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Dúo Nosas: “Nuestro mayor deseo es darle a la gente un motivo para estar mejor”

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Por Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca) /
Edición: Walter Omar Buffarini //

A veces, sólo basta cantar, dejar que asomen las canciones dormidas, soltar las palabras, presenciar el ascenso de las voces en las rondas del viento.

A veces, el aire se vuelve misterio, música en los silencios, melodías que sobran en el alma. Y vuelan.

Surgidas en la provincia de Tucumán, Vanesa Narvaja y Noelia Carabajal forman el dúo Nosas, sus canciones cuentan historias que se reflejan en el paisaje, son melodías que faltan en el aire y que sus voces completan.

En diálogo con ContArte Cultura las cantautoras cuentan su historia y presentan su música.

—Comencemos esta charla acercándonos al origen, al punto de partida de “Nosas”, si pudieran poner una lupa que agrandara el instante en el que nació este dúo, ¿qué cosas destacarían de ese momento, del principio de este camino que recorren juntas? 
—Este dúo nació desde que nos conocemos, hace muchos años. Las dos compartíamos el gusto por la música, sobre todo el folclore. La zamba que más nos gustaba cantar de siempre era Me muero lejos de ti. En ese momento no teníamos en vista la posibilidad de dedicarnos a la música por lo que nos abocamos a otras actividades profesionales y a formar cada una su familia. Pero siempre en cada reunión teníamos que cantar. Si hay algo para destacar de ese momento y del presente es nuestra amistad, que siempre estuvo presente, hasta podríamos decir que somos hermanas por elección. Y no solo entre nosotras, sumemos las “juntadas” con amigos, que nos permitió disfrutar muchos momentos y conocer mucha gente. Pero como dijimos, no pasaba de ser entre amigos y familias. Recién hace unos 3 años atrás, después de una pausa de 15 años, decidimos desempolvar la guitarra y las voces para grabar un recuerdo de la música que tanto tiempo compartimos, por lo que nos abocamos a buscar un estudio de grabación. Ya no había excusas, así que este sueño comenzó a concretarse. Nunca esperamos nada en especial, pero lo hicimos con mucha dedicación. Ahora, cada paso que damos para nosotras es un regalo y nos sentimos privilegiadas de cada logro. Disfrutamos todo lo que hacemos, cada momento es único y es un placer tener la posibilidad de llegar a la gente y que nos acompañen.

—Y como una cosa lleva a la otra, seguramente después de ese comienzo fue necesario elegir el nombre que las representa, ¿cómo y por qué eligieron “Nosas”?
—Así, tal cual. Cuando fuimos a grabar nuestro primer tema en el estudio, como experiencia quisimos salir corriendo, nos asustamos. “Esto no es para nosotras”, nos dijimos, ya que fue una experiencia complicada el escucharnos de manera tan directa. Pero una vez más nos apoyamos en nuestro sueño, ya que era más fuerte el deseo de grabar. Y así comenzamos a caminar y surgió el otro planteo: ¿Bajo que nombre se grabarían los temas? Así, comenzamos a pensar en opciones para nombrarnos. Muchas veces nos preguntaban cómo se llamaba nuestro dúo, ya que por lo general en las reuniones éramos las dos siempre presentes delante del micrófono, y en tono de broma decíamos “nosotras” y así nació la idea de decir “Nosas”, como una abreviatura de nosotras que nos gustó como sonaba, era algo cortito y fácil de reconocer.

—¿De qué manera llegan a su primer disco “Solo cantar” y qué nos pueden contar acerca de su contenido?
—Mucha gente de nuestro entorno, familia y amigos, siempre nos pedía que grabemos algo, es así que aceptamos el reto y lo hicimos con la zamba Me muero lejos de ti. Cuando terminamos lo que sería nuestro primer tema, nuestro amigo Alejandro Campos, ahora productor musical de Nosas, sumado a nuestra profe de canto Dora Fara, nos motivaron para continuar con esta travesía. Elegimos los temas que más nos caracterizaban y además cumplían lo que queríamos transmitir. Algunos fueron todo un desafío porque son canciones muy conocidas y con versiones excelentes. Y así nació Solo cantar, nombre que representa justamente lo que sentimos en ese momento, que era hacer algo que nos gusta por el simple placer de hacerlo. Ya casi terminando el disco comenzó a movilizarse algo más en nosotras con respecto a la creación de canciones propias. Y así surge Vivir sin vos. Ya se había sumado al proyecto el Chelo Sueldo y le puso música a este huayno. Y a partir de ese punto empezó una etapa más creativa y con más identidad para el dúo. Hicimos nuestro primer video clip sumando más gente a esta familia. Conocimos a Fabricio Diaco, un genio único que dio vida audiovisual a nuestro disco. 

—¿Y cómo fue ese proceso de empezar a componer temas propios? 
—Apenas terminamos de presentar nuestro primer disco hicimos una presentación en un teatro y creímos que hasta ahí llegábamos. Pero no, todo el grupo quedó con ganas de más y empezaron a surgir más melodías y letras, aparentemente esperando su momento para salir. Con la pandemia nacieron trece canciones. Y no vamos a mentir, nos daba vergüenza hasta cantarlas entre nosotros, imaginen exponernos así ante gente que no conocemos. Fue ahí otra vez un volver a empezar a explorarnos y animarnos a mostrar quiénes somos por dentro y por fuera, y ya con la prueba superada nació Melodías que sobran, nuestro segundo disco, compuesto totalmente con canciones de nuestra autoría.

—Y hablando de la composición, ¿dónde encuentran las semillas necesarias para dar vida a sus temas, ya sean las letras o la música?
—¡Hermosa pregunta! Surgen de la vida cotidiana, quizás de muchas emociones de cosas que le suceden a la gente que tenemos cerca o de quienes nos escriben —hicimos muchos nuevos amigos con la música— y nos cuentan sus experiencias sus estados. Ambas somos muy emocionales y nos gusta conectarnos y arriesgarnos a llorar todo el tiempo. A veces nace la letra primero y se pone música, o también se da al revés, pero lo importante es el camino, eso es lo que lo hace mágico. Tratamos de ponernos de acuerdo en lo que queremos expresar con esa canción que está naciendo y lo volcamos en los ensayos.

—Háblennos un poco más de “Melodías que sobran” ¿cómo surge la idea de realizar este trabajo?
—Como contábamos, tiene que ver un poco con esta situación de pandemia. Todo lo que veníamos haciendo eran sorpresas, entonces cuando decidimos grabar nuestro segundo disco lo planteamos. “Vayamos haciendo singles y que la gente conozca nuestra música”, nos dijimos quizás dudando de llegar a tantos temas en unos meses. Pero bueno, surgían las canciones y los integrantes de la banda, cada uno desde lo suyo, aportaban y disponíamos del tiempo y un poco de tecnología para que los temas fueran tomando forma. Lo que si decidimos en un principio fue trabajar un concepto para el disco, hablar del amor, de que todo es posible, de que sea muy emocional, que llegue, que sea simple, como lo es la vida a veces, y complejo por la misma razón. También siempre supimos y sabemos que si tenemos público debemos cuidar cada palabra que pronunciamos.

7-¿Quiénes las acompañaron y acompañan musicalmente en este disco?
—Unos genios todos, cada uno tiene su toque personal y por suerte nos complementamos. Está Alejandro Campos en la producción musical y piano, Chelo Sueldo en guitarras clásicas, charango, vientos y arreglos musicales, intros de los temas, Carla Rodriguez en el bajo, Fabrizzio Mazza en la guitarra eléctrica, quien es el más joven de todos, y Rodrigo Medina en la percusión y bombo. Eso en lo musical, luego está Ricardo Quinteros en la producción general y Liliana Correa, que nos ayuda en todo, desde la ropa hasta los antojos. Nos acompañan en todo momento, ya que hace falta mucha ayuda y compromiso para que una puesta salga lo mejor posible. Además, también nos acompaña Fabricio Diaco en toda la producción audiovisual.

—Hay cuatro temas que están entrelazados por un hilo temático, ¿cómo lograron esa continuidad entre ellos?
—Esa idea surgió entre charla y bromas que nunca faltan. Por lo general en nuestras canciones está el tema del amor. Nos decimos que somos “noveleros”, y por eso surgió la idea de hacer con las canciones una especie de novela, en donde se cuenta la historia de un amor a través del tiempo. Elegimos entre las trece cuáles podrían ser más representativas y comenzó a formarse la trama. El arte de Fabricio cobró un rol muy importante, ya que teníamos que hacer las filmaciones a la distancia debido a que estamos en distintas provincias. Fue algo que nos pareció novedoso y además fue estimulante el querer ver la continuación del capítulo, y tuvo gran repercusión.

—¿En qué están trabajando actualmente?
—Surgieron muchos proyectos nuevos. En principio queremos difundir nuestra música por todos los medios posibles, pero también queremos reversionar algunas canciones como para presentar otra propuesta. Mucha gente nos comenta su interés de escuchar determinado tema en otro formato y eso nos motiva a trabajarlo. También nos invitaron de varios lugares para presentarnos en cuanto sea posible, y tenemos la idea de ir a todos (risas). En tanto, ya comenzamos a procesar temas para nuestro tercer disco. Como verán, estamos a full y muy motivados.

—Un deseo que les gustaría compartir con nosotros.
—Más allá de los logros profesionales en cuanto a la música se refiere, nuestro mayor deseo es darle a la gente un motivo para estar mejor. A través de una canción llegar a su corazón y darle alivio, paz, alegría, amor, siempre será un buen motivo y no hay nada más gratificante que eso.


Disfrutá el show por streaming de “Melodías que sobran”

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Fito Páez, Gardel de Oro 2021

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Fito Páez con el Gardel de Oro y otras cuatro estatuillas por su último trabajo “La Conquista del espacio” fue el gran ganador de la edición 2021 de los Premios Gardel a la música argentina.

En la ceremonia realizada por Capif (Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas), el rosarino se llevó el Gardel de Oro y los premios a Mejor Álbum Artista de Rock, Ingeniería de Grabación, Productor del Año y Mejor álbum del año.

Nathy Pelusso también se alzó con cuatro estatuillas, pero dos de ellas junto al productor de música urbana Bizarrap por participar en la Music Sessions Vol 36.

La ceremonia, conducida por Jey Mammon y Eleonora Perez Caressi, tuvo ricos momentos musicales como los homenajes por el centenario de Astor Piazzolla, el 25to. Aniversario del disco de Los Piojos “Tercer arco” al Chamamé tras haber sido declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Precisamente, el primer musical arranco con Andrés Ciro Martínez pedaleando por Zona Oeste hasta llegar un depósito del Ferrocarril Sarmiento para arrancar con Los Persas y una versión de “El Farolito”.

Luego el ex bajista de Los Piojos Micky Rodríguez se sumó para una versión de “Maradó” al que siguió “Muevelo” mostrando el corazón del Oeste del conurbano bonaerense. El cierre fue con Daniel Buira y la Chilinga aportando los tambores para “Verano del 92”.

El toque diferente lo aporto el artista urbano L-Gante, quien metió estrofas en ese clásico rockero y canto el estribillo junto a Ciro, generando la notable conjunción de dos imágenes nítidas de la vida en el Conurbano.

En los ’90 Los Piojos retrataban la vida en las calles del Conurbano como así lo hace hoy L-Gante y su movida de cumbia mezclada con trap y reggaetón.

En el siguiente set, Soledad Pastorutti le dio aires de mixtura de folclore latino al clásico “Himno de mi corazón” de Los Abuelos de la Nada, pero el mexicano Carlos Rivera al querer acompañarla nunca dio en el registro ni en la onda y empalagó feamente el intento de la santafesina.

Unos minutos más tarde, la jefa del trap local Cazzu, vestida de un rojo fuego, se unió a Lito Vitale para una versión a piano y pequeña orquesta de “Alfonsina y el Mar”, en el año en que editó un álbum musicalizando poemas de la poetisa argentina. Y la jujeña dio la talla con un notable aporte vocal y mucho carisma.

Luego Vitale se electrificó para acompañar a Bruja Salguero en “Juana Azurduy”, un clásico del folclore versionada en tono de jazz rock.

Los Miranda! le pusieron un toque de color y humor al reunirse con Tabaleros para una versión electro-folk de “Por amar al amor” con el punteo inicial de “A don Ata”, el clásico de folclore popularizado por Soledad.

Ale Sergi, Juliana Gattas y Los Tabaleros volvieron a desacralizar la música y romper tabúes, al parodiar todos los tópicos del folclore ortodoxo como las bombachas gauchescas, el asado y los ponchos.

Más tarde, Emmanuel Horvilleur encabezó una movida de varias bandas del nuevo pop argentino como Bandalos Chinos, 1915 y Rosario Ortega para un homenaje a Catupecu Machu.

En clave soulera, electropop y funky, estos artistas combinaron “Eso Vive”, “Magia Veneno”, “A veces vuelvo” y “En los sueños” del repertorio de la banda de los hermanos Ruiz Díaz con muy buen gusto.

Como homenaje póstumo al recientemente fallecido Palo Pandolfo, la producción subió un clip en donde el cantautor junto a la Orquesta Típica Fernández Fierro interpretó “Cabeza de platino” del disco “Patria o Muerte” de Don Cornelio y la Zona, con toques bien nocturnos y dramáticos.

La segunda participación internacional fue mucho más acertada, ya que el español Pablo Alborán acompañó con un toque personal, mucha vitalidad y respeto a Luciano Pereyra en una romántica versión de “Naranjo en flor”.

Dos próceres del rock argentino como Fito Páez y David Lebón entregaron otro momento sentimental cuando, a piano y guitarras, ofrecieron segmentos de “Cuanto tiempo más llevara”, “El amor después del amor”, “San Francisco y el lobo” y la “Canción de las Bestias”.

Rocío Quiroz y Rodrigo Tapari, pintaron con mucha frescura y novedad una versión bien tropical de “Nada es para siempre”, la canción popularizada por Fabiana Cantilo, mientras que Las Pastillas del Abuelo, Hilda Lizarazu y Santiago Celli le cambiaron los ropajes de manera acertada y con sumo respeto a “La Gran Bestia Pop” de Patricio Rey sus Redonditos de Ricota.

Luego, el Chango Spasiuk se puso al frente de un seleccionado de jóvenes músicos chamameceros para repasar clásicos de ese género a los que luego se sumaron Elena Roger y Teresa Parodi y las Hermanas Vera.

Con toque de distinción y mucha calidad, sonaron clásicos del Litoral como “El Toro”, “Granja San Antonio”, “Merceditas”, “Pedro Canoero”, “Pueblero De Allá Ité”, “María Va”, “Acuarela Del Rio”, “Río Rebelde”, “Mi Selva Eterna” y “Km. 11”.

El homenaje a Piazzolla corrió por cuenta de dos exponentes femeninas de la música ciudadana como Lidia Borda y Julieta Laso.

La ceremonia entregó otro cruce generacional cuando Patricia Sosa y María Becerra interpretaron “Endúlzame los oídos” y “Acaramelao”, alternando estrofas con muy buen criterio.

El cierre fue con La Delio Valdez secundado a Karina y a Abel Pintos en la reversión de “Paisaje” el cover de Franco Simone al que Gilda le imprimió el romanticismo de la cumbia argentina en los 90, compartiendo voces con la ex Bandana Ivonne Guzmán, habitual vocalista del moderno combo cumbiero argentino.

Todos los gandores

  • Álbum del año: “La Conquista del Espacio” de Fito Páez.
  • Canción del año: “Ladrón” de Lali feat. Cazzu.
  • Grabación del Año: “Buenos Aires” de Nathy Peluso.
  • Mejor Álbum/Canción de Música Urbana/Trap: “Bzrp Music Sessions, Vol. 36” Bizarrap y Nathy Peluso.
  • Mejor Álbum Artista de Cuarteto: Magui Olave.
  • Mejor Álbum Artista de Folklore: “Abrazo” de Luciana Jury.
  • Álbum Artista de Rock: “La Conquista del Espacio” de Fito Páez.
  • Álbum Artista de Tango: “La bella indiferencia” de Mariana Mazú.
  • Álbum Artista Pop: “Mi primer Día Triste” de Zoe Gotusso.
  • Álbum Artista Romántico – Melódico: Dany Martin.
  • Álbum Artista Tropical: “Es Lo Que Hay” de El Dipy.
  • Álbum Banda de Sonido de Cine/Televisión: “The Last of Us Part II” de Gustavo Santaolalla.
  • Álbum Canción De Autor: “Criptograma” de Lisandro Aristimuño.
  • Álbum Conceptual: “Ya no mires atrás” de Luis Alberto Spinetta.
  • Álbum de Chamamé: “Hielo Azul Tierra Roja” de Chango Spasiuk-Per Einar Watle.
  • Mejor Álbum de Jazz: “Malosetti & la Colonia” de Javier Malosetti.
  • Álbum de Música Clásica: “Debussy preludios para piano” de Haydeé Schvartz.
  • Álbum de Reggae / Ska: “Flores y Burbujas” de El Natty Combo.
  • Álbum de Rock: “Pesado / Punk”: “Carne, tierras y sangre” de Pilsen.
  • Álbum en vivo: “Foro sol” de Los Auténticos Decadentes.
  • Álbum Folclore Alternativo: “Renacer” de Nahuel Pennisi.
  • Álbum Grupo de Cuarteto: La Konga.
  • Álbum Grupo de Folclore: “Ahyre” Ahyre.
  • Álbum Grupo de Rock: “Es así” de Las Pelotas.
  • Álbum Grupo Pop: “Paranoia Pop” de Bandalos Chinos.
  • Álbum Grupo Tropical: Los Ángeles Azules.
  • Álbum Infantil: “El Reino del Revés “ de Elena Roger y Escalandrum.
  • Álbum Instrumental-Fusión-World Music: “Solo Piano: Reflexiones” de Lito Vitale.
  • Álbum Música Electrónica: “Reworked” de Willy Crook.
  • Álbum Orquesta Y/o Grupo De Tango Y/o Instrumental: “Tango Improvisado” de José Colángelo y Franco Luciani.
  • Álbum Pop Alternativo: “Calambre” de Nathy Peluso.
  • Álbum Rock Alternativo: “Ubicación en tiempo real” de Barbi Recanati.
  • Canción de Dueto / Colaboración: “Bohemio” de Andrés Calamaro feat. Julio Iglesias.
  • Mejor Colaboración De Música Urbana / Trap: “Mamichula” de Trueno con Nicki Nicole feat. Bizarrap, Taiu y Tatool.
  • Colección de Catálogo: “Agujero Interior” de Virus.
  • Diseño de Portada: “Criptograma” de Lisandro Aristimuño.
  • Nuevo Artista: Nathy Peluso.
  • Video Clip Corto: “Todo Esto” de Kevin Johansen.
  • Video Clip Largo: “Almendra I – 50 Años”.
  • Ingeniería de Grabación: “La Conquista del Espacio” de Fito Páez.
  • Productor del año: Fito Páez, Diego Olivero y Gustavo Borner.
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La TV Pública homenajea a Palo Pandolfo en una nueva emisión de Unísono

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“Unísono”, el programa producido por el Instituto Nacional de la Música (Inamu) que se emite por la Televisión Pública, dedicará su emisión de este sábado a las 17 a Palo Pandolfo, el artista rockero fallecido el jueves último.

“Tendremos testimonios y videos especiales que recuerdan al gran músico y querido compañero de actividad”, anunció un comunicado de prensa del Inamu acerca de la decisión de homenajear al autor, guitarrista y cantante que lideró las bandas Don Cornelio y la Zona y Los Visitantes.

Además, la emisión de “Unísono” recordará el programa en el que el propio Palo presentó la música que en Tierra del Fuego hacen Mica Sancho y Pedro Mac, la del santafesino Tío Gasheta, la de los mendocinos de Los alfajores de la pampa seca y las propuestas salteñas encarnadas por Adobe y Chicano Trío.

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Laura G. Miranda nos cuenta “Las otras verdades”, su última novela

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Por Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca) /
Edición: Walter Omar Buffarini //

La verdad se multiplica, muta en la anatomía de los cuerpos, pesa, se escinde en una palabra, es viento en el presente, luz en el  instante donde sucede la vida.

¿Cuántas verdades entran en “la verdad”? ¿Es posible partir hacia otras verdades?

Isabella, la protagonista de “Las otras verdades”, la nueva novela de Laura G. Miranda, logra tomar distancia, atravesar el miedo y partir hacia otras posibilidades, hacia la incertidumbre que fractura, tal vez para romperse en los múltiples fragmentos que constituyen la verdad y reconstruirse.

ContArte Cultura charló con la autora para abrir con ella la tapa del  libro, recién publicado por Vera Romántica, y adentrarnos en la historia.

—Para comenzar esta charla nos gustaría que elijas un objeto simbólico que represente la esencia de tu nueva novela y nos cuentes qué cosas te vinculan a él y a tus personajes.
—Creo que Las otras verdades es, definitivamente, el sol. Porque es una historia que amanece, escampa, derrama claridad sobre temas que merecen, el debate y el respeto por la multiplicidad de argumentos, en todos los sentidos, sin prejuicio alguno. Me une a este libro la certeza de que no hay una sola verdad y todas tienen la misma importancia. Nadie debería ser juzgado por pensar y desear distinto, no hay minorías o mayorías. Hay razones y verdades junto al derecho a ser escuchadas. Por otra parte, la empatía con su protagonista, Isabella López Rivera de mi novela Volver a mí, a quien no pude soltar. Será porque las columnas que ella escribe, en realidad, son mi modo de atravesar cada problemática que abordan. A eso, sumo que cuando vi la portada confirmé que no era el sol solo para mí, sino también para quienes eligieron ese amarillo sublime de fondo que parece gritar que lo miremos y luego, al acercarnos, nos llena de dulzura con la imagen.

—¿Cómo se manifestó la historia de Isabella? ¿Qué fue lo primero que percibiste, el punto de partida para empezar a contarla?
—Hace tiempo que escucho a muchas chicas jóvenes sostener que no desean tener hijos, y basan su convicción en que no proyectan su vida siendo madres. Analicé el tema y me di cuenta que el mandato es muy fuerte. Tanto que a cualquier mujer se la felicita por un embarazo al dar la noticia, incluso sin saber si está contenta, en cambio se prejuzga a quienes sostienen que nunca tendrán hijos. Mujeres “incompletas”, se dice como mínimo entre un montón de opiniones que discriminan o critican la decisión, como si no fuera legítima. Así, en tiempos de nuevos paradigmas, con Isabella, ese personaje que no me dejaba y había quedado en pareja con 24 años al finalizar Volver a mí, analicé las fechas y sentí que con 27 años tenía mucho para decir y supe que era ella quien definía la nueva historia. Tenía que volver. A partir de ese momento, me adentré en su vida hasta concluir la novela.

—¿Qué personas o situaciones te ayudaron a construir la psicología y las necesidades emocionales de Isabella?
—Un poco lo he respondido en la pregunta anterior. Agrego que me disgusta la injusticia, por eso las necesidades de Isabella fueron también las mías junto con las de todas las mujeres que eligen no ser madres y son prejuzgadas por eso. Parte de la sociedad está encriptada en costumbres y mandatos arraigados a la familia, es dura con quienes se atreven a lo diferente. Yo celebro este tiempo de poder elegir y le di voz en la ficción a esta verdad. No desear ser madre es una decisión tan válida como la de serlo. Mi hija fue la primera que me hizo pensar en el tema.

El lanzamiento virtual de “Las otras verdades” se realiza este viernes a las 17.30 por el canal de YouTube de Vera Romántica

—La distancia entre los protagonistas es lo que pone en movimiento la historia, ¿cómo construiste los escenarios en los que se mueven tus personajes en función de sus necesidades y vivencias? 
—La distancia sucede cuando nos alejamos, de lo que sea, un lugar, un ser, un problema o todo a la vez, y es lo que permite el cambio de perspectiva, otra mirada sobre lo mismo. Simbólicamente, poner distancia entre ambos era la única posibilidad de encontrar la salida al conflicto planteado con posiciones extremas. En verdad, al ponerme enteramente en sus lugares, yo necesité alejarlos para pensar y sentir. No sabía cómo iba a terminar la historia. Confieso que no fue fácil su final. Los dos tenían razón.

—¿Cuáles son las temáticas que atraviesan tu novela?
—Plantea dos hilos conductores fuertes: la maternidad por elección, en un marco donde las mujeres que proyectan su vida sin hijos no deben ser cuestionadas. Sucede, como dije, que cuando una mujer dice que está embarazada se la felicita y está muy bien que así sea si ha sido su deseo, pero no pasa lo mismo cuando otra dice que nunca los tendrá. Aquí se las señala o se habla de que no estarán completas, de que se van a arrepentir, que son raras, etc. Reconozco en esta cuestión un nuevo paradigma, tan legítimo como lo es ser madre. Tengo dos hijos y los volvería a tener, pero en su momento no se me ocurrió plantearme una familia sin ellos. Algo cambió y sentí que había mucho para decir en favor de esa idea. El otro hilo es el “después” en el amor. ¿Qué pasa después que dos personas deciden estar juntas, después del beso, cuando el libro termina, cuando la película nos deja tranquilos que han superado todo? Hay una vida mientras se ama y hay desacuerdos. En ésta novela la voz habla sobre deconstruir el amor, si es que es posible, para continuar juntos o no hacerlo. Casi nadie se conoce aquí, sino que son historias de amor del “después”. Luego, elegí dos escenarios principales que amo, Buenos Aires y Nueva York, lugares en constante movimiento, con luces y ruidos que interfieren al momento de oír la voz interior. Porque así estaban ellos, sumergidos en una vorágine, el destino fue concordante con eso. En este caso conozco ambos lugares, la investigación fue breve. Sin embargo, respecto de otros personajes secundarios, me sumergí en África y en la cultura afrodescendiente y en ese punto investigué muchísimo. Tanto que deseo ir a conocer ese país donde el tiempo tiene otra unidad de medida.

—Y hablando de maternidad, ¿cómo descubriste o “escuchaste” los deseos de Isabella a medida que escribías su historia?
—La escuché con claridad, pero la sentí pasar por todos los estados de ánimo al no ser comprendida. Tuve el apoyo incondicional de una amiga que piensa como Isabella y que nunca logró que la entiendan sin cuestionarla. Ella con una palabra me daba señales continuas. Además, la voz de mi hija, su lógica y la manera de decirme que me admira, pero que ella no elige ese rol, fueron un faro durante todo el proceso creativo. 

—Durante el proceso de escritura sin dudas también se mueven las emociones del autor, ¿qué dejó “Las otras verdades” en vos después del punto final?
—Me dejó una sensación de infinita paz. Dije lo que tenía para decir y sentí que transmití “otra verdad”. Además, lloré. Mucha emoción y gratitud por la posibilidad de hacer lo que más me gusta y lo que creo que hago mejor. Contar en mis historias la vida misma, invitar a reflexionar sobre temas actuales y comunicar siempre un mensaje esperanzador.

—Para terminar, te invitamos a dejar en este espacio un deseo para estos personajes que acabas de soltar al universo de tus lectores.
—El deseo para mis personajes es que lleguen al mejor destino: el alma y el corazón de quienes lean sus verdades y les permitan entrar en sus vidas.

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