Laura Roldán Devetach: “Voy a lugares alejados en donde se pueda sembrar y ver brotar pequeños proyectos”

Por Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca)
Edición: Walter Omar Buffarini //

A menudo, los frutos encierran la pluralidad de la vida. Hay en sus cáscaras huellas de otros tiempos, como líneas que unen el pasado con el presente. Sus pulpas concentran el jugo de las historias que permanecen y protegen a las semillas, capaces de perpetuar la esencia, atrapada en los sabores y los olores que se esconden en el interior.

Laura Roldán Devetach es fruto y es semilla. Hija de Gustavo Roldán y de Laura Devetach, guarda dentro suyo todo lo que escuchó, todo lo que le contaron. En ella habitan las palabras que se convirtieron en germen, fecundo, preparado para la siembra.

Entregada a esa tarea, extiende sus manos, se encuentra con la fertilidad de la tierra y arroja en los lugares justos semillas de historias, propias, heredadas, diversas, para que se multipliquen.

En diálogo con ContArte Cultura, la autora hace un alto en su camino y cuenta sus vivencias en la promoción y difusión de las palabras que otros sembraron en ella.

—Para presentarte, ¿en qué espacios o lugares elegiste sembrar las semillas de palabras narradas que heredaste de tu familia?
—Hace muchos años que trabajo en contextos complejos, con maestros rurales, Bibliotecas Populares, voy a lugares alejados, a veces inhóspitos, en donde se pueda sembrar y ver brotar pequeños proyectos. Y acompaño proyectos que me interesan en algunas provincias en particular.

—¿Recordás cómo fue tu primer contacto con un libro?
—Tuve libros desde muy chica, pero la experiencia que atesoro fue con “El Pequeño Caballero”, de la Colección Pichi de Sigmar. Cuando tenía 5 años, con ese libro las letras dejaron de ser rayitas, hormigas, garabatos, signos en una hoja, y se convirtieron en letras. Letras que pude pronunciar y paladear a gusto yo sola.

—¿Te considerás una buscadora de historias? ¿De qué manera lográs recuperar las voces que saltan de boca en boca entre las llamas de un fogón o en el vientre de un pueblo para eternizarlas en palabras escritas?
—Lo primero que hice fue recuperar las voces que me acunaron, con las que me crié, aquellos cuentos y relatos de mis padres y abuelos. Como investigadora colecciono historias que me gustan, a veces escuchando y otras veces investigando en fuentes de antiguos investigadores, en libros y trabajos en bibliotecas de museos en las provincias. De paso investigo la historia y geografía de esos lugares en donde abrevo.

—¿Estás escribiendo por estos días o dedicás tu tiempo en la difusión de la lectura y de los libros?
—Tengo un libro en armado, pero por ahora está en un cajón. Estoy difundiendo la obra de la familia Roldán Devetach, salieron varias reediciones, hubo cambios editoriales y un par de novedades que quiero promover. Y por otro lado, nos están invitando a distintos lugares a contar la experiencia del trabajo que se hace en la EIB Nº 905 de El Soberbio, Misiones.

—¿Podrías relatarnos los pasos fundamentales que dieron vida a ese emprendimiento?
—Es un proyecto de Promoción de la Lectura que nace en 2013 con la propuesta de organizar una biblioteca y una biblioteca oral en lengua materna, Mbya Guaraní, con registros grabados de nanas, relatos, danzas, música, juegos, etc., con la participación de Don Germán Méndez, Chamán de Aldea Chafariz, Vicente y Marcos Méndez, docentes bilingües, y alumnas y alumnos del coro de Tekoa Chafariz. Primero se recopilaron oralmente y armaron archivos sonoros grabados, y videos. Después se empezó a escribir en lengua materna y a traducir al castellano. En 2015, con parte de ese trabajo tuvieron la oportunidad de participar en la colección “Con nuestra voz cantamos”, del Ministerio de Educación de la Nación y el Plan Nacional de lectura. Paralelamente se fue construyendo en el predio de la escuela una biblioteca que donamos con mi familia en homenaje a mi padre Gustavo Roldán. Los padres de la comunidad construyeron la sala y con la comunidad escolar y de la aldea fuimos seleccionando bibliografía, comprando libros, gestionando donaciones, clasificando y armando un listado de la colección bibliográfica. Para el armado final y montaje tuve el valioso acompañamiento de la Especialista y Magister en Literatura Infantil de la UNNE, Jimena Gusberti, durante una semana. Y así el 26 de noviembre de 2015 se inauguró la Biblioteca Gustavo Roldán.

Otra parte del proyecto fue lograr que el material tuviera forma de libro, pasar de la oralidad a la palabra escrita. Este proyecto multicultural fue una ardua y hermosa tarea. El director Diego Carballo, el cacique Vicente Méndez y la profesora Pamela Barboza planificaron. La comunidad quiso investigar, recuperar y poner en valor su cultura, su identidad. Y fuimos armando un libro con canciones, cuentos, costumbres y naturaleza en la vida del pueblo mbya guaraní, escrito e ilustrado por los alumnos y alumnas de la escuela. Los alumnos escribieron e ilustraron aportando sus saberes en mbya guaraní, portugués y castellano. Todos disfrutamos del material recopilado oralmente con la ayuda de Marcos Méndez, Vicente Méndez y Don Germán Méndez. Una vez que estuvo el borrador del libro se buscó el apoyo de Patricia Pereyro y el equipo de Coincidir Asociación Civil, y fue diseñado y editado por los alumnos de la profesora María Laura Garrido de la Carrera de Edición de Fundación Gutemberg. En marzo de este año fuimos a Misiones, a la comunidad, a presentar y a entregar los ejemplares del libro bilingüe editado.

—¿Y cuáles fueron tus vivencias personales?
—Es un privilegio que me hayan invitado a trabajar con la escuela y la comunidad, estoy muy agradecida. Es una experiencia muy importante, aprendo mucho, disfruto relacionarme con ellos, con una cultura interesante y diferente, compartir cosas con gente que tiene una sabiduría ancestral y una manera particular de comunicarla.

—¿En qué lugar te gustaría o tenés planeado realizar tu próxima siembra de palabras?
—Este año estuve trabajando con distintas instituciones, profesorados, ferias, colegios, universidades, bibliotecas y espacios culturales, en Misiones, Rosario, Córdoba, Chaco, Salta, y ahora voy a Ushuaia. Y me gustaría volver a Catamarca, San Juan, Tucumán.

—Un sueño literario que quieras compartir con nosotros.
—Me gustaría editar un libro con textos de toda la familia Roldán Devetach, con Gustavo Roldán hijo, Laura Devetach y Gustavo Roldán. Estoy en eso.


Laura Roldán Devetach

Nació en Córdoba. Actualmente vive en Buenos Aires. Es autora, Investigadora autónoma del patrimonio precolombino y popular en la LIJ. Es Asesora y Coordinadora de actividades de Extensión de la Biblioteca Popular Virrey del Pino, La Matanza, Bs. As.
Coordina talleres de promoción del libro y la lectura viajando a escuelas, bibliotecas y Ferias del Libro de las provincias del interior del país.
Asesora el Proyecto Biblioteca Parlante de la Universidad Nacional del Nordeste, Chaco.
Fue autora participante del Plan Lectura del Programa Educativo Nacional del Ministerio de Educación.
Recibió el Premio Pregonero Especial de la Fundación El Libro, en 2012 por su trayectoria.
Recibió la Mención de Honor Premio Vivalectura 2010, organizado por la OEI y el Ministerio de Educación por su trabajo en contextos rurales.
Fue colaboradora de las revistas infantiles Billiken, Humi, Cordones Sueltos, Fauna Argentina y A-Z Diez.
Algunos de sus libros: La leyenda del tucán, La Isla del Disparo, Cuentos que sopla el viento, La chuña y el zorro y otros cuentos, Zapallo en flor, Mitos 4, Latinoamérica Precolombina, La discusión, Muchobicho, La Marca del Garbanzo y ¡Ay! Tarara, Samba Lelé, Las 1001 del garbanzo peligroso, entre otros.

1 comentario

  1. Un encanto de persona, también de tal madre y tal padre… de quienes abrevamos y seguimos disfrutando las historias tan bien contadas… Como hacer para invitarla a nuestra humilde biblioteca. Nos encantaría !!!

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