
Música
“Todo lo que tengo”, una reinvención artística de Teresa Parodi
Capaz de releer su propia leyenda visceral, Teresa Parodi se arriesga a dar un nuevo y renovado paso donde asume que “Todo lo que tengo” es, también, su lazo con la poesía y el diálogo con otros músicos bajo la determinante tutela del productor y arreglador Ernesto Snajer.
Aportando músicas y su característica interpretación, la cantautora decide que el minimalista foco del flamante disco abrace con honda austeridad a un elenco donde conviven poetas, instrumentistas y vocalistas.
Y en esa comunión irrumpe el decisivo aporte de Snajer para lograr que el cruce de personalidades, texturas, modos y colores se enlacen en un friso armónico y sobrecogedor que configura una obra cumbre.
El guitarrista concibe un universo despojado capaz de exaltar los silencios, quitar lo que sobra y poner en primer plano los pliegues del poemario escogido por Teresa.
Sobre esas palabras y el peso que portan, hay un entramado sonoro donde cada intervención completa la palabra, refunda la idea, se comunica y a la vez interpela a la autora de la obra.
Y Parodi, a sus 69 años, se yergue a partir de textos variados y disímiles donde el abanico de autores va de Jorge Luis Borges a Armando Tejada Gómez y de Manuel J. Castilla a Julio Cortázar, en un tránsito en el que convida a una serie de colegas que donan dosis de frescura y virtuosismo.
Entonces la autora de “Apurate José” y “El otro país”, por citar apenas dos de sus clásicos, genera un trabajo profundamente colectivo que invoca a la memoria y se proyecta al futuro gracias a las palabras de una tradición y a su interpretación sonora por un conjunto de artistas más jóvenes que ella.
Sobre ese vasto territorio, aporta dos temas propios: Uno que titula al álbum, “Todo lo que tengo” (en letra y música y con la participación de Chango Spasiuk en acordeón y arreglo de acordeones) y la letra de “La Angelita Rosales”, un huayno con música de Juan Falú en el que toman parte Carlos “Negro” Aguirre en acordeón y Nadia Larcher en voz.
El resto del recorrido comienza con “Che (Yo Tuve un hermano)”, poema de Julio Cortázar y continúa con uno de los momentos más impactantes de la placa: “La lucha”, un texto de Armando Tejada Gómez sobre el que también canta Luciana Jury, que son dos de las cinco piezas arregladas por Snajer.
El cruce entre Jorge Luis Borges y Pedro Aznar se plasma “El gaucho” donde el propio Aznar se suma a Parodi, en “Canciones para D.H.Lawrence” recupera intensamente a su coterráneo Francisco Madariaga y a la hora de “Aguafuerte” repone su vínculo con Liliana Herrero para un pasaje conmovedor a partir del poeta paraguayo Elvio Romero que añade la guitarra y el arreglo de Pedro Rossi, habitual guitarrista de la entrerriana.
El magnífico “Luna para tu frente”, de Manuel J. Castilla, introduce la luminosa y sutil presencia de Juan Quintero (en guitarra y arreglo), mientras que “El viaje”, de María Elena Walsh, repite otro decisivo toque del “Negro” Aguirre, esta vez desde los arreglos y el piano.
Un cuarteto de cuerdas viste la arrasadora síntesis de “Amarte es eso”, de Juan Gelman, que cierra un magnífico programa en el que el punto más estridente es una visita a “Porque ha salido el sol” con música de Víctor Heredia sobre palabras de Pablo Neruda, que Miss Bolivia interviene rapeando.
Del descomunal trabajo registrado en apenas cuatro días (entre el 8 y el 11 de mayo pasados) y retratado en clips de estudio filmados en blanco y negro por Ari Hassan, también toman parte los guitarristas Juan Manuel Colombo (ladero de Parodi y responsable del arreglo de “La Angelita Rosales”) y Matías Arriazu (quien arregló “Todo lo que tengo”).
Entre los percusionistas se cuentan Facundo Guevara y Mariano “Tiki” Cantero, Alejandro Franov (sitar y teclados), Nico Cota (programación de tracks de percusión) y el cuarteto de cuerdas dirigido por Guillermo Rubino que el violinista comparte con Elena Buchbinder (violín), Mariano Malamud (viola) y Nicolás Rossi (violoncello).
A seis años de su anterior placa “Otro cantar” y a poco más de 18 meses de haber dejado su cargo como funcionaria, Parodi se reinventa desde un material que deja mucho para escuchar.
“Todo lo que tengo” anuncia su lanzamiento en escena para el sábado 16 de septiembre a las 21 en la sala porteña del ND Teatro (Paraguay 918).
(Fuente: Agencia Telam)

Clips
Nito Mestre y Joaco Burgos en una nueva edición de “Portal Sessions”

Nito Mestre y Joaco Burgos son los protagonistas de la nueva edición de “Portal Sessions”. La leyenda del rock argentino, miembro fundador de Sui Generis junto a Charly García, y la joven promesa del género, pasaron tres días en un estudio rodeado de árboles y naturaleza en Portal Bosque, Punta del Este, para grabar la “Portal Session #08” en vivo con la producción musical de Ale Kurz, co creador de las sesiones.
Los artistas grabaron una nueva versión de “No te enamores nunca de aquel marinero bengalí”, clásico de Los Abuelos de la Nada, que cobra una nueva vida, con más groove y funk, y un flamante arreglo de vientos. Además, hicieron “Amor de guitarra”, del primer disco de Burgos (en donde se menciona a Serú Girán, otro guiño al rock argentino), “Botas locas” de Sui Géneris y “La hija del fletero”, en la primera vez que Mestre hace su propia interpretación de Los Redondos, con Burgos y la participación especial de Ale Kurz en guitarra, productor musical de la Session, que siempre logra aportar nuevos matices, incluso a las reversiones de los clásicos más escuchados.
Además, otro detalle que hace la diferencia en este nuevo encuentro musical es la batería de Fernando Samalea -ex baterista de Charly, Cerati, Calamaro-, encargado de ponerle ritmo a los cuatro tracks. Un encuentro intergeneracional que busca hacer un puente entre la historia y el presente de nuestro rock.
(Fuente: Portal Sessions)))
Música
Marki lanza “Karaoke Club”, su segundo álbum de estudio

Tras el éxito de su álbum debut “YASS”, el cantante y productor argentino Marki regresa con una propuesta vanguardista y nostálgica que expande las fronteras de la escena urbana actual. El artista lanza oficialmente su esperado segundo álbum de estudio, “Karaoke Club”.
Este nuevo material discográfico llega tras la gran repercusión de su primer disco con el que demostró su libertad total para transitar entre el trap, R&B, soul y gospel. Fiel a su naturaleza experimental, “Karaoke Club” promete sumergir a los oyentes en una experiencia fresca y colectiva, construida desde una impronta muy personal del artista.
“Karaoke Club” representa un paso firme y evolutivo en la carrera de Marki, consolidando una profunda búsqueda artística dentro del indie pop argentino. Dejando atrás las fronteras más rígidas de sus primeros trabajos, este segundo álbum de estudio se edifica como una obra versátil que entrelaza con naturalidad texturas de lo-fi, rap, R&B y pop alternativo.
“El día después de primavera” es el eje central y el verdadero corazón emocional de Karaoke Club. En ese sentido, el propio Marki definió el espíritu de esta canción bajo una premisa muy transparente: “cuanto más duele, mejor”.
(Fuente: Nadya Cabrera – Prensa)
Música
Oktubre: 40 años del disco que transformó a Los Redondos en un mito del rock argentino

Cuatro décadas después de su lanzamiento, “Oktubre” conserva un lugar privilegiado en la historia del rock argentino. Publicado en octubre de 1986, el segundo álbum de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota condensó en nueve canciones el clima de una época atravesada por las heridas de la dictadura, las tensiones políticas y las amenazas de la Guerra Fría. También marcó un punto de inflexión en la trayectoria de la banda liderada por Carlos “el Indio” Solari y Eduardo “Skay” Beilinson, que comenzaba a construir una identidad musical y estética propia.
El disco llegó dos años después de “Gulp!”, el debut discográfico del grupo platense, que todavía se movía dentro del circuito independiente y convocaba a poco más de mil personas por presentación. Su propuesta había evolucionado desde aquellos primeros espectáculos que combinaban música, teatro y los monólogos de Enrique Symns hacia un formato centrado en las canciones.
“Oktube” fue grabado en los estudios Panda, ubicados en la calle Segurola de Buenos Aires, con Osvel Costa como técnico de sonido. A la formación habitual se sumaron Héctor “Tito Fargo” D’ Aviero en segunda guitarra, Daniel Melero en teclados y Claudio Cornelio en percusión. El resultado fue un álbum de atmósfera oscura, guitarras filosas y una sonoridad cercana al postpunk, con elementos del rock clásico y una marcada impronta experimental.
El repertorio incluyó composiciones que se convertirían en clásicos de la banda, como “Preso en mi ciudad”, “Música para pastillas”, “Motor Psico”, “Semen-Up”, “Divina TV Führer” y “Jijiji”, esta última destinada a convertirse en uno de los grandes himnos del rock nacional y protagonista del célebre pogo multitudinario de sus recitales.
Las letras de Solari construyeron un universo de imágenes inquietantes, referencias políticas, paranoia y personajes marginales. La amenaza nuclear, la manipulación de los medios de comunicación, el consumo de drogas y el desencanto social atravesaron un disco que capturó algunas de las principales preocupaciones de mediados de los años ochenta.
La identidad visual también resultó decisiva. Ricardo Cohen, conocido como Rocambole, diseñó una portada dominada por una multitud de figuras con banderas, bajo una estética inspirada en la iconografía revolucionaria soviética. El rojo, el negro y el gris definieron una imagen que terminaría reproducida en miles de remeras y banderas. En la contratapa, la Catedral de La Plata en llamas completó una propuesta gráfica cargada de simbolismo.
El propio Rocambole explicó años después que las ideas surgieron de conversaciones con el Indio, quien imaginaba multitudes y banderas. La referencia a la Revolución Rusa de octubre de 1917 convivía con resonancias de la historia política argentina.
La grabación también dejó algunas controversias internas. El saxofonista Willy Crook cuestionó posteriormente el uso excesivo de reverberación, una característica que contribuyó a definir el sonido distante y opresivo del álbum.
Con el paso del tiempo, “Oktubre” se consolidó como una de las obras fundamentales de la música argentina. La revista Rolling Stone lo ubicó en el cuarto puesto de su selección de los 100 mejores discos del rock nacional, detrás de “Artaud”, de Pescado Rabioso; “Clics modernos”, de Charly García; y el álbum debut de Manal.
A 40 años de su aparición, aquellas nueve canciones mantienen su potencia y permiten reconstruir el momento en que Los Redondos comenzaron a forjar una de las mitologías más perdurables de la cultura popular argentina.
(Fuente: Agencia Noticias Argentinas)








Debes iniciar sesión para publicar un comentario. Acceso