Música
El CAFF celebra sus 21 años a puro conciertos
El Club Atlético Fernández Fierro (CAFF), la reconocida sala de conciertos del barrio del Abasto que fue declarada Sitio de interés social y cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cumple veintiún años de vida y lo celebra con un mes de conciertos de lo mejor de nuestra música.
- Miércoles 30 de abril (víspera del 1ero de mayo): Fernández Fierro
- Sábado 3 de mayo: Juan Pablo Fernández y Los Techistas del Apocalipsis + El Conjuro de las Cumbias Tristes
- Viernes 9 de mayo: Karamelo Santo
- Sábado 10 de mayo: Fughu + Prototipo
- Miércoles 14 de mayo: Fernández Fierro
- Viernes 16 de mayo. Casiana Torres
- Sábado 17 de mayo: Pianeres de río + Virginia Broches, Lucia Andreotti, Osvaldo Camarotta, Luis Sampaoli, Ana Iniesta y Alejandro Santos
- Viernes 23 de mayo: Angry Zeta
- Sábado 24 de mayo: El Gnomo y La Filarmónica Cósmica
- Sábado 31 de mayo: Quinteto Negro La Boca
El club fundado el 1 de mayo de 2004 y declarado como Sitio de interés social y cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por la Legislatura porteña, es manejado por una cooperativa integrada por músicos y el histórico iluminador y programador Walter “El Tano” Coccaro.
Esta amplia sala con capacidad para más de 200 personas funciona como un espacio clave para el desarrollo de conciertos, espectáculos, actividades culturales, ensayos, celebraciones y todo tipo de encuentros sociales. Desde su inauguración hasta nuestros días, por el escenario del CAFF han pasado los máximos exponentes de la música argentina y uruguaya, ha recibido la visita de artistas de todo el mundo y se ha consolidado en un lugar emblemático para la cultura porteña.
El Club surgió como resultado del trabajo de la Fernández Fierro, una formación de tango cuya historia se remonta al año 2001. En aquel entonces y en medio de la profunda crisis económica, social y política que afectaba a nuestro país, doce jóvenes alumnos de la Escuela de Música Popular de Avellaneda se juntaron para conformar una banda con la propuesta de volver al tango, abrazando códigos que hasta ese momento se sentían del pasado; el proyecto estaba influenciado por la musicalidad y la forma de trabajo de la Orquesta de Osvaldo Pugliese aunque al mismo tiempo tenía el espíritu de una banda de rock.
En sus orígenes, la orquesta se reunía para tocar en las calles de San Telmo, llevando a cuestas un piano con rueditas que luego emplazaban en alguna vereda del casco histórico donde ofrecían conciertos. A pesar de las adversidades y de la prohibición de tocar en la vía pública, la Fernández Fierro logró consolidarse cautivando a la gente y generando su propia audiencia. Así surgió la necesidad de encontrar un espacio propicio para el desarrollo de su actividad, un lugar donde una orquesta pudiera tocar cómodamente; entonces decidieron alquilar un ex taller mecánico, que fue acondicionado por ellos mismos hasta convertirse en este club que se convirtió en un espacio ineludible de la cultura independiente argentina.
El Club Atlético Fernández Fierro funciona como una cooperativa concebida por músicos para músicos. Tanto la filosofía del lugar como la forma de trabajo se fundamenta en la igualdad: todas las personas involucradas en el espacio son músicos comprometidos con su arte. Además, brindan empleos para alrededor de 25 familias, incluyendo músicos, técnicos, prensa, camareras y barman. Asimismo, la barra es manejada íntegramente por la cooperativa: la colaboración de sus familiares con la oferta gastronómica durante los shows ha fortalecido el espíritu comunitario y autogestivo que los caracteriza. En el CAFF las bandas y artistas que se presentan pueden sentirse respaldados, tal como ellos mismos anhelaron sentirse en sus inicios. La prioridad está puesta en acoger especialmente a bandas independientes, brindándoles la posibilidad de tener un lugar dentro de la escena musical local sin obstáculos ni dependencia de productores, generando un ambiente abierto y propicio para la expresión artística y cultural.
El club posee una programación musical y artística que está a cargo de Walter “El Tano” Coccaro y que se mantiene vigente desde 2004, con excepción del periodo de pandemia en el que el CAFF organizó un ciclo de conciertos vía web desde los hogares de los músicos. Asimismo, anualmente se realiza el “FACAFF”, festival de tango actual donde se le da espacio a gran cantidad de agrupaciones de tango nuevo, actual, de todo el país.
(Fuente: Marta del Pino – Prensa)
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Milo J tuvo su Tiny Desk junto a Agarrate Catalina
Este jueves se estrenó el Tiny Desk de Milo J, a través del canal de YouTube de la National Public Radio, en donde el artista argentino estuvo acompañado por la murga uruguaya Agarrate Catalina.
La presentación, que duro apenas 17 minutos, estuvo cargada de energía e intensidad. Gran parte del repertorio se basó en su último álbum, “La vida era más corta”, inspirado en el folklore y en el rap, logrando así una mezcla única.
“A veces me vienen a la mente palabras que no había escuchado antes”, expresó Milo, “como si quisiera invocar una vida que nunca ha vivido”, agregó Anamaria Sayre, productora del ciclo.
El Tiny Desk del niño de Morón contó con seis canciones, siendo cinco de ellas parte de su más reciente trabajo: “Recordaré”, “Solifican12”, “Bajo de la piel”, “Niño” y “Luciérnagas”. También cantó “Cuestiones”, un tema inédito.
Música
Juan Bautista Derrasaga lanza “El pulso de las horas”, su segundo EP solista
Juan Bautista Derrasaga (JBD) lanza su nuevo EP titulado “El pulso de las horas”. El flamante trabajo contiene seis temas, en uno de ellos comparte la voz con Marcelo Zoloa, histórico líder de Bela Lugosi y en otro con Jazmín Oltra.
Juan Bautista Derrasaga es un cantante, guitarrista y compositor argentino de rock y pop oriundo de Ensenada. A principios de la década del ‘90 fundó junto con Javier Rahman el grupo Katarsis, banda que luego pasó a llamarse Buda. Casi 20 años después, Derrasaga decidió volver al ruedo con una propuesta renovada y focalizada en su proyecto en solitario.
Luego de la pandemia comenzó a grabar nueva música. Lanzó varios sencillos: “Brújula”, “Lo que cuenta”, “El vino de los romanos”, “Sin respirar”, “La cruz y el oro”, “Migajas”, “Volante amarillo” y “Mab”, hasta que en 2024 vio la luz su EP debut titulado “Faro Menor”, un logrado ensamble de estilos que recibió excelentes comentarios. La música de JBD se destaca por sus elegantes melodías y letras con influencias del rock británico y español.

“El pulso de las horas” , -su segunda producción-, está integrada por seis temas: “Los especialistas”, “Baraja repetida”, “Ya no me dan”, “Ocupantes Do Pedestal”, “Thames” y “El pájaro que duerme en una hoja”. Todas las letras y músicas pertenecen a Juan Bautista Derrasaga.
En “Los especialistas” colabora Marcelo Zoloa en voz y en “Ya no me dan” participa Jazmín Oltra. Derrasaga se encarga de las voces y toca guitarras, Héctor Camaño el bajo, baterías y teclados, Mónica Mercedes Molina Gazcón ejecuta viola, Guillermo Ostropolsky los teclados, José Jorge Bitar el saxo, Omar Karim Alchapar el bajo y Cleber Zerbielli es el encargado de la voz en off.
“Los especialistas”, “Ya no me dan” y “Baraja repetida” son los más contagiosos y radiales que transitan a paso firme el territorio de la canción pop-rock. Los otros temas cruzan lazos con intenciones diferentes y muy bien logrados como la bossa nova, o el rock coqueteando con el jazz y el funk. En unos y otros, prevalece el respeto por la lírica y el buen gusto por los arreglos, la melodía y la armonía.
La grabación, mezcla, masterización y producción corresponden a Héctor Camaño y los arreglos y dirección musical a Camaño y Marcelo Zoloa. El arte y diseño de la portada es de Romina Bogni.
El primer corte es “Ya no me dan”, que cuenta con un fantástico videoclip promocional animado y producido por Juan Ignacio Rossi.
(Fuente: Diego Perri – Prensa)
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A 40 años de la filmación de “Cuando pase el temblor”, videoclip icónico de Soda Stereo
El 30 de abril de 1986 quedó marcado como una fecha clave en la historia del rock argentino: ese día se filmó en Jujuy el videoclip de “Cuando pase el temblor”, una pieza clave en la obra de Soda Stereo que con el tiempo se transformó en uno de los registros audiovisuales más emblemáticos de América Latina y en un punto de inflexión en la estética del rock regional.
La producción se realizó en el Pucará de Tilcara, un sitio arqueológico de enorme valor histórico ubicado en la Quebrada de Humahuaca. Con pocos recursos, un equipo reducido y decisiones improvisadas en el lugar, el rodaje dio origen a una obra que décadas después sigue siendo referencia obligada dentro de la historia audiovisual del rock.
El videoclip, dirigido por Alfredo Lois, marcó además la consolidación de una identidad visual propia para la banda integrada por Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti, en un momento en el que el lenguaje del videoclip todavía estaba en construcción en América Latina.

Cómo se filmó
“Cuando pase el temblor” es el tercer video de Soda Stereo y fue filmado el 30 de abril de 1986 en el Pucará de Tilcara con la dirección de Alfredo Lois, realizador audiovisual histórico de la banda. El propio Gustavo Cerati reconoció en su momento que “El Temblor” está inspirada en una idea que tuvo de “paisajes que conoció de chico en el Noroeste argentino”.
Esa mañana del 30 de abril Cerati y Lois se presentaron en la garita de acceso al Pucará y le contaron al encargado del lugar la idea que tenían de grabar un video en las ruinas. Eran otros tiempos, casi no había turistas en el recinto y ni siquiera tuvieron que pedir un permiso escrito o rellenar un formulario para filmar el videoclip.
En un reconocido hotel de la plaza central de Tilcara los tres Soda habían sido previamente maquillados y lookedos por Alejandra Boquete: resulta imposible olvidar aquellas imágenes de las chaquetas de cuero y los peinados Punk/New Wave al estilo porteño que confrontaban con el aspecto árido de la puna y los cardos.
Unas nueve personas en total formaron parte del set de este video y la carretilla de un carrero sirvió como un improvisado soporte para trasladar la cámara, que realizaba tomas de los integrantes del grupo con los impactantes paisajes de fondo. Zeta Bosio protagonizó una de las primera imágenes del video, cruzando el puente que da acceso a las ruinas y que está ubicado sobre el pequeño caudal de agua que trae el Río Guacamayo.
También se aprecian planos de Gustavo Cerati y Charly Alberti caminando por las casas típicas de Tilcara, que habían sido filmados previamente. En el Pucará propiamente dicho los tres Soda aparecen simulando el canto y para guiarlos de fondo sonaba un antiguo radiograbador que tenía puesto un casete de “Nada Personal”, segundo disco de estudio de la banda y en el que está grabada “Cuando pase el temblor”.
Cuando ya llevaban unas tres horas grabando en el lugar los Soda empezaron a llamar la atención y muchos chicos acompañados por sus madres empezaron a merodear el lugar para ver qué estaba ocurriendo. Uno de ellos, Ángel Norberto Serapio, captó la atención de Alfredo Lois, quien se lo quedó mirando y tuvo una idea que no estaba guionada: grabar una escena con el nene junto a Gustavo, Zeta y Charly caminando cuesta abajo hacia la salida del Pucará.
Serapio brindó una entrevista al sitio Rock Salta en 2015 y reconoció haber formado parte del set de filmación: “Me pagaron con caramelos a mí y a mi amigos, y con eso nos bastó. No teníamos idea qué estábamos haciendo ni mucho menos con quiénes. No los conocíamos”.
“Cuando pase el temblor” fue uno de los videoclips más emblemáticos en la historia del rock argentino y latinoamericano y le abrió a Soda Stereo las puertas de MTV: ninguna otra banda vernácula había logrado hasta el momento aparecer en la cadena estadounidense. Diez años después los tres Soda grabaron una versión en vivo de este tema en su MTV Unplugged de 1996, consolidando definitivamente el lugar de la canción dentro del repertorio histórico del grupo.
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