Música
Fito Páez brilló en el cierre de la 5ª edición del B.A.Rock
El músico rosarino Fito Páez fue el número central de la tercera y última noche de la 5° edición del B.A.Rock 2017, en el estadio Malvinas Argentinas, en una noche en la que también destacaron el legendario David Lebón, los demoledores shows de Eruca Sativa y Carajo, y el espíritu festivo de Bersuit Vergarabat y Las Pastillas del Abuelo.
De esta manera, culminó el regreso del festival, a 25 años de su última entrega, que se caracterizó por las polémicas que despertaron sus abruptos cambios en la grilla, producto de diferencias contractuales con los artistas; la eliminación sin explicación a último momento de uno de sus escenarios, con la consecuente cancelación de varios números; y la censura previa que sufrió el metalero Ricardo Iorio, eliminado del programa por su foto con el líder nacionalista Alejandro Biondini.
Más allá de estas cuestiones que abrieron interrogantes en torno al festival, cabe destacar que el encuentro, que duró tres días, también tuvo su brillo, gracias a la alta calidad de la mayoría de los shows que pudieron verse; a la variedad estilística; al equilibrio entre viejas glorias del rock, grandes figuras y bandas emergente; y a la buena organización dentro del predio, que albergó en su totalidad a unas 26.000 personas a lo largo del evento.

Miles de personas eligieron ser parte del ecléctico paisaje que conformó el histórico festival B.A Rock
Repartidos en tres escenarios, alrededor de 20 artistas en cada jornada, de cerca de 12 horas, desplegaron shows de entre media hora y 50 minutos, con la posibilidad de montar puesta de luces y gráficos.
En el plano meramente artístico, podría decirse que la última jornada tuvo a Fito Páez como gran protagonista quien, a lo largo de casi una hora, en el principal escenario “La Balsa”, repasó grandes éxitos de su carrera, en un set que osciló entre la furia descarnada de temas como “El diablo de tu corazón” y “Ciudad de pobres corazones”, la dulzura de “Un vestido y un amor” y “Brillante sobre el mic”, y la algarabía de “Mariposa tecnicolor” y “A rodar mi vida”, entre otros clásicos.
Antes había sido el turno de David Lebón, que celebró sus 65 años con una excelente presentación basada fundamentalmente en clásicos de Serú Girán, con la que dejó en claro que las viejas glorias del rock argentino todavía saben como hacer vibrar a una multitud.
Este virtuoso de la guitarra hizo cantar a los presentes con “Seminare”, “Cuanto tiempo más llevará” y “En la vereda del sol”, entre otros, pero también se puso incendiario con joyas como “Copado por el diablo”, de su primer disco solista, y “Sueltate Rock and Roll”, de Polifemo.
En tanto, en el estadio techado, en donde se montó el escenario “Artaud”, el trío Eruca Sativa ofreció una memorable actuación, en donde primaron las virtuosas interpretaciones, el carisma y la potencia de una de las mejores propuestas que ofrece en la actualidad el rock argentino.
El toque de color de este set fue dado cuando subió al escenario como invitado Adrián Bar, ex líder de Orion’s Beethoven, para una versión de “Toda la noche hasta que salga el sol”, el tema leimotiv del B.A.Rock 1982.
La energía del lugar se mantuvo gracias a otra destacada actuación de Carajo, una vertiente más extrema y menos melódica que sus antecesores, pero con una potencia superlativa y una precisión inusitada para el género.
Como prueba de la variedad estilística mencionada, la tercera jornada también contó con la interesante propuesta de “Militantes del Clímax”, en el escenario alternativo “Signos”, con su mezcla de hip-hop y funk; y con las festivas presentaciones de Bersuit Vergarabat y Las Pastillas del Abuelo.
Más temprano habían pasado por distintos escenarios, propuesta tan variadas como Dancing Mood, La Misissippi, Gran Martell, Pampa Yakuza, Carca, De la Gran Piñata y Zona Ganjah, entre otros.
En la jornada previa, habían desfilado Babasónicos, Los Pericos, Guasones, Massacre, Willy Quiroga, Fabiana Cantilo y Boom Boom Kid, entre otros; mientras que el inicio del festival había tenido como principal atracción a La Vela Puerca, Las Pelotas, Litto Nebbia y Pez, Catupecu Machu y Ricardo Soulé.
Entre uno de los puntos oscuros del festival podría mencionarse la actitud de Sig Ragga que abandonó el escenario de manera abrupta la tarde del domingo al aludir problemas de sonido, acaso los mismos acusados por Fabi Cantilo horas más tarde, quien sin embargo siguió adelante y ofreció un muy buen show.
“Lo lamentamos, no podemos seguir así. Esto es antimusical”, se disculpó el particular grupo santafesino, tras explicar que estaba tocando sin retorno.
Pero en el plano extramusical hubo algunas cuestiones a destacar: los mencionados cambios permanentes en la grilla, lo cual se agravó por la falta de claridad y de información al respecto por parte de los organizadores, y cierta incongruencia entre el hecho de censura sufrido por Iorio y las expresiones públicas de Daniel Ripoll, responsable máximo del encuentro.
En medio del anuncio del domingo de la digitalización de los archivos de la revista Pelo, Ripoll ponderó al rock argentino al destacar que había nacido “bajo la bota de la dictadura” como canal de expresión para quienes buscaban vivir en libertad.
Incluso, la imagen del joven artesano Santiago Maldonado fue proyectada en los escenarios entre cada uno de los shows, junto al reclamo de su aparición con vida; acaso como símbolo de la resistencia que supone el rock ante todo tipo de autoritarismos.
Sin embargo, el organizador no tuvo reparos en bajar de la grilla al prócer metalero, una actitud repudiada por varios músicos, tal el caso de Claudio Marciello y Horcas, que desistieron de actuar en el festival en señal de solidaridad. En tanto, aún se espera el comunicado de León Gieco, quien se sospecha que decidió no tocar por los mismos motivos.
Desde el escenario, la cantante y guitarrista de Eruca Sativa, Lula Bertoldi, también rechazó el gesto de los organizadores al decir que “no hay nada más importante que poder decir lo que uno piensa desde arriba y desde abajo del escenario”.
“Repudiamos todo acto de censura contra cualquier artista”, culminó Bertoldi, en tanto que Fito Páez fue un poco menos explícito al llamar a defender la democracia “con uñas y dientes”.
Más allá de las polémicas, los músicos también celebraron el regreso de este emblemático festival que, al parecer por las afirmaciones de Ripoll, tendrá una nueva edición el año próximo.
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Milo J tuvo su Tiny Desk junto a Agarrate Catalina
Este jueves se estrenó el Tiny Desk de Milo J, a través del canal de YouTube de la National Public Radio, en donde el artista argentino estuvo acompañado por la murga uruguaya Agarrate Catalina.
La presentación, que duro apenas 17 minutos, estuvo cargada de energía e intensidad. Gran parte del repertorio se basó en su último álbum, “La vida era más corta”, inspirado en el folklore y en el rap, logrando así una mezcla única.
“A veces me vienen a la mente palabras que no había escuchado antes”, expresó Milo, “como si quisiera invocar una vida que nunca ha vivido”, agregó Anamaria Sayre, productora del ciclo.
El Tiny Desk del niño de Morón contó con seis canciones, siendo cinco de ellas parte de su más reciente trabajo: “Recordaré”, “Solifican12”, “Bajo de la piel”, “Niño” y “Luciérnagas”. También cantó “Cuestiones”, un tema inédito.
Música
Juan Bautista Derrasaga lanza “El pulso de las horas”, su segundo EP solista
Juan Bautista Derrasaga (JBD) lanza su nuevo EP titulado “El pulso de las horas”. El flamante trabajo contiene seis temas, en uno de ellos comparte la voz con Marcelo Zoloa, histórico líder de Bela Lugosi y en otro con Jazmín Oltra.
Juan Bautista Derrasaga es un cantante, guitarrista y compositor argentino de rock y pop oriundo de Ensenada. A principios de la década del ‘90 fundó junto con Javier Rahman el grupo Katarsis, banda que luego pasó a llamarse Buda. Casi 20 años después, Derrasaga decidió volver al ruedo con una propuesta renovada y focalizada en su proyecto en solitario.
Luego de la pandemia comenzó a grabar nueva música. Lanzó varios sencillos: “Brújula”, “Lo que cuenta”, “El vino de los romanos”, “Sin respirar”, “La cruz y el oro”, “Migajas”, “Volante amarillo” y “Mab”, hasta que en 2024 vio la luz su EP debut titulado “Faro Menor”, un logrado ensamble de estilos que recibió excelentes comentarios. La música de JBD se destaca por sus elegantes melodías y letras con influencias del rock británico y español.

“El pulso de las horas” , -su segunda producción-, está integrada por seis temas: “Los especialistas”, “Baraja repetida”, “Ya no me dan”, “Ocupantes Do Pedestal”, “Thames” y “El pájaro que duerme en una hoja”. Todas las letras y músicas pertenecen a Juan Bautista Derrasaga.
En “Los especialistas” colabora Marcelo Zoloa en voz y en “Ya no me dan” participa Jazmín Oltra. Derrasaga se encarga de las voces y toca guitarras, Héctor Camaño el bajo, baterías y teclados, Mónica Mercedes Molina Gazcón ejecuta viola, Guillermo Ostropolsky los teclados, José Jorge Bitar el saxo, Omar Karim Alchapar el bajo y Cleber Zerbielli es el encargado de la voz en off.
“Los especialistas”, “Ya no me dan” y “Baraja repetida” son los más contagiosos y radiales que transitan a paso firme el territorio de la canción pop-rock. Los otros temas cruzan lazos con intenciones diferentes y muy bien logrados como la bossa nova, o el rock coqueteando con el jazz y el funk. En unos y otros, prevalece el respeto por la lírica y el buen gusto por los arreglos, la melodía y la armonía.
La grabación, mezcla, masterización y producción corresponden a Héctor Camaño y los arreglos y dirección musical a Camaño y Marcelo Zoloa. El arte y diseño de la portada es de Romina Bogni.
El primer corte es “Ya no me dan”, que cuenta con un fantástico videoclip promocional animado y producido por Juan Ignacio Rossi.
(Fuente: Diego Perri – Prensa)
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A 40 años de la filmación de “Cuando pase el temblor”, videoclip icónico de Soda Stereo
El 30 de abril de 1986 quedó marcado como una fecha clave en la historia del rock argentino: ese día se filmó en Jujuy el videoclip de “Cuando pase el temblor”, una pieza clave en la obra de Soda Stereo que con el tiempo se transformó en uno de los registros audiovisuales más emblemáticos de América Latina y en un punto de inflexión en la estética del rock regional.
La producción se realizó en el Pucará de Tilcara, un sitio arqueológico de enorme valor histórico ubicado en la Quebrada de Humahuaca. Con pocos recursos, un equipo reducido y decisiones improvisadas en el lugar, el rodaje dio origen a una obra que décadas después sigue siendo referencia obligada dentro de la historia audiovisual del rock.
El videoclip, dirigido por Alfredo Lois, marcó además la consolidación de una identidad visual propia para la banda integrada por Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti, en un momento en el que el lenguaje del videoclip todavía estaba en construcción en América Latina.

Cómo se filmó
“Cuando pase el temblor” es el tercer video de Soda Stereo y fue filmado el 30 de abril de 1986 en el Pucará de Tilcara con la dirección de Alfredo Lois, realizador audiovisual histórico de la banda. El propio Gustavo Cerati reconoció en su momento que “El Temblor” está inspirada en una idea que tuvo de “paisajes que conoció de chico en el Noroeste argentino”.
Esa mañana del 30 de abril Cerati y Lois se presentaron en la garita de acceso al Pucará y le contaron al encargado del lugar la idea que tenían de grabar un video en las ruinas. Eran otros tiempos, casi no había turistas en el recinto y ni siquiera tuvieron que pedir un permiso escrito o rellenar un formulario para filmar el videoclip.
En un reconocido hotel de la plaza central de Tilcara los tres Soda habían sido previamente maquillados y lookedos por Alejandra Boquete: resulta imposible olvidar aquellas imágenes de las chaquetas de cuero y los peinados Punk/New Wave al estilo porteño que confrontaban con el aspecto árido de la puna y los cardos.
Unas nueve personas en total formaron parte del set de este video y la carretilla de un carrero sirvió como un improvisado soporte para trasladar la cámara, que realizaba tomas de los integrantes del grupo con los impactantes paisajes de fondo. Zeta Bosio protagonizó una de las primera imágenes del video, cruzando el puente que da acceso a las ruinas y que está ubicado sobre el pequeño caudal de agua que trae el Río Guacamayo.
También se aprecian planos de Gustavo Cerati y Charly Alberti caminando por las casas típicas de Tilcara, que habían sido filmados previamente. En el Pucará propiamente dicho los tres Soda aparecen simulando el canto y para guiarlos de fondo sonaba un antiguo radiograbador que tenía puesto un casete de “Nada Personal”, segundo disco de estudio de la banda y en el que está grabada “Cuando pase el temblor”.
Cuando ya llevaban unas tres horas grabando en el lugar los Soda empezaron a llamar la atención y muchos chicos acompañados por sus madres empezaron a merodear el lugar para ver qué estaba ocurriendo. Uno de ellos, Ángel Norberto Serapio, captó la atención de Alfredo Lois, quien se lo quedó mirando y tuvo una idea que no estaba guionada: grabar una escena con el nene junto a Gustavo, Zeta y Charly caminando cuesta abajo hacia la salida del Pucará.
Serapio brindó una entrevista al sitio Rock Salta en 2015 y reconoció haber formado parte del set de filmación: “Me pagaron con caramelos a mí y a mi amigos, y con eso nos bastó. No teníamos idea qué estábamos haciendo ni mucho menos con quiénes. No los conocíamos”.
“Cuando pase el temblor” fue uno de los videoclips más emblemáticos en la historia del rock argentino y latinoamericano y le abrió a Soda Stereo las puertas de MTV: ninguna otra banda vernácula había logrado hasta el momento aparecer en la cadena estadounidense. Diez años después los tres Soda grabaron una versión en vivo de este tema en su MTV Unplugged de 1996, consolidando definitivamente el lugar de la canción dentro del repertorio histórico del grupo.



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