Artes Plásticas
El Recoleta batió un récord al recibir más de 100 mil visitantes en julio
El Centro Cultural Recoleta, espacio emblemático de la Ciudad de Buenos Aires, recibió más de 100.000 visitantes durante el mes de julio, una marca histórica que no se advertía desde las décadas del 90 y 2000, y a la que contribuyó el Festival de Invierno programado por el Ministerio de Cultura porteño y las muestras de arte contemporáneo como “Cuánto pesa el amor”, que se extiende hasta fines de agosto.
Potenciado por una oferta de música popular y clásica, muestras de arte, distintos ciclos de cine, retrospectivas, charlas y talleres, el Recoleta despliega una de las programaciones más ricas en materia cultural de la Ciudad, orientada a públicos diversos.
Gabriela Ricardes, ministra de Cultura de CABA, detalló: “El Recoleta ya es mucho más que un símbolo del barrio y de la cultura porteña: es un lugar reconocido en el país y en el mundo como un centro de vanguardia, de estética y a la vez de tradición. Desde el Ministerio de Cultura de la Ciudad nos ponen muy orgullosos estos números de asistentes, porque significa que el público está recibiendo muy bien las nuevas propuestas y la nueva identidad que le estamos dando al CCR, donde todas las expresiones artísticas tienen su lugar”.



En este sentido, Maximiliano Tomas, director del Recoleta, expresó: “Estamos muy felices de que el público haya abrazado masivamente la nueva programación del Centro, algo que veníamos viendo desde hace unos meses, con crecimientos de un 90 por ciento con respecto a 2023. Pero lo que pasó en julio superó todas las expectativas, y nos indica que vamos por buen camino”.
Durante el mes de agosto, el Centro Cultural Recoleta ofrece una gran variedad de muestras de arte contemporáneo, propuestas musicales como el Ciclo Antidomingos, el Ciclo Confesiones de Invierno y Música Clásica. Asimismo, se proyectarán películas todos los jueves del mes a las 19 h y cine de comedia todos los viernes a la misma hora. Las propuestas del séptimo arte incluirán el Ciclo John Ford, más que una leyenda. Habrá también charlas en el marco de la iniciativa “Las puertas del cielo. 40° aniversario de Julio Cortázar”, con fechas los miércoles 7 y 21 a las 19 h. Todas las entradas son sin costo para residentes argentinos. El ingreso es por orden de llegada hasta agotar la capacidad de la sala.
(Fuente: Cecilia Gamboa – Comunicación & Prensa)
Artes Plásticas
“16 Resmas”, una intervención sobre impresoras para que devuelvan árboles talados

“16 Resmas” es la nueva exposición individual de Otto Soria que reúne instalaciones y dibujos que abordan la tala desmedida de árboles que se realiza para la fabricación de papel. Con texto curatorial de Yamila Valeiras, la muestra abre el 29 de mayo a las en el espacio urbano de arte Una Obra Un Artista, en Sánchez de Bustamante 599, en el porteño barrio de Almagro.
“Las 16 resmas del título equivalen a 8000 hojas, que es la cantidad de papel que se fabrica con un solo árbol”, señala Soria sobre su práctica. “Esta obra propone talar impresoras para que empiecen a devolver árboles”, resume su operación de restitución.
Ya en “Efemérides”, su muestra de agosto de 2025 en la galería porteña Liliana Rodríguez, con curaduría de Laura Casanovas, con obras enfocadas en reclamos sociales y en la memoria colectiva, una instalación abordaba el reclamo sobre la tala desmedida de árboles. Allí encuentra el germen de la propuesta que se verá en el espacio Una Obra Un Artista.
En “16 Resmas”, un árbol crece dentro de una impresora, germinan circuitos colocados dentro de frascos, un árbol formado por circuitos está dibujado en tinta sobre un collage de casi 80 hojas de resma.

“¿Cómo sonaría una deforestación de impresoras? ¿Les dolería a las máquinas ser taladas?¿Salpicarían la tinta como su savia, su fluido vital?, Otto Soria nos empuja a preguntarnos sobre la destrucción ambiental como ecocidio, nos inclina a dimensionar el alcance de la violencia ejercida de manera sistemática contra un territorio incapaz de regenerarse. Nos incomoda, y por eso nos compromete. Después de todo, ¿para qué sirve el arte, si no es para sacudir el pensamiento?”, dice en su texto la curadora Yamila Valeiras.
La exposición de Soria se puede visitar de forma libre y gratuita desde el 29 de mayo hasta el 21 de junio, todos los días durante las 24, en el espacio urbano de arte Una Obra Un Artista.
Durante la muestra, el artista se hará presente periódicamente para proveer de agua al árbol que crece en la impresora y a las plantas de los germinadores. También realizará una performance diseñada e interpretada por él, acompañado por música en vivo.
Artes Plásticas
Borges, Eduardo Molinari y Liv Schulman en el Centro Cultural Recoleta
El jueves 21 de mayo a las 18 el Centro Cultural Recoleta (Junín 1930 – CABA) inaugurará simultáneamente tres exposiciones que ocuparán sus salas principales y propondrán un recorrido que cruza literatura, historia reciente y prácticas artísticas contemporáneas.

En la sala Cronopios se presentará “Borges: ecos de un nombre”, curada por Rodrigo Alonso, Daniel Fischer y Maximiliano Tomas, que aborda tanto la obra como la vida pública y privada del autor de “Ficciones”, en un homenaje integral que conmemora los 40 años de su muerte, sucedida el 14 de junio de 1986.
Realizada junto a la Fundación Internacional Jorge Luis Borges y con la colaboración de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, la muestra propone una mirada colectiva sobre la figura y la obra del gran escritor argentino, en la que se podrán ver objetos personales, primeras ediciones, manuscritos, fotografías, objetos, memorabilia y hasta una recreación del cuarto del departamento de Plaza San Martín en el que vivió casi toda su vida.
Además de una completa cronología de su vida, gigantografías con imágenes inéditas y material audiovisual que ilustran su juventud y madurez, “Borges: ecos de un nombre” contará con una proyección animada en forma de holograma que traerá a la vida al autor de “El Aleph”, y un espacio de lectura donde el público podrá leer sus obras.

En la Sala J se inaugurará “Hijos de la Luna”, del artista Eduardo Molinari, con curaduría de Javier Villa. A cincuenta años del último golpe de Estado en la Argentina, la muestra pone el foco en las juventudes de los años setenta que buscaron formas de desobediencia por fuera de los moldes establecidos.
La exposición revisa la aparente dicotomía entre rock y militancia revolucionaria destacando las zonas de cruce entre ambas experiencias. A partir de materiales de época, con ejemplares de revistas como “Pelo” y gráfica clandestina intervenida, Molinari construye un entramado visual donde historia, memoria y símbolo se entrelazan.
El recorrido se extiende desde los bombardeos a Plaza de Mayo de 1955 hasta la recuperación democrática, atravesando el período de la última dictadura militar. En ese trayecto, las imágenes astrales —la luna, el sol, la estrella— funcionan como fuerzas simbólicas que organizan un imaginario en tensión entre contracultura y acción política.

Por su parte, en la Sala C se presentará “Entusiasmo público”, de la artista Liv Schulman, con curaduría de Carla Barbero. Se trata de su primera exposición individual institucional en Buenos Aires, que reúne obras realizadas entre 2011 y la actualidad.
A través de ficciones documentales, series, performances y textos, Schulman trabaja con el lenguaje como una tecnología política, explorando cómo los discursos contemporáneos organizan la experiencia social, gestionan los afectos y modulan el deseo.
Con una fuerte impronta en el humor y el absurdo, sus obras revelan los mecanismos de control que atraviesan la vida cotidiana. La exposición incluye piezas clave de su trayectoria, desde la serie “Control” (2011) hasta producciones recientes como “Un círculo que se fue rodando”, premiada en el Festival Internacional de Cine de Marsella (2024).
Las tres exposiciones podrán visitarse a partir del 21 de mayo, con entrada libre y sin costo para residentes y argentinos en las salas Cronopios, J y C del Centro Cultural Recoleta, de martes a viernes de 12 a 21, y sábados, domingos y feriados de 11 a 21.
(Fuente: Cecilia Gamboa – Comunicación & Prensa)
Artes Plásticas
Conversatorio en el marco de la muestra “Una arquitectura frágil”
En el marco de “Una arquitectura frágil”, muestra de Candelaria Oliden con curaduría de César Núñez en la galería Lorena del Pilar Art (Florida 971, Galerías Larreta -CABA), la Lic. en Crítica de Artes, Romina Pellegrino conversará con la artista sobre el diseño de la realidad en su obra.
El encuentro propondrá mirar la pintura de Oliden desde una pregunta central: cómo se construye una realidad dentro de la imagen. Más que pensar la obra como reflejo de una escena o como expresión directa de una interioridad, la conversación se detendrá en el modo en que la pintura organiza lo visible: cómo compone, encuadra, ordena y tensiona sus elementos para producir una experiencia de realidad.
Desde esta perspectiva, la dimensión psicológica de los personajes no será abordada como un contenido oculto que la imagen simplemente revela, sino como un efecto que se vuelve perceptible a través de la propia construcción pictórica. La conversación invitará a pensar la obra como artificio visual: una realidad diseñada por la pintura, cuyas marcas pueden leerse en la superficie misma de la obra.
Sobre la muestra y su autora

En referencia a la obra de Oliden, el texto curatorial de César Núñez precisa: “Vivimos convencidos de que la mente es un instrumento claro, una superficie ordenada que responde a nuestra voluntad. Sin embargo, las ideas no siempre obedecen. Aparecen, insisten, se superponen. Algunas abren regiones internas cuya profundidad no podemos calcular. Otras regresan como si probaran la resistencia de aquello que creemos firme.
En la obra de Candelaria Oliden no se representa esa inestabilidad. Sino que funciona como un espacio donde la conciencia es llevada hasta su propio borde. No el borde del escándalo ni del exceso, sino el punto exacto en que la razón descubre que su continuidad depende de un ejercicio constante.
Lo que está en juego no es la acción sino su posibilidad. Existe un instante casi imperceptible en el que el pensamiento roza aquello que podría alterar el equilibrio. Ese instante no produce ruido. Produce intensidad. Allí se revela que la cordura no es una condición natural, sino una construcción sostenida en silencio.
En este desplazamiento la identidad pierde rigidez. Se vuelve permeable, capaz de desplazarse hacia la mirada ajena, como si la conciencia no fuera una propiedad fija sino un campo susceptible de intercambio. Esa apertura contiene una pregunta radical: si el límite entre uno mismo y el pensamiento es inestable, ¿qué sostiene la idea de un yo coherente?”
(Fuente: Prensa Galería Lorena del Pilar Art)
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