la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) por la serie de ocho entregas publicadas en La Nación en las que recreó las hazañas de José de San Martín en la Batalla de Bailén (1808), que fue la génesis de la novela “La logia de Cádiz”.
Fernández Díaz cultivó también el cuento y las crónicas, con títulos como “Corazones desatados” (2007), “La hermandad del honor” (2010), “Las mujeres más solas del mundo” (2012) y el ensayo “Una historia argentina en tiempo real” (2021).
Literatura
Cierra sus puertas al público la casa de García Márquez en México
La Casa de la Literatura, situada en el barrio Jardines del Pedregal, en Ciudad de México, donde el Premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez vivió sus últimos 39 años, cerró sus puertas al público por falta de recursos.
Así lo dio a conocer Emilia García, nieta del escritor y una de las impulsoras del proyecto, quien explicó que, aunque la familia proyectaba convertir en un museo en un futuro, el valor actual de la entrada —400 pesos mexicanos, equivalentes a unos 73.000 pesos colombianos— no ha sido suficiente para cubrir los gastos de mantenimiento del lugar, reportó el diario colombiano El Espectador.
En esa vivienda, ubicada en la calle Fuego 144, el escritor vivió junto a su esposa, Mercedes Barcha, desde 1975 hasta su muerte en 2014. Según señala la página oficial del gobierno de Ciudad de México, con la venta de objetos personales y memorabilia, en 2021 la casa fue transformada en centro literario en octubre de 2021.
Desde que nació el proyecto, uno de sus objetivos ha sido conservar intacto el último hogar del Nobel colombiano.
“La idea que ha unido a sus herederos es conservar esta última casa de García Márquez y de Mercedes tal y como la vivieron, dándole un nuevo giro para que la gente pueda visitarla, recorrerla y hacerse una idea del lugar donde todo eso sucedía”, se señala en la página oficial de la Casa de Literatura.
Mientras estuvo abierta, los visitantes pudieron conocer los muebles, cuadros, fotografías, libros y otros objetos personales del escritor, así como el estudio ubicado al fondo del jardín. Allí se conservaba la mesa en la que García Márquez escribió obras como “Crónica de una muerte anunciada”, “El amor en los tiempos del cólera” y “Vivir para contarla”.
La casa fue también el lugar donde Gabo recibió, en 1982, la noticia de que había obtenido el Premio Nobel de Literatura.
La relación del autor con México fue estrecha. En su capital también escribió “Cien años de soledad” entre 1965 y 1967, cuando vivía en otra casa situada a unos quince minutos de la que fue su última residencia. La novela fue publicada en 1967 por la editorial argentina Sudamericana.
“No es, pues, una segunda patria, sino otra patria distinta que se me ha dado sin condiciones, y sin disputarle a la mía propia el amor y la fidelidad que le profeso, y la nostalgia con que me lo reclama sin tregua”, dijo el escritor durante un discurso del 22 de octubre de 1982 en México, al recibir la Orden del Águila Azteca.
Textos para escuchar
Arañas – Eduardo Galeano
Eduardo Galeano lee su texto Arañas
Pasito a paso, hilo tras hilo, el araño se acerca a la araña. Le ofrece música, convirtiendo la telaraña en arpa, y danza para ella, mientras poquito a poco va acariciando, hasta el desmayo, su cuerpo de terciopelo.
Entonces, antes de abrazarla con sus ocho brazos, el araño envuelve a la araña en la telaraña y la ata bien atada. Si no la ata, ella lo devora después del amor.
Al araño no le gusta nada esta costumbre de la araña, de modo que ama y huye antes de que la prisionera se despierte y exija el servicio completo de cama y comida.
¿Quién entiende al araño? Ha podido amar sin morir, se ha dado maña para cumplir esa hazaña, y ahora que está a salvo de su saña, extraña a la araña.
Historias Reflejadas
“Voces rescatadas”

Voces rescatadas
Somos un punto en la trama del universo. Un punto atrapado en las líneas del tiempo, enredado en sus hebras, simultáneas y eternas. El pasado se ovilla en el presente y arrastra a un futuro incierto, en el que llevaremos la esencia de lo que hemos sido.
El viento empuja verdades que ayudan a comprender los males que nos habitan. Una y otra vez, se atreve a conducirnos en el tren de la existencia.
Pasos callados, voces silenciadas, el llanto que expande las penas guardadas en la memoria, los cuerpos que, mutilados de recuerdos, viajan hacia otros mundos, más sutiles, en los que sobrevuelan los aromas que nos pertenecen, en los que es posible encontrase para regresar con las palabras olvidadas en la boca. Son esas palabras las que nos ayudan a salir de los repliegues, a deshacernos de las capas que nos protegieron de los fantasmas.
El eco repite una letanía interminable, la historia se repite, los hilos se cruzan y en la gran madeja del tiempo brilla el verbo capaz de liberar el silencio.
Somos un punto en la trama del universo y nuestra voz es capaz de desandar la historia para rescatar el recuerdo.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia: “Tejo, juego de historias”, de Conrado Bocco; “Capsicum”, de Tavie Mariani; “Aroma de manzanillas”, de Susana Vaquero; y “Kamchatka”, de Marcelo Figueras.
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