Literatura
Llega “Un cielo que llaman muerte”, última obra del escritor platense Gabriel Rodríguez Molina
Por RCC
El próximo 10 de octubre en la ciudad de Buenos Aires y el 13 de ese mismo mes en La Plata, el escritor Gabriel Rodríguez Molina presentará su nueva obra: “Un cielo que llaman muerte” (Ediciones Kalos, 2019).
Según sostiene el propio autor, “Un cielo que llaman muerte es un canto sencillo, con lirismo, que explora lo muerto y lo vivo, lo moderno y lo antiguo, que fluye de lo profético a lo terrenal, de lo metafísico a lo simbólico. Cuyo transcurso estético muta levemente de un paisaje sólido (El corpus de la poesía) hacia lo despojado, palabras sin conciencia de sí mismas que dialogan con su propio silencio”.

Los poemas de esta nueva obra de Rodríguez Molina “se encallan en la sencillez del lenguaje, en su brevedad. Toman la naturaleza como objeto de intuición para acercarse a las manos del hombre que trabaja y transpira en lo cotidiano. Detiene el tiempo para interrogarse por la muerte (la poética y la carnal) y el alivio, por el devenir. Busca su fuente en las imágenes de los pájaros, las flores y el campo. Observa desde ese temple para restablecer el lugar de la poesía donde el lector participa en la creación de sentido, donde quien lee se encuentra con una conciencia poética”, afirma el escritor platense.
Respecto a la exhibición de la obra en la ciudad de Buenos Aires, esto será en el marco del ciclo Hiperpoesía, llevado a cabo en el Centro Cultural San Martín, de calle Sarmiento 1551, el 10 de octubre a partir de las 20, en el Sótano Beat del complejo cultural. Para esta ocasión, está previsto que Rodríguez Molina esté acompañado por Pinky Simón (Lectura performática) y Micaela Olazar (Performer).

El ciclo Hiperpoesía consta de tres noches, las del 12 y 26 de septiembre y la del 10 de octubre, donde distintos artistas y disciplinas confluyen en función poética, teniendo a “la palabra viva como protagonista y eje central de las nuevas estéticas. La hibridación de las voces poéticas en el choque con otros registros que están por fuera del papel como soportes habituales de lo textual”, afirman los organizadores.
La presentación de “Un cielo que llaman muerte” en La Plata será en un evento íntimo en el Barrio Hipódromo. Específicamente, el lugar elegido es la cervecería Hermanos & Brothers, de calle 39 esquina 115, en donde el autor, el 13 de octubre a partir de las 19, estará acompañado por Rafael y Milagros Rodríguez Molina, quienes en conjunto prometen que “lectura confluirá con la voz y la guitarra”.
(Fotos: Ariel Valeri y Guillermo Genitti)
Literatura
Cierra sus puertas al público la casa de García Márquez en México
La Casa de la Literatura, situada en el barrio Jardines del Pedregal, en Ciudad de México, donde el Premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez vivió sus últimos 39 años, cerró sus puertas al público por falta de recursos.
Así lo dio a conocer Emilia García, nieta del escritor y una de las impulsoras del proyecto, quien explicó que, aunque la familia proyectaba convertir en un museo en un futuro, el valor actual de la entrada —400 pesos mexicanos, equivalentes a unos 73.000 pesos colombianos— no ha sido suficiente para cubrir los gastos de mantenimiento del lugar, reportó el diario colombiano El Espectador.
En esa vivienda, ubicada en la calle Fuego 144, el escritor vivió junto a su esposa, Mercedes Barcha, desde 1975 hasta su muerte en 2014. Según señala la página oficial del gobierno de Ciudad de México, con la venta de objetos personales y memorabilia, en 2021 la casa fue transformada en centro literario en octubre de 2021.
Desde que nació el proyecto, uno de sus objetivos ha sido conservar intacto el último hogar del Nobel colombiano.
“La idea que ha unido a sus herederos es conservar esta última casa de García Márquez y de Mercedes tal y como la vivieron, dándole un nuevo giro para que la gente pueda visitarla, recorrerla y hacerse una idea del lugar donde todo eso sucedía”, se señala en la página oficial de la Casa de Literatura.
Mientras estuvo abierta, los visitantes pudieron conocer los muebles, cuadros, fotografías, libros y otros objetos personales del escritor, así como el estudio ubicado al fondo del jardín. Allí se conservaba la mesa en la que García Márquez escribió obras como “Crónica de una muerte anunciada”, “El amor en los tiempos del cólera” y “Vivir para contarla”.
La casa fue también el lugar donde Gabo recibió, en 1982, la noticia de que había obtenido el Premio Nobel de Literatura.
La relación del autor con México fue estrecha. En su capital también escribió “Cien años de soledad” entre 1965 y 1967, cuando vivía en otra casa situada a unos quince minutos de la que fue su última residencia. La novela fue publicada en 1967 por la editorial argentina Sudamericana.
“No es, pues, una segunda patria, sino otra patria distinta que se me ha dado sin condiciones, y sin disputarle a la mía propia el amor y la fidelidad que le profeso, y la nostalgia con que me lo reclama sin tregua”, dijo el escritor durante un discurso del 22 de octubre de 1982 en México, al recibir la Orden del Águila Azteca.
Textos para escuchar
Arañas – Eduardo Galeano
Eduardo Galeano lee su texto Arañas
Pasito a paso, hilo tras hilo, el araño se acerca a la araña. Le ofrece música, convirtiendo la telaraña en arpa, y danza para ella, mientras poquito a poco va acariciando, hasta el desmayo, su cuerpo de terciopelo.
Entonces, antes de abrazarla con sus ocho brazos, el araño envuelve a la araña en la telaraña y la ata bien atada. Si no la ata, ella lo devora después del amor.
Al araño no le gusta nada esta costumbre de la araña, de modo que ama y huye antes de que la prisionera se despierte y exija el servicio completo de cama y comida.
¿Quién entiende al araño? Ha podido amar sin morir, se ha dado maña para cumplir esa hazaña, y ahora que está a salvo de su saña, extraña a la araña.
Historias Reflejadas
“Voces rescatadas”

Voces rescatadas
Somos un punto en la trama del universo. Un punto atrapado en las líneas del tiempo, enredado en sus hebras, simultáneas y eternas. El pasado se ovilla en el presente y arrastra a un futuro incierto, en el que llevaremos la esencia de lo que hemos sido.
El viento empuja verdades que ayudan a comprender los males que nos habitan. Una y otra vez, se atreve a conducirnos en el tren de la existencia.
Pasos callados, voces silenciadas, el llanto que expande las penas guardadas en la memoria, los cuerpos que, mutilados de recuerdos, viajan hacia otros mundos, más sutiles, en los que sobrevuelan los aromas que nos pertenecen, en los que es posible encontrase para regresar con las palabras olvidadas en la boca. Son esas palabras las que nos ayudan a salir de los repliegues, a deshacernos de las capas que nos protegieron de los fantasmas.
El eco repite una letanía interminable, la historia se repite, los hilos se cruzan y en la gran madeja del tiempo brilla el verbo capaz de liberar el silencio.
Somos un punto en la trama del universo y nuestra voz es capaz de desandar la historia para rescatar el recuerdo.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia: “Tejo, juego de historias”, de Conrado Bocco; “Capsicum”, de Tavie Mariani; “Aroma de manzanillas”, de Susana Vaquero; y “Kamchatka”, de Marcelo Figueras.
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