Literatura
Este jueves se entrega un doble Nobel de Literatura
El Nobel de Literatura llegará doble este jueves y se dará a conocer desde una Academia Sueca renovada tras el escándalo de acoso sexual y filtraciones que en 2018 obligaron suspender la designación del ganador en esa categoría.
Recuperando la tradición, el 10 de octubre los miembros de la Academia Sueca se reunirán a las 11.30 en el edificio de la antigua Bolsa de Estocolmo, sede de la institución, a las 7.30 hora argentina, para elegir a los Premios Nobel de Literatura 2018 y 2019.
Las principales candidatas
La lista de este año está encabezada por tres mujeres: la poeta canadiense Anne Carson, la narradora guadalupeña Maryse Condé y la novelista china Can Xue, quienes lideran los sitios web de apuestas Unibet (Suecia) y Nicer Odds (Reino Unido).
Seguidas por la rusa Lyudmila Ulitskaya y algunos nombres que se repiten año a año, como el del japonés Haruki Murakami, el keniata Ngugi Wa Thiong’o y la canadiense Margaret Atwood; los primeros 10 puestos de las estimaciones se completan con la estadounidense Marilynne Robinson, la polaca Olga Tokarczuk y el húngaro Péter Nádas.

Nueva Academia
La renovación de la histórica entidad consiste en que, tras el escándalo que resultó en media docena de renuncias y desplazamientos, por primera vez desde 1901 el comité que se encarga de preseleccionar candidatos (cuatro académicos este año) se amplió con cinco especialistas externos, como las críticas literarias Rebecka Kärde, de 27 años, y Mikaela Blomqvist, de 31.
La institución fundada en 1786 por el rey Gustavo III de Suecia para fomentar la lengua sueca siguiendo como modelo la Academia Francesa había suspendido la entrega del Premio Nobel siete veces a lo largo de su historia (1915, 1919, 1925, 1926, 1927, 1936 y 1949) ante diferentes conflictos y en cinco de esas ocasiones al año siguiente se saldó con una entrega doble.
El presidente de la Academia, Lars Heikensten, justificó la medida tomada en noviembre último argumentado que la ardua preselección de autores susceptibles de recibir el Nobel, hasta ahora reservada a los académicos, era una forma de “distanciarse claramente de los sucesos del año anterior”.
Dieciocho mujeres denunciaron en noviembre de 2017 al diario sueco con mayor tirada del país, el Dagens Nyheter, abusos de una “personalidad cultural” cercana a la Academia, luego identificada como el artista francés Jean-Claude Arnault, esposo de la poetisa y académica Katarina Frostenson, quien tuvo que dimitir.
La institución encargó una auditoría y concluyó en que se habían producido filtraciones en torno a las nominaciones y que el club literario que dirigía Arnault, con apoyo económico de la Academia, incumplía las reglas de imparcialidad porque Frostenson era su esposa y copropietaria.
Renuncias, reformas y nuevos miembros
A esto siguió una oleada de renuncias, intercambios de acusaciones y el aplazamiento, por primera vez en siete décadas, de la entrega del Nobel de Literatura; más una serie de reformas de estatutos y la elección de cinco nuevos miembros.
Entre los nombramientos tras las renuncias estuvieron los de la poeta Tua Forsström en lugar de Frostenson, las novelistas Ellen Mattson y Anne Swärd en reemplazo de la teóloga Jayne Svenungsson y la escritora Sara Stridsberg, dos de los seis miembros que renunciaron el último año por la crisis de la institución; y la filósofa Asa Wikforss, en reemplazo de la ex secretaria general, Sara Danius.
Arnault fue condenado en diciembre por el Tribunal de Apelación de Estocolmo a dos años y medio de cárcel por dos casos de violación de una mujer en octubre de 2011, aunque el fallo fue apelado.

Los Nobel
Los premios Nobel se instituyeron en 1895 como última voluntad de Alfred Nobel, industrial sueco en Física, Química, Fisiología o Medicina, Literatura y Paz, categorías que luego se ampliaron, en 1968, a Economía.
El Nobel se otorga cada año, desde 1901, para reconocer a personas o instituciones que hayan llevado a cabo investigaciones, descubrimientos o contribuciones notables a la humanidad en el año anterior o en el transcurso de sus actividades; el de Literatura se otorgó por última vez en 2017 al japonés Kazuo Ishiguro.
Literatura
Phoebe Hadjimarkos Clarke, la autora francesa fascinada con la literatura argentina
La escritora y traductora francesa Phoebe Hadjimarkos Clarke, reconocida por explorar los límites de los géneros literarios y las tensiones del mundo contemporáneo, llegó a Buenos Aires para participar de La Noche de las Ideas, el encuentro cultural que cada año reúne a pensadores, artistas e intelectuales de distintos países. La iniciativa es organizada por el Institut français d’Argentine y el Ministerio para Europa y de Asuntos Exteriores de Francia, con el apoyo de Fundación Medifé y en coordinación con las Alianzas Francesas y centros franco-argentinos de distintas ciudades del país.
Durante su visita, la autora también presentó “Aliène”, su novela más reciente publicada en la Argentina por Cía Naviera Ilimitada, y dejó en claro la afinidad que siente con la tradición literaria local.

“La literatura argentina tiene una relación muy fuerte con lo irracional y lo extraño, de Jorge Luis Borges y Julio Cortázar a Mariana Enriquez y Gabriela Cabezón Cámara. En Francia eso me hacía diferente; acá, quizás no tanto”, afirmó en diálogo con la agencia Noticias Argentinas.
El título de la novela, un neologismo en francés, reúne las ideas de “alienado”, “extranjero” y “extraterrestre”. La historia sigue a personajes que se mueven al borde de la locura, la extrañeza y la sensación de no pertenecer. “Es un sentimiento bastante universal”, sostuvo Hadjimarkos Clarke, quien además contó que sus anfitriones argentinos le señalaron que el libro también “aliena” a sus lectores, desorientándolos hasta borrar las fronteras entre lo verdadero y lo ficticio.
Una escritura híbrida
La autora desarrolla una obra que se mueve entre la novela, la poesía y los textos para artistas, y asegura que nunca imaginó una escritura “pura”.
“Los mundos plurales en los que vivimos están todos entrelazados e hibridados, y eso solo puede traducirse a través de formas de pensamiento y escritura igualmente hibridadas”, explicó.
En “Aliène”, los personajes buscan la verdad por distintos caminos. Retomando ideas de Donna Haraway, la escritora considera que la literatura tiene la capacidad de “mostrar” en lugar de simplemente “decir”.
“Una novela es una forma de ejemplificar ideas y teorías a través de cuerpos vivos, aunque ficticios”, señaló.
La obra también propone una reflexión sobre la alienación, las jerarquías y las normas sociales, al tiempo que explora cómo las ciencias alimentan las ficciones y cómo las ficciones moldean, a su vez, determinadas formas de conocimiento.
Una mirada crítica sobre la inteligencia artificial
La discusión sobre el impacto de la inteligencia artificial en la creación artística atravesó gran parte de su paso por Buenos Aires. Y sobre ese tema, Hadjimarkos Clarke fue tajante: “La IA solo repite lo que le dieron a leer”, afirmó. “Como las IAs son tan aduladoras, tienden a decir simplemente lo que queremos escuchar, lo cual no da lugar a un arte muy innovador”.

Según la autora, los textos generados por inteligencia artificial no son más que una proyección de cómo los humanos imaginan que una máquina podría experimentar el mundo.
“Aunque en cierto sentido mucha literatura hace lo mismo, creo que vivir en un cuerpo que siente, sufre y ama es un requisito previo para crear arte significativo”, sostuvo.
Para la escritora, la experiencia corporal es inseparable de la literatura: “Me interesa compartir un pensamiento con alguien que murió hace mucho o que vive al otro lado del mundo. No me interesa contemplar una reproducción inerte de ese pensamiento. La comunicación profunda no es solo datos; es afecto, historia, amor, tristeza y aspiraciones”.
Su mirada sobre las herramientas de traducción automática también fue contundente. “Usar esas herramientas es simplemente allanar el camino hacia nuestra propia prescindibilidad”, advirtió.
Y fue aún más lejos al señalar que lo más inquietante de esta época no es la tecnología en sí misma, sino la disposición humana a abandonar la comunicación personal y singular.
“Los humanos ya no tienen el deseo de comunicarse de manera única, idiosincrática, llena de errores y significado. Y en ese proceso están perdiendo lo que nos hizo humanos, dejándolo caer en el reino de los desechos mentales”, reflexionó.
Consultada sobre si alguna vez utilizó inteligencia artificial en su proceso creativo, respondió sin rodeos: “No. No creo que sea una decisión muy inteligente externalizar nuestro pensamiento. Solo puede terminar mal”.
Este viernes a las 21.30, en el Centro de Experimentación del Teatro Colón, donde se realizará la décima edición de “La Noche de las Ideas”, Hadjimarkos Clarke compartirá una charla con Diego Golombek sobre los desafíos de transmitir conocimiento científico en un contexto atravesado por la desinformación y el crecimiento de discursos anticientíficos. Entre ficción, ciencia y periodismo, el encuentro buscará abrir un debate sobre las nuevas formas de divulgación contemporánea.
(Fuente: Agencia Noticias Argentinas)
Textos para escuchar
Seminare – Serú Girán
David Lebón canta Seminare, el tema de Serú Girán
Quiero ver, quiero entrar,
nena, nadie te va a hacer mal,
excepto amarte.
Vas aquí, vas allá,
pero nunca te encontrarás
al escaparte.
No hay fuerza alrededor,
no hay posiones para el amor,
¿dónde estás?, ¿dónde voy?
Porque estamos en la calle
de la sensación,
muy lejos del sol
que quema de amor.
Te doy pan, quieres sal,
nena, nunca te voy a dar
lo que me pides.
te doy dios, quieres más,
¿es que nunca comprenderás
a un pobre pibe?
Esas motos que van a mil,
sólo el viento te hará sentir,
nada más, nada más.
Si pudieras olvidar tu mente
frente a mí,
sé que tu corazón
diría que sí.
No hay fuerza alrededor,
no hay posiones para el amor,
¿dónde estás?, ¿dónde voy?
Porque estamos en la calle
de la sensación,
muy lejos del sol
que quema de amor.
Historias Reflejadas
“Desencuentro”

Desencuentro
Escapaba. Corría por las calles de su memoria y en su mente agitada se entrecruzaban las imágenes de un pasado del que no podía desprenderse.
El viento arrebataba los recuerdos que caían como hojas desde los laberintos del tiempo.
Desde lejos, las fotos antiguas se desplegaban en su cabeza y se convertían en cuchillos. La realidad cortada en fragmentos, imposibles de juntar.
Habitaba ese segmento de su vida sin pertenecer a ninguna parte. Por eso buscaba por debajo de sí mismo aquel mundo que alguna vez le había pertenecido.
Voces sobre voces, encargadas de contar la historia que yacía bajo los escombros, se perpetuaban como un eco incapaz de detener las palabras.
Se detuvo en una esquina oscura tan solo para observar. Miró hacia los costados de sus emociones y se dio cuenta que todo volvía a repetirse.
Los vidrios rotos eran ahora las astillas que se clavaban en su cuerpo dolido, la realidad fragmentada, el eco de las mentiras, el miedo y sobre todo la verdad que aún no le permitía seguir avanzando.
Corría. Escapaba de sí mismo. Perdido entre sus recuerdos, supo que nunca volvería a encontrarse.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia: “Furia de invierno”, de Perla Suez; “La habitación alemana”, de Carla Maliandi; “El viento que arrasa”, de Selva Almada; y “Una misma noche”, de Leopoldo Brizuela.
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