Música
B.A.Rock y un finde de shows inolvidables
Babasónicos, Los Pericos y Massacre se destacaron con shows de calidad en la segunda jornada del B.A.Rock en el estadio Malvinas Argentinas, lo que permitió dejar de lado por un rato las polémicas en torno a las desprolijidades en la grilla del festival.
Si bien el día se presentaba complicado de entrada por la decisión a último momento de León Gieco, un histórico, de bajarse del festival sin demasiadas explicaciones, la inclusión de Los Pericos en su lugar, con una destacada actuación, sumado a otras notables performances, aportaron su color a la fecha.
Además de los mencionados grupos, también dejaron su huella El Bordo, con una vibrante actuación, Fabiana Cantilo que cautivó con su veta más rockera y su desparpajo, y Guasones, aunque más por su poder de convocatoria que por su set en particular.
Con una concurrencia total de 6.000 personas, según datos de los organizadores, el clímax de la jornada llegó con Los Pericos, la banda sorpresa que ocupó el lugar en el que debía haber estado León Gieco, de acuerdo a la grilla original.
También estaban incluidos para el domingo Los Twist y Raúl Porchetto, quienes fueron eliminados de la programación por diferentes motivos.
Lo cierto es que Los Pericos hicieron olvidar cualquier desprolijidad, gracias a un set en el que desfilaron varios de sus clásicos pero en aggiornadas versiones que demostraron que esta banda logró en los últimos años una gran amplitud estilística.
Lejos de esa formación que destacaba por su festivo reggae, los comandados por Juanchi Baleirón, cada vez más cómodo como frontman, sumó matices como elementos de la música soul desde los teclados y cierta veta rockera con las guitarras, que enriquecieron su propuesta.
El otro gran momento fue el cierre de Babasónicos, cada más sutil a nivel sonoro, con versiones que pendulan entre el bolero, el western y el tex mex, y una pulcritud que permite apreciar cada uno de los arreglos encarados.
En el medio de estas dos actuaciones, en este mismo escenario principal llamado “La Balsa”, apareció Guasones, que de no ser por su poder de convocatoria, su presencia hubiera resultado incomprensible.
Es que en medio de estos dos puntos altos, este show careció de gracia, con un rock básico sin mayores sorpresas y letras monotemáticas, con la cocaína como gran protagonista, a partir de frases obvias que refieren a “el infierno blanco”, “noches sin dormir” o “la chica de blanco”, dignas de una competencia por convertirse en los nuevos “pomelos del rock”, ese grotesco personaje creado por el humorista Diego Capusotto.
Antes de todo esto, el primer momento “festivalero” de la jornada corrió por cuenta de El Bordo, que preparó el clima para los momentos cumbres de la noche, con un show potente de guitarras distorsionadas.
En tanto, en el escenario “Artaud”, en el estadio techado, se destacó Massacre, con un Walas inspirado, que echó mano a todos sus recursos conocidos, como frases delirantes, el uso de juguetes y el desparpajo en escena, y dejó en claro que es uno de los últimos grandes frontman del rock argentino.
Antes había sido el turno de otro histórico, Willy Quiroga, que interpretó clásicos de Vox Dei como “Es una nube, no hay duda”, “Génesis”, “Libros Sapienciales” y “Azucar amargo”, entre otros.
En tanto, el escenario “Signos”, al aire libre, presentó entre otros a una destacada Fabiana Cantilo, que con gran carisma redondeó una disfrutable actuación; a Boom Boom Kid que mantuvo la chispa prendida en base a su propuesta hardcore; y Sig Ragga, que puso la nota amarga del día al abandonar abruptamente la escena, en mitad de su set, al aducir problemas de sonido.
En lo referente a lo institucional, Daniel Ripoll, organizador del evento, anunció la digitalización de los archivos de la revista Pelo, un trabajo realizado en conjunto con la Universidad de Quilmes.
En medio de su alocución, el periodista hizo referencia al esfuerzo que significó la realización del festival, en lo que podría considerarse un intento de explicación ante las desprolijidades en el armado de su grilla.
“En los últimos cuatro meses, se vendieron 675.000 entradas de producciones internacionales. Esto equivale a 40 B.A.Rock. Esto se hace a pulmón, sin sponsors, por eso hay tantas dificultades”, manifestó, para luego destacar que “esto es trabajo argentino”.
La edición 2017 de este festival concluirá este lunes con las presentaciones destacadas de Fito Páez, David Lebón y Las Pastillas del Abuelo.
Música
Ciro y Los Persas se presentará en Corrientes en mayo
El pulso del rock nacional se hace sentir nuevamente en el nordeste del país. Y en ese andar, Ciro y Los Persas llegará a Corrientes el próximo sábado 16 de mayo para presentarse en el Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola, como parte de su “Gira 2026”, un tour que los encuentra recorriendo escenarios de distintos países y reafirmando su vigencia. Las entradas para el show se pueden conseguir a través de Ticketek y también en los siguientes puntos de venta físicos habilitados:

- Que Sea Rock (Corrientes)
- Chaco Tour (Resistencia)
- La Cornisa Bar Pool (Formosa)
Luego de un intenso 2025, la banda encabezada por Andrés Ciro Martínez continúa consolidando su presente con una seguidilla de shows masivos en distintos puntos del país y la región, incluyendo presentaciones en Córdoba, Rosario, San Juan, Mendoza y Buenos Aires, donde agotaron funciones en el Movistar Arena, además de su paso por Punta del Este.
En ese mismo camino, el grupo viene de protagonizar una destacada actuación en el Anfiteatro del Río Uruguay, en Paysandú. Allí ofrecieron un recital convocante, con miles de personas acompañando una noche cargada de clásicos, entrega y una conexión muy cercana con el público, reafirmando su gran presente en vivo a nivel regional.
El show en Corrientes propondrá un repaso por las canciones más reconocidas de la banda, junto con clásicos infaltables de Los Piojos, grupo fundamental en la historia del rock argentino y parte esencial del recorrido artístico de Ciro.
Con una puesta que combina intensidad, emoción y un fuerte ida y vuelta con la audiencia, el espectáculo invita a transitar diferentes momentos de su carrera, desde sus comienzos hasta la actualidad, manteniendo intacta su esencia.
Esta parada en Corrientes se integra a una gira de alcance internacional que continuará por distintas ciudades de Sudamérica y Europa, incluyendo destinos como Barcelona, Madrid, Mallorca, París, Málaga, Dublín y Copenhague, entre otros.
La cita promete convertirse en una verdadera fiesta del rock, con un repertorio cargado de himnos y una energía que se renueva en cada presentación.
(Fuente: La Juventud Está Perdida)
Música
La Orquesta Invisible presenta “Huella”, su álbum debut
“Huella” es el título del primer álbum de la Orquesta Invisible, obra que la banda se encuentra presentando en estos días. La placa no sólo reúne temas del bandoneonista y director Julio Coviello, sino que incorpora dos tangos y un candombe compuestos por integrantes de la orquesta, algunos colectivamente. El disco llega a coronar el primer aniversario del grupo, que se presentó regularmente en La Tierra Invisible y otros escenarios.
“Una huella es muestra de movimiento y se construye entre mucha gente que transita por el mismo sendero”, reflexionó Coviello a propósito del flamante álbum.

“Estamos por cumplir un año de vida. Los primeros temas que incorporamos al repertorio recorren mis más de 20 años como compositor. En ese trayecto fui encontrándole más matices y maneras de transmitir con la música. Poder movilizar emociones sin utilizar la fuerza. Mi participación en el Cuarteto Cedrón durante cuatro años me ayudó a encontrar ese camino”, destacó el director., quien además agregó: “También me enriquece escribir con mis colegas de la orquesta, le da diversidad y amplitud a las ideas musicales. Muchas veces cuando escribe una sola persona, el repertorio resulta muy monótono”.
Figura destacada de la renovación tanguera de comienzos de siglo, Coviello celebra la progresiva incorporación al género de nuevas camadas de artistas. “La Orquesta mezcla músicos de varias generaciones. Gente como yo, que ronda los cuarenta. Gente de treintipico con trayectoria en grupos como Ciudad Baigón, La Rantifusa o El Afronte. Gente de veintipico de Orquestas Sinfónicas o egresados de la Balcarce. Toda la variedad de experiencias que tiene cada integrante se escucha en nuestra música”.
“Dentro de la propuesta de Julio para la Orquesta Invisible estaba la idea de generar nuevas composiciones en colaboración. Así que en uno de los ensayos propuso armar un tango, donde fue tirando pautas y el que podía aportaba desde su instrumento alguna melodía y una rítmica. Con lo que se fue armando volvió al ensayo siguiente con una idea con más forma y empezó a armarse ‘Centenera’, el primer tango de la orquesta compuesto de manera colectiva”, graficó Rodrigo Almonacid, otro de los fueyes de la agrupación.
La orquesta hace del encuentro colectivo y del deseo un motor fundamental del proyecto, más allá de modas y tendencias. Patricia Szilagyi, pianista afirma que “en algún punto la orquesta es revelarse frente a esa sensación de que cargamos con nuestra vida y nuestra muerte, sobre todo en este momento del país, de la cultura, de la economía, de cómo están las cosas para los artistas”. Y agrega “todo el tiempo la sensación es que hay que hacer agrupaciones cada vez más reducidas para poder ganar dinero, que hay que trabajar cada vez más para poder juntar unos mangos para llegar a fin de mes. A mí me encanta esa sensación de revelarse contra el sentido común, poder decir ‘esto no es estratégico, esto lo hacemos porque queremos, porque lo amamos’”.

La orquesta ensaya cada miércoles en el centro cultural que le da nombre, La Tierra Invisible (una alusión al gran ensayo “El hombre que está solo y espera”).
“La Tierra Invisible se convirtió en nuestro refugio de ensayo y en el escenario de nuestro ritual de cada miércoles por la mañana: los primeros en llegar corren las mesas, levantan las persianas, preparan el mate y despliegan los atriles –relata Mariano Burnengo, bandoneonista-. Me fascina el contraste de este espacio. Los días de ensayo tienen esa crudeza del trabajo compartido, mientras que los días de concierto todo luce ordenado y limpio. Es la comodidad de jugar de local. Esta dinámica me remite a la época dorada del tango, cuando cada orquesta tenía su propio club, su estilo y su personalidad. Hoy, este rincón es nuestra trinchera”.
“Allí también nacieron dos composiciones colectivas, ‘Centenera’, y ‘Clave Blanca’, el tema que escribieron Rodrigo y Julio ‘Ceniza’, lo que terminó de consolidar el repertorio”, celebra el contrabajista Alex Valdez.
Ficha Técnica de “Huellas”
Temas
- Centenera (O.Invisible)
- Ceniza (Coviello-Almonacid)
- Clave blanca (O.Invisible)
- 18 de julio (Coviello)
- Delirio (Coviello-Gignoli)
- El cedrón y la lechuza (Coviello-Di Lorenzo)
- Y la quería (Guerrero-Coviello)
- El tuerto (Coviello)
- Seis puntos (Coviello)
- Lengua seca (Coviello)
- Perro cimarrón (Coviello-Bustos)

- Violines: Paula Corrarello, Santiago Moore, Mabel Echevarría
- Viola: Fernando Estrup
- Cello: Dolores Velasco
- Bandoneones: Julio Coviello (dir), Rodrigo Almonacid, Mariano Burnengo
- Piano: Patricia Szilagyi
- Contrabajo: Alex Valdés
- Arte de tapa: obra colectiva de Dema, Dani López, Fernando Estrup, Rodrigo Almonacid, Cari Aimé, Julio Coviello.
- Edición y Mezcla: Boris Lawler
- Master: Edgardo González
- Técnico de grabación: Agustín Silberleib
- Grabado en Dr. F el 13 y 20 de diciembre de 2025
(Fuente: Andrés Valenzuela – Prensa y Comunicación)
Música
Rodrigo Sosa, el músico argentino que con su quena conquistó Cuba
El músico argentino Rodrigo Sosa continúa consolidado fuertemente su carrera en el ámbito internacional haciendo de su quena la voz cantante de su arte.
Sosa, quenista nacido en la provincia de Misiones, se encuentra radicado en Cuba desde hace dos décadas y lleva más de 10 años desplegando su don musical en la isla y en toda Latinoamérica.
En 2025 ganó el prestigioso Gran Premio Cubadisco, máximo galardón de la industria musical cubana, destacándose con su álbum “Olokun”, producido junto al pianista Roberto Fonseca, por fusionar la quena andina con jazz afrocubano.
Algo más sobre el artista

Sosa vive en La Habana, ciudad que visitó por primera vez en 2007 en ocasión de la Feria Internacional del Libro de 2007. Allí constató la calidad del sistema pedagógico y, unido a la admiración que ya sentía por la música cubana, decidió buscar la formación académica que le faltaba como quenista.
En ese sentido, el artista destacó que mayoritariamente “la música folclórica se transmite desde la oralidad” razón por la que lo más cercano a la quena era la flauta traversa, especialidad que estudió para finalmente graduarse en 2012 en la Escuela Nacional de Arte, para finalmente decidir vivir en Cuba definitivamente.
En esos cuatro años grabó su primer disco en forma independiente denominado “La quenística”, obra que finalmente registró con la casa discográfica Colibrí.
A lo largo de su fructífera carrera, Rodrigo Sosa fue convocado a diversas colaboraciones, tanto en grabaciones como en los escenarios, por artistas como Silvio Rodríguez, Omara Portuondo, Pancho Amat, Natalia Lafourcade, Lila Downs, Alexander Abreu, Javier Malosetti, Chango Spasiuk, entre otros.
Algo más sobre “Olokun”
Con “Olokun”, Sosa vio hecha realidad en 2024 su cuanto trabajo discográfico. Se trata de una obra que fusiona la tradición andina con ritmos cubanos y africanos, en un trabajo que contó con producción musical del pianista Roberto Fonseca y producción general de Kenya Autie y Adriana Pazos.

El disco destaca por su innovadora mezcla de géneros como yambú, gnawa, guaracha, huayno, bolero, jazz latino y música afrocubana, consolidándose como un hito en el folclore instrumental contemporáneo.
Según la crítica, “‘Olokun’ no solo celebra la quena, sino que la reinventa, ofreciendo una experiencia sonora que resuena como pura vibración. Un disco esencial para entender la evolución de la música latinoamericana en el siglo XXI”.
(Fuente: UPM Music Innovation)


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