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Neil Young cumple 80 años: una vida sin concesiones en constante evolución
Por Martín Sassone (*)
Iconoclasta por naturaleza, Neil Young cumple este miércoles 80 años convertido en una figura única del rock mundial. En más de medio siglo de carrera, el canadiense recorrió una amplitud de estilos que pocos artistas exploraron con igual profundidad: del folk acústico a la electricidad abrasiva, del country melancólico al rock experimental, del blues y el rockabilly a la denuncia social y ambiental. Siempre distinto, siempre él mismo.
Nacido en Toronto en 1945 y criado en Winnipeg, Young empezó a tocar la guitarra en la adolescencia, alternando entre bandas de garaje y clubes de folk donde conoció a Joni Mitchell y Stephen Stills. En 1966 cruzó la frontera rumbo a Los Ángeles en su Pontiac fúnebre, acompañado por el bajista Bruce Palmer. Junto a Stills formaron Buffalo Springfield, una de las bandas pioneras del folk-rock californiano. Tras su disolución, Young comenzó una carrera solista que, desde el principio, mostró una voz inconfundible: aguda, quebrada, cargada de una franqueza que desarma.
En paralelo a su flamante carrera en solitario, a fines de los sesenta, se unió a Stills, David Crosby y Graham Nash para formar Crosby, Stills, Nash & Young, un supergrupo que encarnó el espíritu idealista y turbulento de su tiempo. Con ellos grabó “Déjà Vu” (1970), una de las cumbres del folk-rock estadounidense, y participó en el emblemático festival de Woodstock. Pero las tensiones internas, amplificadas por el ego y las drogas, provocaron rupturas recurrentes. Aun así, cada reunión posterior —como la gira de 1974 o el álbum “American Dream” (1988)— reavivó el magnetismo de esas cuatro voces que, juntas o enfrentadas, definieron una era.
En 1969 publicó “Everybody Knows This Is Nowhere”, su primer álbum con Crazy Horse, y al año siguiente “After the Gold Rush”, un clásico de la introspección folk. En 1971 alcanzó el número uno con “Heart of Gold”, incluido en “Harvest”, y reconoció luego que ese éxito lo puso “en el medio del camino”. Aburrido de esa comodidad, decidió desviarse y en los años siguientes produjo discos oscuros, dolidos y fundamentales como “Tonight’s the Night” (1975) y “On the Beach” (1974), impulsados por la muerte de su guitarrista Danny Whitten y su roadie Bruce Berry.
La década del setenta definió el molde de su obra: un vaivén entre la furia eléctrica y la ternura acústica, entre la denuncia política y la confesión personal. En los ochenta, ya en el sello Geffen, se permitió experimentos que confundieron a la crítica —el electrónico “Trans” (1982), el rockabilly de “Everybody’s Rockin’”(1983), el country de “Old Ways” (1985)— pero que con el tiempo serían vistos como gestos de libertad artística.
Young fue capaz de reinventarse sin perder identidad. Con “Freedom” (1989) y “Ragged Glory” (1990), se convirtió en padrino del grunge y referente para bandas como Sonic Youth y Pearl Jam, con quienes colaboró en “Mirror Ball” (1995). En los 90 y los 2000 alternó introspección y militancia: “Harvest Moon” (1992) retomó su costado más luminoso, mientras “Living with War” (2006) denunció la invasión a Irak con una fuerte crítica al por entonces presidente de los Estados Unidos, George W. Bush.
El nuevo milenio lo encontró más prolífico que nunca. Publicó álbumes conceptuales como “Greendale” (2003), se volcó a la experimentación sónica con “Le Noise” (2010) y lanzó su propio sistema de audio de alta fidelidad, Pono. A la vez, reabrió sus archivos con la monumental serie “Archives”, rescatando grabaciones inéditas y conciertos de distintas épocas.
En los últimos años, Young mantuvo su ritmo incansable: con Crazy Horse editó “Barn” (2021) y “World Record” (2022), y en 2025 volvió a las raíces con “Talkin to the Trees”, junto a una nueva formación, The Chrome Hearts. Paralelamente, su esposa y colaboradora Daryl Hannah filmó “Coastal”, un documental sobre su última gira solista, que se estrenó en abril de este año junto con un álbum homónimo.
Su discografía —más de 45 discos de estudio y una veintena en vivo— es un territorio en permanente movimiento, tan contradictorio como coherente. Young puede pasar de un susurro a un rugido en una misma canción, pero siempre con una honestidad que desarma y una energía que desmiente el paso del tiempo.
Fiel a sí mismo, Neil Young frustró a sellos discográficos, se le plantó a Spotify, desafió modas y decepcionó ocasionalmente a sus seguidores más ortodoxos, pero también supo mantener su música viva y su discurso relevante. “Viajar por el medio del camino se volvió aburrido”, escribió alguna vez. Ochenta años después, sigue transitando la cuneta: incómodo, libre, indómito.
(*) Agencia Noticias Argentinas

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EEUU vetó casi 12.000 libros en las escuelas públicas

Las escuelas públicas de Estados Unidos vetaron 11.982 libros durante el ciclo escolar 2025-2026, la cifra más alta registrada hasta el momento y casi el doble que el período anterior, según el quinto informe anual elaborado por PEN America sobre las restricciones a obras literarias en establecimientos educativos.
El relevamiento de la organización defensora de la libertad de expresión muestra un fuerte crecimiento de las prohibiciones: durante el curso anterior se habían contabilizado 6.870 casos. El 87% de los títulos afectados corresponde a obras de ficción, mientras que el 58% pertenece a la categoría de literatura juvenil, uno de los segmentos centrales para la formación de nuevos lectores.
PEN America advirtió que durante los últimos cinco años las restricciones apuntaron principalmente contra libros que abordan cuestiones vinculadas con el racismo, personajes LGBTQ+, personas racializadas y temas sexuales. La organización atribuyó el avance de los vetos a legislaciones estatales y a la presión de grupos organizados y figuras políticas.
Los estados con mayor cantidad de prohibiciones son Texas y Florida, señalados por PEN America como dos de los principales modelos de las políticas de censura educativa. El informe también alertó sobre un nuevo factor que podría acelerar el fenómeno: el uso de inteligencia artificial para identificar y recomendar la eliminación de determinados títulos.
Según la entidad, algunos sistemas basados en IA aconsejan retirar obras porque ya fueron cuestionadas o prohibidas en otros distritos escolares, sin determinar necesariamente si vulneran los estándares legales vigentes. Ese mecanismo, sostuvo PEN America, amenaza con generar un “efecto bola de nieve” y multiplicar las restricciones en diferentes regiones del país.
Stephen King aparece como el escritor más afectado, seguido por autoras como Ellen Hopkins y Sarah J. Maas. PEN America señaló además que, una vez cuestionada una obra, el resto del catálogo de un autor puede transformarse en objetivo de nuevas prohibiciones.
Entre los libros más vetados por los distritos escolares figuran “Sold”, de Patricia McCormick; “Speak”, de Laurie Halse Anderson; “El cuento de la criada”, de Margaret Atwood, y novelas de Ellen Hopkins como “Crank” e “Identical”.
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Grabaciones inéditas y una nueva mezcla en el relanzado “Rubber Soul” de The Beatles

The Beatles vuelve a uno de los discos decisivos de su carrera con una edición ampliada de “Rubber Soul”, el álbum publicado originalmente en diciembre de 1965 que marcó el comienzo de una etapa de mayor experimentación para el cuarteto de Liverpool. El relanzamiento salió el 2 de octubre en distintos formatos e incluye nuevas mezclas, grabaciones de estudio inéditas y maquetas que permiten reconstruir el proceso creativo del grupo.
La nueva versión fue mezclada por Giles Martin, hijo del histórico productor George Martin, junto con el ingeniero Sam Okell. El material original de cuatro pistas fue trabajado con tecnología de separación de audio desarrollada por el equipo de WingNut Films, la compañía de Peter Jackson, para obtener una nueva mezcla estéreo. También se ofrecen versiones en Dolby Atmos, además de la mezcla mono original y la edición estadounidense publicada en su momento por Capitol.
Uno de los principales atractivos de las ediciones Super Deluxe son las 24 grabaciones tempranas de las sesiones, entre ellas 20 tomas hasta ahora inéditas y tres demos caseros que muestran las canciones en diferentes etapas de desarrollo. Allí aparecen versiones iniciales de “Day Tripper” y “We Can Work It Out”, además de “Little Girl”, un bosquejo de una composición de John Lennon que nunca había sido publicado.
El recorrido también permite seguir la transformación de temas como “Norwegian Wood”, de la que se incluyen tres versiones descartadas. La canción tuvo un papel clave en la expansión sonora del grupo por la incorporación del sitar interpretado por George Harrison, un instrumento que poco después adquiriría mayor presencia en el rock y la psicodelia.
“Rubber Soul” fue grabado durante cuatro semanas, entre octubre y noviembre de 1965, y reunió canciones como “Drive My Car”, “Nowhere Man”, “Michelle”, “Girl”, “In My Life e If I Needed Someone“. El disco reflejó un cambio en la escritura y en el trabajo de estudio de Lennon, Paul McCartney, Harrison y Ringo Starr, con letras más elaboradas, nuevos instrumentos y un creciente interés por las posibilidades de la grabación.
El álbum también tuvo un impacto inmediato entre otros músicos. Brian Wilson, líder creativo de The Beach Boys, reconoció la influencia que ejerció “Rubber Soul” en la concepción de “Pet Sounds”, mientras que Bob Dylan prestó especial atención a “Norwegian Wood”. Su huella también alcanzó a The Rolling Stones, que meses después incorporaron el sitar de Brian Jones en “Paint It, Black”.
Las ediciones Super Deluxe de cuatro CD y cinco LP suman un libro de 88 páginas con una introducción escrita por McCartney, textos elaborados a partir de declaraciones de Lennon, fotografías poco conocidas y detalles sobre las sesiones. La reedición también está disponible en formatos de uno y dos CD, vinilo y Blu-ray.
Más de seis décadas después de aquellas sesiones en Abbey Road, el nuevo lanzamiento recupera el momento en que The Beatles comenzaron a concebir el álbum como una obra integral y el estudio como una herramienta creativa, un camino que continuarían poco después con “Revolver” y “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”.
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A los 100 años murió Peppino Mazzullo: histórica voz de Topo Gigio

El actor y doblador italiano Peppino Mazzullo murió a los 100 años, en su casa de la localidad italiana de Messina, este miércoles; sin embargo, dejó una imborrable huella en la televisión internacional, por su inolvidable rol como la voz oficial de Topo Gigio.
El círculo íntimo del artista anunció que el funeral se realizará este jueves 1 de octubre, a partir de las 15.30, en la iglesia de San Giovanni Battista de Santo Stefano di Briga.
Mazzullo había nacido el 6 de junio de 1926 en Santo Stefano di Briga y había celebrado su centenario junto a familiares, amigos y vecinos de su pueblo, donde había regresado a vivir tras retirarse de los escenarios.
El vínculo entre Mazzullo y Topo Gigio comenzó en 1961 y se extendió hasta 2006, período durante el cual construyó la voz y parte de la personalidad del célebre personaje infantil creado por Maria Perego.
El actor también participó junto a Topo Gigio en el reconocido programa estadounidense “The Ed Sullivan Show” y desarrolló una extensa trayectoria en el teatro, la radio y la televisión italiana. Además, interpretó a Richetto, uno de los personajes vinculados al tradicional festival infantil italiano Zecchino d’Oro.
La carrera de Mazzullo quedó especialmente asociada a frases del personaje como “Ma cosa mi dici mai?”, expresión que, según medios italianos, fue incorporada por el propio actor a la identidad de Topo Gigio.








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