
Literatura
Sorpresa y pesar por la muerte del escritor Carlos Busqued
El escritor Carlos Busqued, autor de obras como “Bajo este sol tremendo” y “Magnetizado”, en las que exploró formas narrativas que hibridan elementos de la novela negra, el realismo sucio, la crónica, o el nonfiction, falleció este lunes a los 50 años como consecuencia de un accidente doméstico, según confirmaron sus allegados.
Nacido en Presidencia Roque Sáenz Peña (Chaco) en 1970, el escritor se hizo conocido por una breve pero sólida producción que arrancó con “Bajo este sol tremendo” y casi una década después volvió al ruedo con “Magnetizado”, que recorre a través de entrevistas la personalidad de un asesino serial que en setiembre de 1982 tuvo en vilo a los taxistas de Buenos Aires y saltó a los titulares de las páginas policiales.
Busqued era ingeniero metalúrgico, una profesión que comenzó a compartir con el oficio de escritor en 2009, cuando publicó la novela “Bajo este sol tremendo”, una parábola negra sobre la herencia de la dictadura, la decadencia y la anomia del interior derruido que contrasta el despliegue de violencia y sordidez con las intervenciones de un narrador austero y preciso.
La novela, que resultó finalista del Premio Herralde, fue llevada al cine en 2016 por el realizador Adrián Caetano, con guión conjunto del escritor y del director de “Un oso rojo” y “Bolivia”. Filmada en la localidad chaqueña de Lapachito, el film que cuenta con las actuaciones de Daniel Hendler y Leonardo Sbaraglia narra el viaje de un joven al Chaco, luego de enterarse del asesinato a escopetazos de su madre y su hermano.
Nueve años después de “Bajo este sol tremendo”, el escritor volvió a la escena literaria con “Magnetizado” (2018), un libro de no ficción que recupera lejanamente el registro de “A sangre fría”, de Truman Capote, para narrar la vida de Ricardo Melogno, un asesino serial de taxistas que en los años ochenta, en plena dictadura, asesinó a cuatro hombres de un disparo en la cabeza desde el asiento de atrás.
El relato que disecciona la mente de un asesino fue resultado de las noventa horas de conversación que el escritor mantuvo con Melogno en el penal de Ezeiza, quien hoy sigue detenido por su “peligrosidad potencial”, después de haber cumplido la condena y más de veinte años de encierro, en la Unidad 20 del Hospital Borda.
Ni novela negra, ni realismo sucio, ni crónica, ni reportaje, ni nonfiction: con “Magnetizado” el escritor inventó un género descoyuntado, crudo como la realidad descarnada que lo inspira, con el que revitalizar los protocolos vencidos del realismo.
Con la misma austeridad con que regulaba su escritura, Busqued no solía tener una presencia activa en eventos literarios, pero pese a su módica fama sus libros tuvieron siempre una gran circulación producto de las elogiosas reseñas que se le dedicaron.
“No sé si se venden tanto. Quiero decir, no puedo pretender vivir de vender libros. O podría pretender vivir de las ventas de mis libros sólo si no necesitara alimentarme o pudiera prescindir de un techo o agua potable. Si esto es el éxito, es alto embole. Éxito es ser hijo de padres ricos. El resto es cagarse de odio y ver cómo pelearla. Antes estaba más enojado, ahora no tanto. Pero sigue siendo el mundo de los otros, no el mío”, señaló en una entrevista con la agencia de noticias Télam a propósito de la aparición de “Magnetizado”.
Busqued colaboró también en la revista El Ojo con Dientes y produjo además los programas de radio Vidas Ejemplares, El otoño en Pekín y Prisionero del Planeta Infierno.
(Fuente: Agencia de noticias Telam)

Textos para escuchar
La campana perdida – María Rosa Lojo

La escritora María Rosa Lojo lee su poema La campana perdida de su libro Los Brotes de esta tierra
La campana perdida
Cuando era niña, tuve una campana con poderes mágicos.
Era mínima, de bronce y de juguete, pero sonaba de veras.
Había que ocultarla bajo la cama los días de tormenta.
-No la muevas, no despiertes al trueno, no atraigas el rayo, no llames a la tempestad— me decían.
Yo la colocaba en silencio entre los algodones de su caja.
De mí dependían el orden doméstico y el orden del mundo —uno era igual al otro, uno estaba en el otro, bajo la misma ley—.
La noche entraba en el día.
Los sueños trepaban como la humedad por las paredes de la casa.
No quedaba más que dormir, o leer —Bajo las mantas, entre los almohadones un libro me contaba al oído historias extraordinarias—.
La tormenta cantaba lejos con una voz delgada y transparente que nunca sería rugido, porque la campana continuaba recluida en su celda diminuta.
Cuando crecí dejé de creer en campanas mágicas.
Perdí la caja, perdí la casa de la infancia, perdí la memoria del lugar donde la campana había dormido en un silencio obediente.
Ahora la busco, sin embargo.
Quiero tormentas milagrosas para cambiar el orden de un mundo equivocado.
Quiero trastornar los signos de los tiempos y los climas de la tierra.
Quiero golpear a las puertas del cielo con un timbal de ira y de justicia. Dar órdenes al rayo y convocar al trueno para que desgarren la manta de sueño de los días nublados y alarmen a los poderosos, y alegren a los justos con la buena nueva.
La busco, sí, ya que la sangre y el sudor y las lágrimas, ya que toda plegaria, toda pasión y toda muerte han sido en vano.
Presentación
María Rosa Lojo presentará sus poemarios “Los brotes de esta tierra” y “Historias del cielo/Heaven Stories” el próximo 20 de abril en La Botica del Ángel, de Luis Saenz Peña al 543 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En el evento hablarán los profesores y críticos Marcela Crespo Buiturón y Enzo Cárcano, y los editores Javier Cófreces y Marisa Russo.

Historias Reflejadas
“El día que la Tierra dejó de girar”


El día que la Tierra dejó de girar
La Tierra giraba una y otra vez. Día y noche. Noche y día. Una vuelta y la siguiente, al compás del espacio dormido.
En cierta ocasión, en un instante silencioso, el movimiento se detuvo. El viento se quedó mudo y lo que sucedió entonces nadie pudo explicarlo.
En la quietud, un velo muy fino se descorrió de repente y los habitantes del planeta se encontraron rodeados de extrañas criaturas.
Algunos fantasmas atravesaron el muro invisible que los separaba de los humanos y se dispusieron a recuperar sus pertenencias.
Las hadas, que se sintieron descubiertas, brillaron en la oscuridad y se mezclaron en la vida de aquellos que fueron capaces de verlas.
Unos hombres de piedra rodaron desde las montañas para revelar su secreto que dejaría a muchos sin palabras.
Unos se chocaron con otros y en las distintas ciudades se produjo un gran enredo. Nada estaba en su lugar y los pobladores se miraban sorprendidos sin saber a dónde ir.
Tal vez el planeta había querido dar un mensaje. Quizás había que curar viejas heridas para reiniciar la marcha.
En algún lugar del espacio, la Tierra liberó su carga y comenzó un nuevo giro.
Una vuelta y la siguiente. Día y noche. Noche y día. El sol y la luna hermanados acompañaron el tiempo nuevo.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia “Cuentos cortitos para leer en un ratito: El misterio en la ciudad”, de Liliana Cinetto; “Cuentos de Vendavalia”, de Carlos Gardini; “La mecedora del fantasma”, de Franco Vaccarini; y “Las hadas brillan en la oscuridad”, de Graciela Cabal.
Literatura
“Profunda preocupación” de la Fundación El Libro por situación de las librerías independientes

La Fundación El Libro expresó su “profunda preocupación” por la situación de las librerías independientes y manifestó su respaldo a la declaración de Emergencia Librera impulsada a nivel nacional por la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines (FALPA).
La entidad, que integra FALPA, señaló que las librerías de cercanía cumplen un papel central en el desarrollo federal, el acceso a la lectura y la formación ciudadana. “Cada localidad o pueblo de la Argentina debe tener su librería”, sostuvo en un comunicado difundido por su Consejo de Administración.
El posicionamiento se conoció a partir de los resultados de un relevamiento realizado sobre 1.200 comercios independientes. Según los datos citados por la Fundación El Libro, entre 2023 y 2026, como consecuencia del brutal ajuste del gobierno de Javier Milei, se registró una caída real del 41,5% en la facturación, mientras que los costos operativos aumentaron 31,1%.
Para la entidad, las cifras configuran un escenario de preocupación para el sector y ponen en riesgo a las librerías independientes, consideradas parte del entramado cultural y editorial del país.
La Fundación El Libro destacó además el papel de estos comercios en la bibliodiversidad, ya que permiten dar visibilidad a sellos editoriales pequeños y medianos y sostienen una tarea de mediación entre los libros y los lectores a través del trabajo de los libreros.
En ese sentido, advirtió que el cierre de librerías puede afectar al ecosistema editorial, profundizar las desigualdades en el acceso al libro y debilitar la formación lectora.
“Defender a las librerías de barrio y de cada pueblo de la Argentina es defender el corazón de nuestra cultura”, concluyó la institución, que acompañó el llamado de atención y las demandas planteadas por FALPA.







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