Historias Reflejadas
“Sin fronteras”
Sin fronteras
En la gran colmena que constituyen cada uno de los países del mundo, el encuentro aún es posible.
Un rítmico decir de tambores lejanos, clama desde el continente negro. ¿Lejano para quiénes?
Culturas que se interpelan unas a otras, caminos cruzados de penas y dolores.
África sangra ausencias, llora angustias de mujeres despojadas de su esencia, obligadas a enterrar el precioso tesoro de la libertad, se lamenta por aquellos hombres encadenados a los deseos caprichosos de algunos, que ambicionan y controlan, y mira con dolor a miles de niños abrazados por los sonidos de la selva, que se entregan abandonados a los latidos de un destino sin final feliz.
Si lográramos mirar más allá de nuestra propia celda, si por un instante pudiéramos detenernos a escuchar el llamado de los tambores lejanos y hacernos uno con sus latidos, tal vez sería posible desdibujar las fronteras que aíslan y lastiman.
En la gran colmena que constituye este planeta, es tiempo de desplegar las alas, levantar vuelo y crear una corriente de respeto, amor y paz.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia: “Bajo el sol de Kenia” de Bárbara Wood, “Caballo de Fuego (Congo)” de Florencia Bonelli, “La masai blanca” de Corinne Hofmann y “Africa, tormenta de libertad” de Hernán Lanvers.
Historias Reflejadas
“Alas”

Alas
Despiertan alas,
se mueven,
apenas,
en el mar de los deseos,
en el mapa
cruzan aguas
diversas,
profundas
se mojan las palabras,
los ojos
Es una buena idea,
las máscaras caen,
se ve lo que se ve,
hay rampas que acercan,
no existen diferencias,
todos cruzan,
todos vuelan
en el reino de los pájaros
donde nacen las alas.Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia los siguientes textos: “Una buena idea”, de Beatriz Doumerc y Gabriel Barnes con ilustraciones de Cristian Bernardini; “Los mares de Valentín”, de Ana Méndez y O’Kif; “Milo y los pájaros”, de Liza Porcelli Piussi ilustrado por Ana Sanfelippo; y “Timidón, el rey de las máscaras”, de Pablo Médici.
Historias Reflejadas
“La muerte”

La muerte
Callan. El silencio resbala por las laderas de sus cuerpos, se hunde en ríos subterráneos.
A veces, flota.
Es un punto en la herida reseca, una pincelada muda. Voces que asoman sobre los dedos de la muerte.
Aprietan.
¿En qué lugares comienza la muerte?
¿Dónde es el principio?
Callan. Rumian palabras, las degluten. No hacen ruido las palabras, son burbujas insonoras, silencios sobre silencios en la sangre que brota, una pincelada roja. Una raya, en el fondo.
Barro.
Callan. Antes. En ese río que esconde los cuerpos. Se vuelven limo las verdades sumergidas.
Flotan. Después, una pincelada negra.Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia los siguientes textos literarios: “Papá querido”, de Cynthia Willa; “No es un río”, de Selva Almada; “Las primas”, de Aurora Venturini; y “Hacia la belleza”, de David Foenkinos.
Historias Reflejadas
“Sin lluvia”

Sin lluvia
Es una gota,
se alarga,
mueve sus brazos de tinta.
Se alarga la lágrima
al costado del ojo,
avanza sobre la gota que cuelga.
Corre la gota.
Corre la lágrima,
se unen.
Cambian de cara.
Cuelgan manchas que pintan el espacio.
Entre las pestañas
se deslizan lentamente.
Se estrellan contra la hoja,
otra vez.
Es una mancha el enojo,
y el miedo.
¿Cuál es la forma del enojo?
¿En qué manchas habitan los miedos?
Se balancean en el borde de la mirada.
Es otra mancha la tristeza.
¿De qué color es la pena?
Prenden y apagan
el miedo y la pena,
se refleja el enojo.
Son luces en un papel dibujado.
Parpadean.
Hay tormenta y no llueve.Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia los siguientes textos: “Un papá intermitente”, de Magela Demarco, con ilustraciones de Caru Grossi; “Uno, dos, tres… ¡Juntos otra vez!, de Patricia Iglesias y Damián Zain; “¡Epa, ese miedo no es mío!, de Luciano Saracino y Alejandro O’Kif; y “Don enojo hace a su antojo”, de Mercedes Pérez Sabbi y Rodrigo Folgueira.

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