Antonio Birabent: “El cambio es lo que me entusiasma a seguir cantando una canción que escribí hace 30 años”

PH: @tpagencia
Por Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca)
Edición: Walter Omar Buffarini //

Con sus pies apoyados en las huellas de lo cotidiano, Antonio Birabent, músico y actor, se deja interpelar por las sutilezas de la vida, las toma, las guarda y las convierte en melodías, que logran detener el tiempo para convertirse en espacios en los que es posible refugiarse.

El lápiz, como una oruga en su capullo, traza las alas de sus canciones, se expande en sus letras y, cuando llega el momento justo, se transforma en mariposas que levantan vuelo y permanecen en ese aire sin tiempo, que reúne a todos aquellos que las escuchan.

En diálogo con ContArte Cultura, el artista recorre su obra y nos invita a su próximo show, el 1º de noviembre en la Ciudad de Buenos Aires, donde seguirá presentando cosas nuevas.

—El lenguaje del arte, sus palabras y sus sonidos, te han acompañado a lo largo de tu vida, si tuvieras que elegir una canción o una imagen que defina esta etapa que estás atravesando, ¿cuál sería y por qué?
—Una imagen balanceada. Mirar atrás y valorar lo que pasó para pensar qué quiero para lo que viene. La banda sonora de todo este momento son las canciones que estoy componiendo, los caminos musicales que estoy caminando.

—¿Podríamos decir que las canciones se gestan, nacen, se transforman y permanecen? ¿Cómo vivís el proceso creativo y la evolución de tus temas?
—Se gestan y nacen, seguro. Permanecen algunas. A mí me gusta transformarlas. Nunca fui fiel con mis propias canciones, ni en la forma de tocarlas, arreglarlas o cantarlas. El cambio es lo que me entusiasma, lo que me da ganas de seguir cantando una canción que escribí hace 30 años o hace tres meses.

—Mirando hacia atrás ¿qué elementos creés que permanecen a lo largo de tus discos y qué se fue modificando?
—Quedó el gusto por la música, la alegría de poder hacerla y compartirla. También una manera de componerla: hay temas/ideas que me acompañan desde siempre. Se fue modificando la manera de transmitir eso, la forma.

—¿Cuáles fueron las semillas que dieron origen a tu disco “O” e “Hijos del rock”, que, en realidad son dos en uno?
—Bueno, la semilla fue la exageración, la ambición y el deseo de hacer dos discos al mismo tiempo y, ademas, dos discos tan distintos. A la distancia creo que fue un trabajo realmente exagerado, demasiado energía para un momento donde casi nadie escucha más de una canción, y ahí hay ¡27 canciones! Pero bueno, fue lo que quise hacer en ese tiempo y creo que, más allá de todo, esto fue proyecto muy logrado, muy musical y también original. Hay un montón de discos con colaboraciones de interpretes pero muy pocos de tantos autores juntos.

—¿Cómo viviste la experiencia de dar vida al disco-libro “Oficio: Juglar”, en el que convergen la poesía de grandes autores y la música?
—Fue un álbum extraño. Musicalicé y convertí en canción ocho poemas, algo que ya había hecho, pero hacía tiempo y con un solo autor. Oficio: Juglar es un puente entre dos disciplinas y un lugar en común entre la sensibilidad de esos autores y mi música.

—Contanos acerca de “Flores de Versalles”, el proyecto que compartís con Marcelo Filippo.
—Es una banda de canciones argentinas. Tenemos un disco casi, casi, listo y nos da alegría poder estar llevando adelante esta banda, tocar y componer. Hay un par de temas ya subidos a la red.

—¿Qué nos podés adelantar de tu disco inédito “El interior del volcán”?
—Lo grabé durante este año en mi casa. Toco todo lo que suena. Fue muy interesante eso, nunca antes lo había hecho. Tiene algo de Azar, mi disco de 1997, por lo casero y la baja fidelidad de los sonidos. Estoy muy entusiasmado. Tiene un clima nocturno, muy reservado, y hay canciones muy contundentes.

—El 1º de noviembre estarás brindando un show en CABA, ¿con qué se van a encontrar quiénes te acompañen?
—Vamos justamente a adelantar, y tocar por primera vez en vivo, cinco canciones de El interior del volcán. Y también, claro, canciones antiguas. Va a ser un concierto distinto porque voy a tocar con una formación que nunca antes tuve. Estará Guilo Villar en teclado, máquina y coros, y Fede Perea en bajo y coros.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*