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Los 103 años de Kirk Douglas

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El actor estadounidense Kirk Douglas, quien en su plenitud se erigió como una de las estrellas más recias e intensas del firmamento de Hollywood, con sus elogiadas interpretaciones en el western y el drama urbano y contemporáneo, está cumpliendo este lunes 103 años.

Solo Olivia de Havilland, coprotagonista de “Lo que el viento se llevó” (1939) le compite en sobrevivencia en cuanto a los famosos del cine, también con 103 años.

Pelo rubio, bien marcados los huesos del rostro y un hoyuelo en el mentón, al que muchas espectadoras consideran irresistible, la “pinta” con que Douglas conquistó la pantalla distaba del “baby face” anglosajón que la Meca del Cine subrayaba como ideal de la apostura masculina.

En verdad, los jóvenes rasgos de Douglas retrataban orígenes eslavos y semíticos: su dramático rictus parecía expresión de una previa odisea de carencias y penas.

Cuando sus papeles se lo exigieron, Douglas era un nervioso volcán de pasiones, tan gesticulante que solía ponerse al borde de la sobreactuación.

Si frecuentemente Douglas actuó como poseído por una furia vengativa, la vida pudo moldearlo así: hijo de una humilde pareja ruso-judía emigrada a Estados Unidos, el actor nació en 1916 en Amsterdam (estado de Nueva York), único varón entre seis hermanas, bajo el nombre real de Issur Demsky Danielovitch.

Empleos de canillita y mozo de café lo ayudaron a mitigar las privaciones que en su hogar eran historia antigua -y que Douglas, ya adulto y adinerado, evocó en “El hijo del trapero”, un libro escrito por él-, y a alternar con un microcosmos humano del que resonarían ecos en algunos de sus torturados personajes.

Sus limitaciones monetarias no le impidieron completar la secundaria -“Tuve que aprender a vivir y superar el gueto”, contó después- y egresar de la Academia de Arte Dramático de Nueva York. En 1941 debutó en los escenarios de la Gran Manzana y, durante la Segunda Guerra Mundial, se enroló en la Marina.

Gracias a su amistad con la ya consagrada Lauren Bacall -por entonces, pareja de Humphrey Bogart-, Douglas logró en 1944 una carta de recomendación para el productor de cine Hal Wallis, quien lo hizo debutar en la pantalla grande como la contrafigura de Barbara Stanwyck, en “El extraño amor de Martha Ivers”.

Pero recién en su octavo filme, “El triunfador”, rodado en 1949, Douglas se vio catapultado a la celebridad: a las órdenes de Mark Robson, encarnaba allí a un boxeador que no se detenía ante nada con tal de alcanzar la cima en ese deporte.

Los años 50 empezaron mal de amores para Douglas -en 1950 rompió con su primera esposa, Diana Hill, con la que había tenido dos varones, Michael y Joel-, pero con un suceso tras otro en lo laboral: “Luz y sombra”, donde animaba a un trompetista; “Cadenas de roca”, donde era un inescrupuloso periodista; y “Antesala del infierno”, donde interpretó a un amargado detective.

En “Cautivos del mal” fue un productor de Hollywood; en “Veinte mil leguas de viaje submarino”, un marinero; en “Ulises”, el héroe griego que vuelve de Troya; en “Sed de vivir”, el pintor Vincent Van Gogh; en “La patrulla infernal”, un militar de la Primera Guerra Mundial; y en “Espartaco” encarnó a un gladiador rebelde.

Durante los 50 y los 60, Douglas fue una de las luminarias del cine hollywoodense dentro y fuera de fronteras, pero esa fama le significó estar prácticamente preso de alguno de los grandes estudios, para los que debía protagonizar entre tres y cuatro películas por año.

El western fue otro género donde Douglas se movió cómodamente: personificó a un granjero en “Hombre sin rumbo”; a Doc Holliday en “Duelo de titanes”; a un alguacil en “El último tren”; a un vaquero en “Los valientes andan solos”; y a un asesino a sueldo en “Duelo de gigantes”.

Desde los 70 y cuando su físico ya no era el de antes, filmó más fuera de su país, diversificó sus papeles -hizo ciencia ficción en “Saturno 3” y terror en “Furia”-, intensificó sus funciones como productor e hizo más frecuentes sus apariciones en telefilmes.

A diferencia de tantos y tantas colegas, la vida amorosa y social de Douglas evitó los escandaletes y los chismes: en 1954 reincidió en el matrimonio -esta vez con Anne Buydens-, unión de la que nacieron otros dos varones, Peter y Erik.

Douglas llega a los 103 años viviendo en su mansión de Beverly Hills, fruto de sus acertadas inversiones, jurando una y mil veces que no le importa no haber ganado nunca el Oscar, y feliz de que sus cuatro hijos -sobre todo el Michael de “Atracción fatal” y “Bajos instintos”- hayan seguido sus pasos en el cine.

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Anuncian el estreno de la serie “Carlos III, la reinvención de un rey”

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Con motivo del tercer aniversario del reinado de Carlos III, ¡HOLA! TV anunció el estreno del documental exclusivo “Carlos III, la reinvención de un rey”, una producción que propone un recorrido profundo por la vida del actual monarca británico. El especial se presentará el próximo 5 de mayo dentro del espacio “Especiales Realeza”.

La obra aborda la trayectoria del sucesor de Isabel II desde sus primeros años, marcados por el peso del deber y experiencias de acoso escolar, hasta su consolidación como figura central de la corona. A través de material de archivo inédito y el análisis de expertos, el documental reconstruye las distintas etapas que moldearon su identidad.

El relato también pone el foco en su rol como Príncipe de Gales, período en el que se destacó por desafiar convenciones al impulsar causas como la defensa del medio ambiente y la preservación de la arquitectura, posicionándose como una voz adelantada a su tiempo.

Además, “Carlos III, la reinvención de un rey” no esquiva los momentos más complejos de su vida personal y pública. El especial repasa su vínculo con Diana de Gales, su posterior separación y el proceso de aceptación social de Camila Parker Bowles. Para profundizar en estos hitos, la producción cuenta con testimonios de reconocidos historiadores y periodistas como Kate Williams, Sarah Gristwood, Richard Fitzwilliams y Victoria Murphy.

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Ringo Starr lanzó su disco “Long Long Road”

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Ringo Starr lanzó “Long Long Road” (“Largo, largo camino”), su vigésimo segundo álbum como solista y el segundo coescrito y producido por T Bone Burnett. Este esperado sucesor de “Look Up”, que alcanzó el número uno en las listas el año pasado, incluye diez canciones y colaboraciones con Sheryl Crow, Sarah Jarosz, Billy Strings, Molly Tuttle y St. Vincent.

Vale destacar el tema principal, con las voces de Crow y Daniel Tashian, acompañado de un video dirigido por la aclamada Francesca Gregorini (hijastra de Ringo). El video, emotivo y que incorpora nuevas tecnologías, sigue a Starr en su largo camino, recorriendo escenas de toda su vida, incluyendo muchas imágenes personales e inéditas.

Con el lanzamiento de este disco, el baterista de The Beatles celebra su renacimiento en la música country, seguramente el mejor álbum jamás realizado por un artista de 85 años. Al respecto, el músico reflexionó: “Estamos hablando de este largo camino que he recorrido, y he estado pensando en el camino que he tomado”.

(Fuente: Revista Rollingstone)

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Frida Kahlo, un fenómeno mundial que no se detiene

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El fenómeno en torno a Frida Kahlo continúa en expansión y atraviesa disciplinas, geografías y públicos. La artista mexicana, célebre por sus autorretratos, alcanzó recientemente un nuevo récord en el mercado del arte cuando su obra “El sueño” (La cama) (1940) se vendió por casi 55 millones de dólares en una subasta de Sotheby’s. Este renovado interés comercial y simbólico se refleja también en una serie de proyectos culturales que exploran y amplifican su legado.

En Museum of Fine Arts Houston, la exposición “Frida: The Making of an Icon”, abierta hasta el 17 de mayo, indaga en la construcción póstuma de Kahlo como figura global. La muestra reúne más de 30 obras de la artista junto a piezas de cinco generaciones influenciadas por su trabajo, en un recorrido que destaca cómo distintos movimientos —desde el feminismo hasta comunidades LGBTQ y chicanas— resignificaron su imagen y pensamiento.

Según informó The New York Times, la exhibición recibe más de 7.500 visitantes semanales y se encamina a convertirse en una de las más concurridas del museo en la última década. En paralelo, instituciones culturales de Estados Unidos buscan capitalizar este interés creciente mediante propuestas interdisciplinarias.

Uno de los proyectos más destacados es el estreno en Metropolitan Opera de “El último sueño de Frida y Diego”, una ópera centrada en la relación entre Kahlo Diego Rivera. La obra, que se presentará entre mayo y junio, forma parte de una estrategia para ampliar audiencias y revitalizar el repertorio, en un contexto de dificultades financieras para la institución tras la pandemia.

La producción cuenta con música de Gabriela Lena Frank y propone una narrativa situada en el Día de los Muertos de 1957, donde Kahlo regresa del inframundo para reencontrarse con Rivera. La puesta explora tensiones emocionales y artísticas de la pareja, con una estética inspirada en elementos recurrentes de sus obras, como corazones, raíces y paisajes fragmentados.

En sintonía con la ópera, el Museum of Modern Art (MoMA) presenta la muestra “The Last Dream: Frida and Diego“, que combina piezas originales, fotografías y escenografía diseñada por Jon Bausor. La exposición transforma el espacio museístico en una experiencia teatral, integrando andamios, telas industriales y una monumental instalación arbórea que remite a la iconografía de Kahlo.

Estas iniciativas evidencian una tendencia creciente hacia la hibridación entre artes visuales y escénicas. Para los organizadores, este tipo de colaboraciones no solo amplía el alcance de las instituciones, sino que también refuerza la vigencia de figuras como Kahlo, cuya obra continúa generando nuevas lecturas y diálogos contemporáneos.

El impacto se extiende más allá de museos y teatros. Desde producciones de danza hasta campañas digitales, la figura de Kahlo se consolida como un símbolo cultural capaz de trascender generaciones y formatos. Su legado, lejos de estabilizarse, sigue en transformación constante, reafirmando su lugar como una de las artistas más influyentes del siglo XX.

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