Música
Hace 15 años moría Oscar Moro, el gran baterista del rock argentino
Por Hernani Natale (*)
Hace 15 años moría en su casa de Palermo, a los 58 años, víctima de una úlcera sangrante, Oscar Moro, el baterista más importante del rock argentino a partir de su participación en Los Gatos, Serú Girán, Color Humano, La Máquina de Hacer Pájaros y Riff, entre otras bandas imprescindibles, al punto que desde entonces se estableció en nuestro país al 11 de julio como fecha para honrar a los intérpretes de ese instrumento.
Desde el sonido beat de Los Gatos, la psicodelia de Color Humano, el folk de PorSuiGieco, la amalgama progresiva de La Máquina de Hacer Pájaros y Serú Girán, los ritmos pesados y contundentes de Riff, o las influencias latinas del dúo conformado con el bajista uruguayo Beto Satragni, Moro desplegó una versatilidad poco usual, sin perder la expresividad y la fuerza propia de su toque, que lucía de manera particular en los pasajes más rockeros.
El excelso baterista extendió también su impronta en trabajos de Pastoral y de artistas solistas como León Gieco, Celeste Carballo, Fabiana Cantilo, Alejandro Lerner, Nito Mestre, Silvina Garré y excompañeros de diversos grupos, como Charly García, Pedro Aznar y Carlos Cutaia, entre otros.

Pero además de ser un referente para los bateristas de cualquier estilo, su bonhomía y su sentido del humor lo convirtieron en uno de los personajes más entrañables del rock local, tanto entre sus colegas como para el público en general. Prueba de ello es que a la par de su talento, los artistas consultados por Télam destacaron sus costados más afectivos.
“Además de todas las andanzas musicales que compartimos, íbamos juntos al colegio en Rosario al 3º grado. Una persona de gran corazón y un músico súper intuitivo, con un estilo y sonido muy personal. Fundamental para cualquier agrupación”, evocó ante esta agencia Litto Nebbia.
Además de acompañar al exitoso rocker Johnny Tedesco, precisamente las primeras aventuras musicales del baterista fueron junto al creador de “La Balsa”, una sociedad que se extendió más allá del fundacional Los Gatos, en los primeros trabajos solistas de su líder, que incluyó al fugaz pero exquisito grupo Huinca.
Nebbia relacionó a Moro con el recientemente fallecido baterista Rodolfo García al destacar que “son esa clase de tipos que jamás vas a escuchar en el ambiente que alguien hable mal de ellos, queridos por todo el mundo, por eso, además de su maestría musical, se mantienen en el recuerdo”.
En aquellos años junto a Nebbia, y antes de ingresar a Color Humano en reemplazo de su futuro compañero en Serú Girán David Lebón, Moro se cruzó con Pappo e Isa Portugheis, otros dos personajes con los que mantendría una relación de varios años que decantaría en su participación en la versión de mediados de los ’80 de Riff.

“Mi relación con Oscar fue posterior a ir a ver tocar a Los Gatos varias veces en mi ciudad natal La Plata; pocos años después nos conocimos cuando me vine a Capital en épocas de La Pesada del Rock y Color Humano. Durante años mantuvimos contactos, encuentros, alguna fiesta y hasta relación profesional cuando fui mánager de Riff VII, la formación especial con Moro a la batería, Jaf, Vitico y el querido Pappo en 1985″, rememoró a Télam el baterista del colectivo musical liderado por Billy Bond.
“Tengo los mejores recuerdos de Oscar como músico, excelente y virtuoso batero, pero además era una persona muy querible que te agarraba y abrazaba fuerte con esos brazotes entrenados; y tenía su luz propia”, remarcó Portugheis, quien también apuntó en su haber “una trayectoria artística impresionante ante la que hay que sacarse el sombrero”.
Luego de la disolución de Color Humano, y tras su paso por la banda de León Gieco y por PorSuiGieco, Charly García lo convocó para que conformara la base rítmica de La Máquina de Hacer Pájaros, junto a un adolescente José Luis Fernández en el bajo, en un proyecto que también incluía al ex-Pescado Rabioso Carlos Cutaia y al futuro guitarrista de Los Abuelos de la Nada Gustavo Bazterrica.
“Lo conocí cuando yo tenía más o menos 15 años. Para mí era un ídolo, o sea que realmente haberlo conocido a esa edad y haber tenido la química que tuvimos fue muy emocionante, muy gratificante. Me acuerdo que tenía 8 ó 9 años cuando me regalaron el segundo disco de Los Gatos, así que veía la tapa del disco, la foto de él y me alucinaba. Las vueltas de la vida hicieron que terminara tocando con él”, contó emocionado Fernández.

A nivel musical, el exbajista de La Máquina de Hacer Pájaros lo definió como “un súper baterista, quizás el mejor de Argentina”; además de hacer hincapié en su calidad humana, que derivó en una amistad que incluyó a la familia de ambos.
“Era un tipo súper auténtico. Quiero remarcarlo porque es algo en lo que yo me fijo mucho en las personas y eso hizo que hayamos sido muy amigos. Era como un hermano para mí. Un tipo auténtico que nunca estuvo en la cuestión histérica del rock, en el careteo, en el cirquito, en todas esas cosas que en muchas épocas rodearon a nuestro ambiente”, sintetizó Fernández.
Aunque no se puede ignorar el peso propio de Los Gatos, Color Humano y La Máquina de Hacer Pájaros en la historia del rock argentino y del propio baterista; sin dudas, Serú Girán aparece como el gran hito que elevó a niveles superlativos la labor de Moro.
En esos años, justamente nació una relación de amistad con una de sus grandes fans, la baterista, cantante y compositora Andrea Álvarez.
“Soy fan de Moro desde que tengo memoria, como lo soy de muchos bateristas fundacionales. Por suerte, terminé siendo amiga cuando empecé a ser profesional. Me cuesta hablar de él en pasado porque, aunque no está, lo tengo presente siempre. Como batero, fundacional absoluto, referente de varias generaciones. Tiene esa forma de mezclar los ritmos medios latinos, candombes con funk y rock, que lo hizo único en su momento”, contó la artista a esta agencia.
La relación amistosa entre ambos bateristas se mantuvo hasta los “últimos días de Moro”, dijo Álvarez, quien solía cruzarlo por el barrio de Palermo, en donde vivía, además de compartir momentos en las visitas que solía hacer a la sala en donde ella ensayaba con Patricia Sosa.
“Era muy gracioso, tenía mucho sentido del humor. Y al final, era muy difícil estar con él por cómo estaba, por su autoboicot que no rendía honor a lo que era como ser humano, pero no todas las personas son fuertes”, reflexionó, entre lágrimas, Álvarez.

Luego de la millonaria pero olvidable reunión de Serú Girán en 1992, la carrera de Moro ingresó en un cono de sombras, fundamentalmente por problemas derivados del excesivo consumo de drogas y alcohol; sin embargo, su arte nunca se vio opacado y su influencia perdura en nuevas generaciones que cada 11 de julio celebran en su honor el Día del Baterista.
(*) Agencia de noticias Telam
Música
“Uno”, un clásico en el nuevo adelanto del álbum de Carolina Minella
Carolina Minella continúa adelantando lo que será “Besaré la memoria”, su quinto trabajo discográfico. Con arreglos, dirección musical y guitarras de César Angeleri, junto a la profunda interpretación de la cantante, “Uno”, clásico de Enrique Santos Discépolo y Mariano Mores, cobra una potencia que emociona.

Sobre el por qué de la elección de este tango tan emblemático del género, Minella comentó: “Enrique Santos Discépolo es, para mí, uno de los autores más profundos y filosóficos, y una muestra fiel de nuestro tango en toda su riqueza literaria. Cantar y contar la historia de ‘Uno’, es hablar de la existencia humana en todo su esplendor, en conflicto constante con los valores más importantes y trascendentales en la vida de todo ser humano. Y el deseo ferviente y la esperanza de saber que, pese a todo, uno continúa con la utopía de seguir creyendo para no sufrir… para no perder la fe…. para no morir de amor. Tener la posibilidad de recrear esta obra fundamental para nuestro Tango, es realmente, de un disfrute y una entrega profunda.”
Recientemente, Carolina Minella presentó un primer adelanto de su disco: una versión de “Preludio para el año 3001”, una de las obras más reconocidas y elogiadas del trío artístico Piazzolla, Ferrer, Baltar. A partir de su interpretación, la participación con un recitado de la misma Amelita Baltar, y los arreglos aportados por el Chino Asensio, en esta versión Minella logra imprimir la densidad del paisaje urbano descrito por Horacio Ferrer y tan bien musicalizado por Astor Piazzolla.
“Besaré la memoria”, verá la luz en el mes de mayo, editado y distribuido por Acqua Records. Este nuevo disco contará con arreglos musicales de César Angeleri y el Chino Ascencio, además de la participación de grandes artistas.
Referente de nuestro tango actual, Carolina Minella tiene una amplia trayectoria internacional que vuelca en los escenarios con una extraordinaria madurez interpretativa.
(Fuente: Caro Maldonado – Prensa)
Música
Los Rolling Stones sorprenden con un nuevo single en vinilo
En una jugada que remite a la lógica contracultural de los sesenta, The Rolling Stones sorprendieron con el lanzamiento de un nuevo single disponible únicamente en formato vinilo y en mercados seleccionados. La canción, titulada “Rough and Twisted” y firmada bajo el alias The Cockroaches, irrumpe en medio de una campaña cargada de guiños, pistas falsas y una estrategia que mantiene en vilo a sus seguidores en todo el mundo.
El lanzamiento, fechado el 11 de abril, estuvo precedido por la aparición de misteriosos carteles en Londres con el nombre The Cockroaches y un código QR que redirigía a un mensaje provocador: “Who The Fuck Are The Cockroaches?”. La frase evocaba viejas camisetas utilizadas por Mick Jagger, Keith Richards y Ronnie Wood en los setenta, reforzando la conexión con el pasado de la banda.
Según trascendidos publicados por medios británicos, el tema ofrece un regreso a las raíces bluseras del grupo, con un riff potente y una atmósfera áspera que recuerda a clásicos de su repertorio. La canción tiene una letra que describe un viaje inquietante por paisajes decadentes, en línea con la estética cruda que históricamente definió a la banda.
El simple funcionaría como anticipo del que sería el vigésimo quinto álbum de estudio del grupo, sucesor de “Hackney Diamonds”, con producción a cargo de Andrew Watt. Fuentes cercanas aseguran que el trío creativo tendría material suficiente incluso para un disco adicional, aunque los detalles oficiales aún no fueron confirmados.
¿Quinta visita a la Argentina?
En paralelo, la falta de anuncios concretos sobre presentaciones en vivo no ha frenado la maquinaria de especulación entre los fans. En la Argentina —uno de los países donde la banda mantiene una de sus audiencias más fervorosas—, las redes sociales se poblaron de teorías que intentan descifrar si este regreso discográfico podría derivar en una nueva gira mundial con escala en Buenos Aires.
El antecedente de visitas multitudinarias y el vínculo histórico con el público local alimentan las expectativas, a pesar de que desde el entorno del grupo insisten en que “tocarán cuando ellos decidan”. Sin embargo, para los seguidores argentinos, cada pista —por mínima que sea— funciona como una pieza más de un rompecabezas que podría desembocar en el regreso de sus Majestades Satánicas a los escenarios del país.
Clips
Silvina Moreno presentó junto a León Gieco el tema “La Aurora”
Este jueves la cantante Silvina Moreno estrenó “La Aurora” junto a León Gieco. Se trata de una de las dos canciones que los artistas compusieron para el nuevo disco de Moreno.
A la hora de hablar del tema, la música lo resumió en una sola frase: “Una colaboración soñada”.
“No tengo palabras para describir la alegría que tenemos de compartir esta canción con el maestro de los maestros, León Gieco”, destacó Moreno.
Sobre cómo nació esta obra, la artista sostuvo: “‘La Aurora’ es una idea que surgió en Uruguay. León me envió un audio donde se le ocurrió esta espectacular melodía sobre mi hija, Aurora, y juntos la terminamos. Es la primera de dos colaboraciones que hicimos con León en mi nuevo disco”.
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