Literatura
La comuna platense propone “Libros al sol”, un programa de lectura al aire libre
Como parte de la variada agenda cultural que promueve la Municipalidad de La Plata durante la temporada estival, todos los viernes de enero se realizará la propuesta “Libros al sol”, una iniciativa que ofrecerá los ejemplares de La Comuna Ediciones para leer en Plaza Islas Malvinas.
La iniciativa, que lleva adelante el sello editorial municipal, permitirá que todos los viernes los vecinos puedan retirar alguno de los 14 títulos del catálogo del sello para leerlo en el espacio verde de avenida 19 y 50.
Se precisó que aquellos que visiten la biblioteca móvil, que estará emplazada cada viernes de enero –en el horario de 16 a 19- podrán retirar los libros dejando el DNI, el cual será devuelto una vez que el usuario deje su ejemplar.
“En este caso, las personas que se acerquen a la plaza a compartir un momento recreativo, con sólo dejar el DNI podrán llevarse el libro que deseen para leerlo. Hay antologías de cuento, de poesía, de teatro e incluso de crónicas periodísticas que estarán a disposición de todos los vecinos”, afirmó el titular del área de Cultura y Educación, Martiniano Ferrer Picado.
Por último, se informó que aquellas personas que no puedan acercarse a la plaza Islas Malvinas, los libros de La Comuna Ediciones también estarán disponibles para su lectura en el patio del Palacio López Merino (calle 49 entre 12 y diagonal 74).
El catálogo
Dentro del amplio y heterogéneo catálogo con 14 títulos que reúne el sello oficial platense, los lectores podrán aprovechar:
- “Obra reunida”, de Horacio Castillo. Incluye los siete libros de poesía publicados por Castillo entre 1974 y 2005 (Materia acre, Tuerto rey, Alaska, Los gatos de la Acrópolis, Cendra, Música de la víctima y Mandala).
- “Cine continuado”, un libro coordinado por el cineasta Marcos Rodríguez que hace foco en el cine de La Plata de los últimos 25 años.
- “Crónicas”, reúne dieciocho perfiles y relatos periodísticos de escritores platenses. Muchos de los textos fueron publicados en diarios y revistas y otros son trabajos hasta ahora inéditos.
- “Poesía”, antología coordinada por Horacio Fiebelkorn que reúne obras de 24 autores platenses.
- “La cosa se complica”, escrito por Genoveva Arcaute y Jorge Goyeneche, es una compilación de las notas que la pareja de escritores platenses escribió para la revista Humor entre los años 1978 y 1988.
- “Las crónicas del señor Cornely y otros cuentos”, de Pablo Ohde. Libro de narrativa humorística. Forma parte de la colección Ficciones de la editorial y reúne crónicas y cuentos.
- “Textos del Retablo”, antología de dramaturgia platense compuesta por obras de Beatriz Catani, José “Pollo” Canevaro, Patricia Ríos, Braian Kobla, Roxana Aramburú y Diego Cremonesi.
- “Siete Cuentos”, de Humberto Costantini. Reúne siete relatos de distintas épocas del genial escritor argentino.
- “Textos 2”, antología de relatos que reúne a 16 autores de la ciudad de La Plata.
- “Jitler”, de Gabriel Báñez. Es un policial en el que el humor lúcido, rúbrica del autor, ilumina la memoria nacional y local.
- “Textos 1”, antología de cuentos que reúne los textos de 20 escritores platenses.
- “Qué pretende usted de mí (Historias de canibalismo)”, de Nicolás Maldonado. El libro reúne siete relatos verídicos que transcurren a lo largo de la historia de la humanidad en diferentes partes del planeta y que giran en torno a las distintas formas de antropofagia: canibalismo por hambre, canibalismo por ritual, canibalismo por venganza, entre otras formas que nos revela el tema.
- “Deje un mensaje después del tono”, de Mario Arteca. Libro de poemas del autor platense.
- “Rock versión tinta. Volumen II” es una compilación de Francisco Lagomarsino. Recoge textos de más de un centenar de canciones editadas en lo que va del siglo XX por bandas y solistas platenses.
Historias Reflejadas
“Los enigmas de la muerte”
Los enigmas de la muerte
La muerte despliega su juego, se derrama sobre la superficie de la vida y siembra dudas.
Como una grieta en la pared de los tiempos, va separando aquello que estaba destinado a ser separado.
Centímetro a centímetro se expande cuestionando a aquellos que quedaron vivos, inmersos en una realidad sin formas, donde cada uno es tan solo lo que siente.
Las sombras silencian las palabras y cada acto trae sus consecuencias. Las cosas escondidas salen a la luz, porque en el laberinto de la vida lo oculto siempre se manifiesta en el momento oportuno. Cada uno construye sobre los escombros del pasado aquello que es su verdadera esencia.
Enigmas que se multiplican liberando preguntas que rescatan a muchos de su inmunidad al dolor.
Secretos, traiciones, mentiras y chantajes merodean a la muerte de las almas que se sostienen, débiles, en el hilo de la vida.
En el muro de las dudas, la verdad se escapa por una grieta que duele y en silencio se pierde lo que se pudo decir y se calló, lo que se pudo hacer y se evitó.
La muerte muestra sus garras y cuestiona a los vivos. Desde el otro lado de las cosas hay muchos que se convierten en puentes capaces de conectar con palabras aquello que pretende ser silenciado.
En la grandeza de quienes se convierten en puentes, las sombras se convierten en luz.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia: “Las grietas de Jara”, de Claudia Piñeiro, “El juego de las dudas”, de Luis Carranza Torres, “Cornelia”, de Florencia Etcheves y “Esclava blanca”, de Carola Ferrari.
Textos para escuchar
Una larga noche negra – María Verónica Puyó por Mariano Rodríguez
Mariano Rodríguez lee el cuento Una larga noche negra de María Verónica Puyó
Era de día y, sin embargo, la noche se irguió de repente. No lo notamos al principio, pero el manto negro se extendió tan veloz como una gran mancha de aceite. Hasta entonces éramos felices.
Lo éramos. Pero un péndulo de acero glacial nos rozaba las cabezas y nos soplaba su aliento de verdugo. Y nosotros, inmutables, permanecíamos latiendo, viviendo a nuestro antojo sin medir ni calcular finales.
Un buen día me dijiste algo del miedo. Ciertamente no presté mucha atención, te escuché sin oír lo que decías. Simplemente recuerdo que hablaste de algo así como de un monstruo voraz y sanguinario. Siempre tenías esos temas, no me pareció extraño, pero ahora que trato de visualizar tus ojos, me doy cuenta que tenían un fulgor distinto, más brillante. Después dijiste que no había que dejarse morder por el miedo, que nunca lo harías. Sinceramente, no sabía de qué hablabas.
Poco después de aquella tarde vinieron a buscarte. Estaba oscuro y el toque de queda había barrido las calles como una feroz tormenta de otoño. A esa hora tomábamos un té en la cocina, era como una ceremonia, y el mundo podía caérsenos encima mientras tanto sin que nosotros soltáramos las tazas. Entonces oímos patear la puerta, y unas sombras desnudas se arrinconaron tras el cristal. Me levanté asustada y fui a ver qué querían. Creo que te paraste y permaneciste como congelado al lado de la silla. Cuando abrí se lanzaron como buitres, te vieron, te ataron las manos en la espalda y, sin oír mis preguntas aterradas, te apoyaron un revólver en la sien. Enmudecí y los ojos se me nublaron. Me parece verte pálido todavía, diciéndome algo del miedo, y yo no te escuchaba.
Te sacaron sin decirme una palabra, me cerraron la puerta y alcancé a verte tras el vidrio empañado, subiendo a un auto verde con los ojos perdidos. Grité y no me escuchaste, y entonces, solo entonces, comprendí lo del miedo.
Esa noche no dormí y por la mañana corrí temprano a preguntar dónde estabas. Me atendió un hombre alto, de anteojos, que, pasando varias veces el dedo de arriba a abajo en el papel lánguido me dijo que no estabas en la lista de los detenidos, como otros cientos. No se cómo volví a casa, ni cómo esa noche, recostada en el sillón, te soñé caminando mientras un niño pequeño te arrastraba de la mano hasta un precipicio. En el borde, a punto de caer, me gritabas algo, y yo no te oía. Te alcancé una mano y la tuya se escurrió como agua entre mis dedos. Resbalaste al vacío y, desesperada, quería caerme contigo pero no podía.
He escuchado muchos toques de queda desde entonces y creo que, desde algún lugar, desde alguna celda fría o pozo oculto continúas llamándome. Muchas veces me pregunté qué habías hecho, y otras muchas me respondí que no habías temido, que no habías aportado tu cuota al régimen del temor soberano. Hoy, tras años de preguntas sin respuestas, de calabozos sin registros, de silencio y noche negra; hoy, recién, aclara el día. Y sin embargo para mí la noche no se ha ido.
Feria del Libro
Rosario confirmó para octubre su Feria Internacional del Libro
La Feria Internacional del Libro de Rosario celebrará su edición 2026 del 8 al 18 de octubre en el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa, con entrada libre y gratuita y una programación que reunirá a escritores, editoriales, librerías y actividades para lectores de todas las edades.
El anuncio fue realizado por autoridades de la Municipalidad de Rosario, el Gobierno de Santa Fe y la Fundación El Libro, organizadores del encuentro junto con la Universidad Nacional de Rosario. Durante la presentación se destacó que el cambio de fecha busca evitar la superposición con los Juegos Suramericanos y darle mayor visibilidad a uno de los acontecimientos culturales más importantes de la región.
A lo largo de once jornadas, el Cultural Fontanarrosa se convertirá en un espacio de encuentro para la industria editorial, con presentaciones de libros, conferencias, mesas de debate, talleres, firmas de ejemplares, propuestas para las infancias y visitas de establecimientos educativos. También participarán autores y autoras de Rosario, de distintas provincias y del exterior.
La organización abrió además las convocatorias para autores independientes, librerías y editoriales del departamento Rosario, que podrán postular títulos publicados entre agosto de 2025 y agosto de 2026 para integrar la programación del evento. También se habilitó la inscripción para editoriales que deseen participar con publicaciones de su catálogo.
Durante el lanzamiento, las autoridades remarcaron que la gratuidad del ingreso forma parte de una política destinada a garantizar el acceso de toda la comunidad a la lectura y a fortalecer la industria del libro, en un contexto de preocupación del sector por el proyecto de derogación de la Ley de Defensa de la Actividad Librera.
La Feria Internacional del Libro de Rosario se consolidó en los últimos años como uno de los principales encuentros editoriales del país y un espacio para promover la diversidad de voces, el intercambio cultural y el desarrollo de la producción literaria argentina.
“Rosario tiene una cultura muy fuerte en el rubro librero y en el rubro editorial, de la producción editorial, y van atadas de la mano porque la cadena del libro las incluye”, aseguró el jefe comunal local, Pablo Javkin.

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