
Mundo
En el mundo, las visitas a los museos cayeron en 2020 un 77 por ciento
La asistencia de público a los principales museos del mundo como el Louvre, el Guggenheim o la National Gallery de Londres se redujo drásticamente en un 77 por ciento en el último año, debido a los cierres temporarios y los impactos generados por la pandemia de coronavirus, llevando la cifra de 230 millones de visitantes, en 2019, a 54 millones en el 2020.
Así surge del informe anual que elabora el medio británico The Art Newspaper, en referencia a la asistencia de cada año a los cien museos más visitados del mundo, entre ellos el Museo Nacional de China en Beijing, el Louvre en París, el Hermitage de San Petersburgo, la National Gallery de Londres, el Reina Sofia de España, los Museos Vaticanos y el Museo Metropolitano de Nueva York.
Inamovible en su ranking de “el más visitado”, el Museo del Louvre, Francia, atrajo a 2,7 millones de personas, aunque eso significó un 72% menos que en 2019, cuando recibió 9 millones de visitantes, señalaron en el informe.
Otro de los datos aportados por esta encuesta anual que desde hace veinte años realiza el periódico especializado en arte es que, entre los cien museos, suman 41.000 días cerrados en todo el 2020, “más de un siglo de visitas perdidas”, enfatizan en el relevamiento.
El segundo más popular en esta lista es el Museo Nacional de China de Beijing, con 1,6 millones de visitantes, que debió cerrar sus puertas durante tres meses a partir del 25 de enero y cuando volvió a abrir su capacidad máxima se redujo en un 90 por ciento.
Las ciudades europeas experimentaron una fuerte caída en el turismo internacional, por lo que París recibió solo el 5% de su número habitual de turistas, lo que explica que los tres principales museos de arte de la capital francesa -el Louvre, el Centro Pompidou y el Musée d’Orsay- registraron una caída del 73 por ciento en la asistencia en general: pasaron de 16,5 millones en 2019 a 4,5 millones en 2020.
También se vieron afectados museos de España, como el Prado que experimentó una caída del 76% mientras que las cifras del Reina Sofía disminuyeron un 72% (de 4,4 millones en 2019 a 1,2 millones).
En tanto, las visitas a los pesos pesados italianos -los Museos Vaticanos, galerías Uffizi y la Accademia en Florencia- se redujeron en un 81%, 72% y 81%, respectivamente.
En Reino Unido, la Tate Modern de Londres fue el museo más visitado, arrebatándole ese lugar al Museo Británico, que debió cerrar sus puertas durante 208 días.
Estados Unidos, que detenta el mayor número de muertes relacionadas con Covid-19 y la mayor cantidad de casos en el mundo, fue donde los museos experimentaron las principales bajas de público, como el Guggenheim que tuvo un 88 por ciento menos de concurrencia, al permanecer cerrado durante más de siete meses.
La crisis sanitaria puso un freno a los planes del Met para conmemorar su 150 aniversario, lo que generó pérdidas monetarias por 150 millones de dólares, pero desde que reabrió en agosto con un aforo del 25 por ciento, reciben un promedio de 4.065 visitantes diarios.
Los datos sobre Brasil -con mayoría de casos de Covid después de Estados Unidos- revelan que sus museos estuvieron cerrados durante un promedio de 203 días el año pasado, un número que supera al de cualquier otro país, según el informe.
Las visitas al Museo de Arte de San Pablo, el Museo de Arte Moderno de esa misma ciudad y la Pinacoteca de São Paulo disminuyeron en 81 por ciento, 79% y 75% respectivamente.
El informe de The Art Newspaper también evidencia bajas en museos de Seúl, Escocia, Los Angeles, Tel Aviv, Tokio, Houston, Sydney, Chicago, Viena, Abu Dhabi, Atenas, México, Lisboa, Berlín, Praga, Amsterdam, Osaka y más ciudades del globo.

Mundo
Una obra de Monet, por décadas oculta, rompió un récord histórico en Francia

Una pintura de Claude Monet que permaneció durante décadas fuera de la mirada del público alcanzó los 50 millones de euros (unos 56 millones de dólares) en una subasta celebrada en París y se convirtió en la obra de arte más cara jamás vendida en Francia.
Se trata de “Iris”, un lienzo realizado durante los últimos años de vida del maestro impresionista, cuya venta en Sotheby’s desató una intensa competencia entre seis coleccionistas que disputaron su adquisición durante 45 minutos.
La puja se prolongó otros 20 minutos entre los dos últimos interesados hasta que la obra quedó en manos de un coleccionista asiático que participó por teléfono, según informó la casa de subastas.
El precio final superó ampliamente las expectativas iniciales, que situaban su valor entre 22 y 30 millones de euros, y desplazó el récord establecido en 2010 por “Cabeza de cariátide”, de Amedeo Modigliani, vendida entonces por 43,2 millones.
Pintada entre 1924 y 1925, “Iris” pertenece a la última etapa creativa de Monet (1840-1926), cuando el artista exploraba las posibilidades del color y la luz en los jardines de su residencia de Giverny, cerca de París.
La obra, de 1,60 metros de alto por 1,80 de ancho, formaba parte de la colección de Jeanne Schlumberger, quien la adquirió a través de sus vínculos con el entorno del pintor.
Durante décadas permaneció en la residencia familiar de París, sin exhibiciones públicas, y su existencia era conocida principalmente por una fotografía en blanco y negro.
Su excepcional estado de conservación, sin barnices ni intervenciones significativas, constituyó otro de los atractivos para los compradores.
La venta se produjo en el año del centenario de la muerte de Monet, una de las figuras fundamentales del impresionismo, cuya producción continúa entre las más cotizadas del mercado internacional.
El récord mundial del artista permanece en manos de “Meules”, una pintura de su célebre serie de almiares, que alcanzó los 110,7 millones de dólares en Nueva York en 2019.
La histórica adjudicación de “Iris” confirmó el interés de los grandes coleccionistas por las obras excepcionales del impresionismo y estableció una nueva marca para el mercado del arte francés.
Mundo
50 años de “The Song Remains the Same”, la película de Led Zeppelin en su apogeo

El 20 de octubre de 1976, Led Zeppelin estrenó en Nueva York “The Song Remains the Same”, una película que llevó al cine la potencia de sus conciertos y el universo personal de sus cuatro integrantes. Medio siglo después, aquel registro de tres actuaciones en el Madison Square Garden conserva un lugar singular en la historia del rock, tanto por sus extensas interpretaciones musicales como por las dificultades que atravesó su producción.
La idea de filmar a la banda había surgido varios años antes. En enero de 1970, el grupo registró su presentación en el Royal Albert Hall de Londres, aunque el material quedó archivado. La oportunidad definitiva llegó durante la gira estadounidense de 1973, cuando el manager Peter Grant convocó al director Joe Massot para documentar los conciertos del 27, 28 y 29 de julio en Nueva York.
Las actuaciones correspondían a la gira de “Houses of the Holy”, en una etapa de enorme popularidad para el cuarteto integrado por Robert Plant, Jimmy Page, John Paul Jones y John Bonham. Las cámaras registraron interpretaciones de clásicos como “Rock and Roll”, “Black Dog”, “Since I’ve Been Loving You”, “Stairway to Heaven”, “Whole Lotta Love” y una versión de “Dazed and Confused” cercana a la media hora.
El proyecto incorporó secuencias de ficción destinadas a representar los intereses y personalidades de los músicos. Page aparece como un viajero que asciende una montaña hasta encontrarse con un misterioso ermitaño que resulta ser él mismo. Plant encarna a un caballero medieval, mientras Jones protagoniza una fantasía nocturna durante “No Quarter”. Bonham eligió mostrar escenas familiares, su vida rural y su afición por los automóviles.
La producción acumuló problemas desde el comienzo. Tras varios desacuerdos con Grant, Massot fue reemplazado por el australiano Peter Clifton en 1974. Una disputa por la entrega del material filmado demoró el montaje y obligó a negociar una compensación económica.
Clifton descubrió además que faltaban tomas fundamentales para completar las actuaciones. La solución fue reconstruir el escenario del Madison Square Garden en los estudios Shepperton, en Inglaterra, donde los músicos recrearon fragmentos de los conciertos en agosto de 1974. John Paul Jones incluso debió utilizar una peluca porque se había cortado el cabello desde las filmaciones originales.
El estreno llegó tres años después de los recitales, acompañado por un álbum doble con su banda sonora. La recepción crítica fue mayormente desfavorable y algunos integrantes del grupo expresaron reparos sobre el resultado. Jimmy Page reconoció que la película ofrecía un testimonio razonablemente honesto de aquella etapa, aunque distaba de considerarla una gran obra cinematográfica.
Con el tiempo, “The Song Remains the Same” adquirió valor como documento de una época. Durante décadas fue el principal registro audiovisual oficial de Led Zeppelin en concierto. Su reedición en 2007 permitió recuperar material adicional y mejorar el sonido, mientras que una nueva edición de la banda sonora apareció en 2018.
A 50 años de su estreno, la película conserva las imágenes de una banda que había alcanzado una dimensión extraordinaria y cuya música, desplegada sobre el escenario, constituye su principal atractivo.
Mundo
Subastarán objetos de Stanley Kubrick, entre ellos el hacha de “El resplandor”

Una colección de objetos personales del cineasta estadounidense Stanley Kubrick, que incluye el hacha utilizada por Jack Nicholson en “El resplandor” y la figura del bebé estelar de “2001: Odisea del espacio”, será subastada el próximo 3 de febrero en Londres por la casa Bonhams.
Según informó Smithsonian Magazine, las piezas serán exhibidas previamente en Nueva York, Los Ángeles y París. El conjunto reúne elementos de producción, vestuario y recuerdos vinculados con películas como “Espartaco”, “Barry Lyndon”, “Nacido para matar” y “Ojos bien cerrados”.
Uno de los objetos más destacados es el hacha utilizada por Nicholson en la escena del asesinato del cocinero Dick Hallorann, interpretado por Scatman Crothers. La pieza, conservada en el archivo personal del director, tiene un valor estimado de hasta 66.000 dólares.
Fabricada con espuma recubierta de materiales metalizados, el arma incorporaba dos pernos diseñados para romper bolsas de sangre artificial. Durante el rodaje, Crothers utilizó una protección de varias capas para amortiguar los golpes.
Otra de las principales atracciones será el bebé estelar de “2001: Odisea del espacio”, una figura de fibra de vidrio de unos 69 centímetros que aparece en la secuencia final del filme. Su precio podría alcanzar los 1,1 millones de dólares.
La subasta también incluirá las prendas azules utilizadas por las inquietantes gemelas de “El resplandor”, una claqueta de rodaje, guiones con anotaciones manuscritas y la silla de director que Kubrick utilizó durante su carrera.
Entre los objetos personales figura además su juego de ajedrez, una de sus grandes aficiones. El realizador acostumbraba disputar partidas con integrantes de los elencos y equipos técnicos durante los descansos de filmación.
Katharina Kubrick, hijastra del cineasta, expresó su deseo de que los objetos encuentren nuevos propietarios que los conserven y transmitan a futuras generaciones de amantes del cine.








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