Teatro
“La mujer de al lado”, con Siciliani y Palacios, en el Multiteatro
A una década del estreno en cines de “El hombre de al lado”, una de las mejores películas compartidas por Mariano Cohn y Gastón Duprat protagonizada por Daniel Aráoz y Rafael Spregelburd, los mismos directores apuestan por llevarla al teatro en “La mujer de al lado” con Griselda Siciliani y Germán Palacios.
En esta versión abreviada estrenada en el Multiteatro, Chubelo, el personaje al que refiere el título, cambia de sexo y el nudo central que en la primera fue la peligrosa exposición de la hija adolescente a la morbosidad del vecino, ahora pasa por la propia y la de su hijo que atraviesa la definida popularmente como “la edad del pavo”.
La trama tiene que ver con un arquitecto exitoso por el diseño de un sillón con su propio apellido, propietario de la Casa Curutchet en La Plata, diseñada por el maestro suizo-francés Le Corbusier al promediar el siglo XX, y el enfrentamiento entre “ambes” (esta vez bien vale esta variante lexicográfica), en el momento en que sin mediar consulta, la desconocida decide agujerear la medianera.
El vano, de importantes dimensiones y que justifica con perseverancia, es para poder “capturar algunos rayitos de sol” en una habitación oscura de origen, rompe sin ningún tipo de pudor con la cuidada estética del autor que la diseñó en 1948, y que ahora perturba a su propietario nada dispuesto a aceptarlo, y a su esposa.
Los dos viven sumidos en un universo de intelectualidad que no se condice con los modales ásperos del vecino en la primera versión que parecería esconder algún enigma no demasiado claro y en este caso de la vecina por cierto muy agraciada físicamente pero igual de rústica, turbia, de dudosa vida privada y mal hablada, que comienza a exhibirse por ese agujero tan promiscuo como antiestético.
En aquella película de los directores que aborda con frecuencia el universo del arte (el guión es de Andrés Duprat, actual director del Museo de Bellas Artes) y también entre el vínculo entre personajes de distintos ámbitos sociales o formación cultural, el acento estaba puesto en si las apariencias engañan, y puede encontrarse algo de verdad dentro de aquello que invade nuestro lugar sin pedir permiso.
En esta revisión, la historia del arquitecto y su familia sigue siendo la misma, lo que cambia es la actitud de la ahora vecina que utiliza las armas propias de una mujer sin límites para lograr su meta, incluso con tips muy oportunos que en este caso aporta la excelente interpretación de Siciliani, respaldada por Palacios.
El talento de los protagonistas resulta fundamental para que el relato cumpla con su misión, un subrayado de humor, si bien absurdo no demasiado distante del realismo, porque es importante tener en cuenta que la realidad siempre supera la ficción.

Tanto Palacios, actor de larga trayectoria y con ejemplos memorables en el cine, como aquel de “El sueño de los héroes” como Emilio Gauna, hasta lo más reciente suyo en “XXY” y “Los últimos”, o en televisión en “En terapia” o “Cromo”, como Sicialini, cuyas apariciones en teatro pero principalmente en televisión, le permiten esta vez recortarse y merecer los mejores aplausos.
En cuanto a la dramaturgia Cohn y Duprat rescatan la sustancia de esa mirada ácida que tienen con respecto al arquitecto (la desmitificación del artista) y su castillo de naipes en peligro de ser derribado, igual que los ángulos filosos de su antagonista.
Sin embargo a la hora de resolver los remates de alguna de las muchas situaciones se detectan debilidades, no obstante perfectibles, igual que el desenlace demasiado abrupto y el espectador se queda con ganas de algo más en cuanto a definiciones con el silencio de ambos, no obstante queda muy en claro, como en el filme, que nada es lo que aparentaba.
Papeles secundarios efectivos, una escenografía minimalista pero efectiva que pone énfasis en el subrayado del costado ridículo de las interpretaciones del arte, y la necesidad de mostrar qué más allá de los objetos existen personas que no siempre son lo que se piensa desde la vereda de enfrente, completan la propuesta.
“La mujer de al lado” resulta una muy interesante experiencia de gente de cine acerca de una obra propia que intenta expresarse por otra vía, incursión teatral que merece atención y quizás pueda abrir las puertas a otras que sigan intentando el difícil equilibrio qué significa abordar entre drama y la comedia, la vida misma.
Teatro
“Una sombra voraz” inicia su segunda temporada en Dumont 4040
Con funciones desde el sábado 7 de febrero a las 20, la obra “Una sombra voraz” de Mariano Pensotti / Grupo Marea inicia su segunda temporada con las actuaciones de Diego Velázquez y Patricio Aramburu, en Dumont 4040 (Santos Dumont 4040) con entradas a la venta por Alternativa Teatral.
La obra tuvo su estreno mundial —en versión francesa y con otro elenco— en el Festival de Avignon en 2024 y, en 2025, se estrenó la versión austriaca en el Festival de Viena. “Una sombra voraz” es la primera obra de Mariano Pensotti / Grupo Marea en estrenarse en la Argentina luego del éxito de “Los años” en la sala Martín Coronado y marca el regreso del grupo, después de casi veinte años, a una sala independiente.
Sinopsis
Julián Vidal es un escalador, hijo de un famoso alpinista que desapareció intentando llegar a la cumbre del Annapurna en 1989, cuando él era pequeño. En 2017, con 40 años y antes de retirarse, Julián quiere intentar completar la escalada en la que murió su padre. Pero, al hacerlo, algo absolutamente inesperado sucede y vuelve famosa su historia.
En 2021 se filma una película sobre lo que le ocurrió a Julián. Para interpretarlo, convocan a Manuel Rojas, un actor cuya carrera viene un poco estancada en los últimos años. Realizar la película cambiará su vida y le permitirá descubrir que su biografía tiene varios puntos en común con la historia de Vidal.
Durante la obra, vemos en escena juntos por primera vez a Julián Vidal y Manuel Rojas, cada uno representando su versión de la experiencia. Ambas historias se narran de manera intercalada, evidenciando los paralelismos y las diferencias entre la realidad y la representación ficcional de los hechos.
Ficha artística/técnica
- Texto y dirección: Mariano Pensotti
- Elenco: Diego Velázquez, Patricio Aramburu
- Escenografía y vestuario: Mariana Tirantte
- Música: Diego Vainer
- Luces: David Seldes
- Colaboración artística y Producción: Florencia Wasser
- Dramaturgista: Aljoscha Begrich
- Prensa: Marisol Cambre
- Fotos: Sebastián Arpesella
- Colaboración en Producción: Zoilo Garcés
- Reposición de iluminación: Facundo David
- Asistencia de escenografía y vestuario: Lara Stilstein
- Asistencia de dirección: Juan Francisco Reato
(Fuente: Marisol Cambre – Prensa)
Teatro
Vuelve “El retrato punzó”, escrita y dirigida por Damián Dreizik
El jueves 5 de febrero a las 18 vuelve a la sala Luisa Vehil del Teatro Nacional Cervantes la obra “El retrato punzó”, escrita y dirigida por Damián Dreizik.
La puesta cuenta con actuaciones de Fernando Gonet, Micaela Rey y Agustín Rittano.
Sinopsis

Es 1851, el gobierno del restaurador agoniza y contrata a un pintor, Prilidiano, para que retrate a su heredera, Manuelita.
La única premisa es que el color predominante del cuadro sea el colorado punzó, pero Prilidiano quiere imponer sus propias condiciones.
¿Qué extraños lazos unen al arte y el poder?
¿Puede un retrato cambiar la historia de una nación?
A partir de un hecho histórico, la obra “El retrato punzó” navega en las aguas del delirio y la ambición de modificar un destino que parece inalterable.
“El retrato punzó” cuenta con coreografía de Valeria Narváez; diseño sonoro y composición musical de Marcelo Katz; diseño de iluminación de Miguel Solowej; y diseño de escenografía y vestuario de Cecilia Zuvialde.
La obra se presentará desde el jueves 5 de febrero hasta el 1° de marzo, de jueves a domingo a las 18, con localidades a la venta en Alternativa Teatral y en la boletería del TNC.
(Fuente: Comunicación y Prensa – Teatro Nacional Cervantes)
Teatro
“Al fin y al cabo, es mi vida”, reestrena en marzo en el teatro El Tinglado
Silvia Kutika, Fabio Aste, Mirta Wons y un gran elenco vuelven en su segunda temporada al teatro “El Tinglado” (Mario Bravo 948, CABA) con la obra “Al fin y al cabo, es mi vida”, que ha conmovido al mundo entero. Desde el jueves 5 de marzo a las 20.30 se presenta esta poderosa pieza escrita por Brian Clark. Nominada a dos premios ACE (Mejor obra y Mejor Actriz) y galardonada con el prestigioso Premio Laurence Olivier a la Mejor Obra.
Argumento

Clara, una escultora, después de un accidente, se enfrenta a un conflicto profundo: el deseo de decidir sobre su propio destino frente a quienes intentan elegir por ella. Entre emociones intensas y momentos de humor negro, la historia invita a reflexionar sobre la vida, la libertad y la dignidad.
Traducida a más de 50 idiomas, la versión femenina, reescrita para Kim Cattrall, la estrella de “Sex and the City”, fue un rotundo éxito de taquilla en Londres.
“Al fin y al cabo, es mi vida” propone una profunda reflexión sobre uno de los dilemas médicos, éticos y humanos más complejos de nuestro tiempo: el derecho a decidir sobre la propia vida.
Elenco
- Silvia Kutika
- Fabio Aste
- Mirta Wons
- Fernando Cuellar
- Luis Porzio
- Tania Marioni
- Jorge Almada
- Morena Prereyra
Dirección: Mariano Dossena
Producción general: Adrián Lázare
Ficha técnica
Asistente de dirección: Juan Manuel Vazquez
Diseño gráfico: Leandro Anriquez
Vestuario: Fernando Cuellar
Diseño de iluminación: Fernando Cuellar
Fotografía: Nacho Lunadei
Traducción: Adrian Lázare y Fernando Cuellar
Producción ejecutiva: Juan Manuel Vazquez – Fernando Cuellar
Prensa y comunicación: Max Czajkowski
Instagram: @alfinyalcaboesmivida
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