
Música
Depeche Mode derribó con su talento los desperfectos técnicos
Depeche Mode pasó por tercera vez por Argentina dejando tras de sí la impecable performance de un grupo de tecno pop que hace gala de todos los gajes del rock para rescatar una noche de fallas técnicas y producción que molestaron al público.
En principio, más allá de las distancias que el publico porteño debe recorrer, el Estadio Único de La Plata es un lugar ideal para un concierto de masas: grandes y cómodos accesos que permiten un tránsito rápido sin los previsibles tumultos que una multitud de 45.000 personas puede ocasionar.
Así, con esta información previa, sólo restaba el deleite que David Gahan, Martin Gore y Andy Fletcher, el trío Depeche Mode, proponían en una velada en la que, como de costumbre, se presentaban como quinteto con el baterista Christian Eigner y el bajista-tecladista Peter Gordeno.
Tras el show de la local Juana Molina, las instalaciones del Único se empezaban a colmar en una tarde que comenzó con pesada humedad y fue mutando hacia una fría noche invernal, en la que que la lluvia estalló en el regreso a los hogares, dejando a los miles de fans disfrutar en seco del hombre de la noche: David Gahan y sus innumerables saltos, bailes y llamadas al éxtasis hacia el público.
Sin embargo, ya en el segundo tema, “It’s No Good”, se presagiaba que la noche no sería perfecta. Luego de entrar con “Going Backwards” con imágenes de pinceladas multicolores, las pantallas gigantes de los laterales del escenario se apagaron.
Las imágenes de lo que sucedía en el escenario volvieron en el tercer tema y desaparecieron para regresar recién a la hora de show en “Where’s the Revolution”, el corte difusión del último disco. Allí se volvieron a apagar para ya nunca más volver, hasta una vez terminado el recital y con las indicaciones de salida, lo que desató la silbatina y y el enojo de los 45.000 presentes, muchos de los cuales también se expresaron en las redes sociales.
Sin embargo, gracias a la entrega de la banda, la gente se las arregló para ver desde decenas de metros a las microscópicas figuras que, confiando en la publicidades que invadieron Argentina desde hace una año, debían ser Gahan, Gore, Fletcher y compañía.
Aunque no sólo la visual fue un problema constante en un recital de estadio en pleno Siglo 21, sino que la calidad del sonido fue y vino al ritmo del viento y de las nubes que amenazaban con llevarse todo desde el firmamento (algo raro, teniendo en cuenta que el jefe de sonido de los británicos es Anthony King, el mismo que trabaja con el obsesivo Trent Reznor de Nine Inch Nails).
La falencias técnicas, una vez más, obligaban a los músicos a pelar más de la cuenta y a convertirlos en una verdadera aplanadora de rock, tanto en actitud como en respeto al público.
Gahan no sólo baila e hipnotiza desde el escenario; su oscura voz se adueña del ambiente con una afinación y color sobresalientes. A Gore se lo vio contento, estirando los brazos al público y abrazando cada vez que podía a sus compañeros.
Si bien la performance pasó por momentos de sopor, con un repertorio que priorizó la presentación de “Spirit”, el disco sacado en 2017, y “Ultra”, hacia la hora de show los liderados por Gore sacaron su arsenal de clásicos para pulverizar al publico y convertirlo en una masa amorfa que se rendía ante el carisma del cantante.
Más allá de que a la media hora sonó “World in my Eyes”, la puesta se puso picante e intentó sobrellevar las carencias técnicas con la seguidilla de “Everything Counts”, “Stripped”, la aclamada “Enjoy the Silence” y la emotiva “Never Let Me Down Again”.
Ya iba una hora cuarenta de recital y los músicos saludaron. Varias personas se retiraban de sus lugares y comenzaban a irse del Estadio. Con el tiempo transcurrido y las canciones tocadas, nada hacía pensar que a los británicos les quedaban todavía 25 minutos más de fiesta.
Caminando con el micrófono en la mano apareció Gore para cantar sobre un piano una versión minimalista de “Strangelove” que hizo poner la piel de gallina a todo el estadio, con los agudos alaridos y la emoción a flor de piel del intérprete.
Vale aclarar que quienes pagaron $3200 por las plateas laterales Norte nunca supieron si el teclado lo tocaba Gordeno o Fletcher, debido a que desde esa ubicación era imposible ver más allá de algún paso de baile de Gahan o el cable del micrófono cuando era puesto en la jirafa.
“Walking in My Shoes”, “A Question of Time” y “Personal Jesus” le dieron cierre a una gala en la que la interpretación se vistió de frac con tachas, como si se mezclara la exquisitez musical con la desfachatez rockera.
Con el Velez 1994 y el Ciudad de Buenos Aires 2009, Depeche Mode ya se había metido al púbico argentino en el bolsillo. Pero con La Plata 2018 se generó cierta complicidad, como si ambos, fans y banda, le dijeran a los productores: “El rock somos nosotros y nadie nos lo puede arruinar”.
(Nota: Agustín Argento/Agencia Telam – Foto: Soledad Aznarez/Diario La Nación)

Música
Murió el músico y compositor Juan Marcelo

El cantante y compositor Enrique de Jesús, más conocido como Juan Marcelo, murió este jueves, a los 82 años, tras haber dejado una imborrable huella en el ámbito cultural: desde la creación de “En una pata”, con su famoso estribillo “Qué lindo es estar en Mar del Plata”, como parte del dúo Juan y Juan hasta su colaboración en la novela “Rolando Rivas taxista”.
La Asociación Argentina de Actores y Actrices confirmó el lamentable deceso: “Despedimos al cantante y compositor Juan Marcelo, cuya trayectoria estuvo estrechamente vinculada con la ficción televisiva argentina. Sus canciones acompañaron telenovelas que forman parte de nuestra memoria popular. Nuestras condolencias a sus familiares y amistades en este triste momento”.
El músico había integrado el dúo Juan y Juan, con el que alcanzó gran popularidad a través de canciones como “Balada para un gordo”, “Bailando en una pata”, “Un día de calor”, “Hay que alegrar al corazón” y “Ahora que soy libre”.
Tiempo después, el artista encontró otra faceta como solista y productor musical y, años más tarde, colaboró con Alberto Migré en “Rolando Rivas, taxista”. Para la tira, compuso “Yo te quiero, nos queremos”, recordada por ser la cortina del romance protagonizado por Claudio García Satur y Soledad Silveyra.
Tal como indicó la agrupación artística, su trabajo musical también estuvo presente en las telenovelas “Mi hombre sin noche”, “Dos a quererse” y “Piel naranja”. En “Amo y señor”, protagonizada por Arnaldo André y Luisa Kuliok, compuso e interpretó “Eso me pasa por volar” y tuvo una participación en el elenco, en el papel de Adrián. También compuso e interpretó “Mi libertad, no”, canción de presentación de “El infiel”, popularmente conocida por su comienzo: “El amor es así”.
En la pantalla grande, participó en “El profesor patagónico”, junto a Juan Eduardo.
Música
“Cerca de la luz del Sol”, el nuevo álbum de la banda Lettieri


Lettieri presenta “Cerca de la luz del Sol”, un disco de amor, memoria y resistencia. En este nuevo trabajo, la banda entrega su corazón, sin reparos, con fisuras. A través de este disco, decide abrazar todo lo que esta vida tiene para darles sea bueno o no. Un álbum que recibe todo y entrega hasta lo último que les quede. Escrito con el corazón en la mano. El dolor y el amor a flor de piel.
En “Cerca de la luz del Sol”, Lettieri se le planta al gobierno y recuerda momentos de terror y dictadura, abraza a sus amores y despide a quienes ya no están en este plano. Añora tiempos de juventud, pero grita que aún hay más por dar y recibir. Ante todo, es un disco que alienta a aceptarnos sea lo que sea que seamos.
Las bases del álbum fueron grabadas en vivo en Afro Estudios y esto es clave en su sonido. La mayoría de las canciones fueron producidas por Leky Godoy, de Sobra Milonga, excepto “Marco Polo”, “Mirlo” y “Por y a pesar”, las cuales fueron producidas por Juan Lettieri, cantante de la banda.
Todas las canciones fueron mezcladas y masterizadas por Facundo Jara (ganador de Premios Gardel y nominado a los Grammy) excepto “Mirlo” y “Por y a pesar”, las cuales solo masterizó. El disco cuenta con dos colaboraciones: Ale Schuster (Viva Elástico) en “Convencido” y Sobra Milonga en “Amor mío”.
Próximos shows
- Viernes 6 de noviembre: Lettieri en Club Conjura. Nicasio Oroño 2476, CABA. 20 hs. Entradas $10.000.
- Sábado 7 de noviembre: Lettieri en Fresco y Batata. Av. Costanera 2500, San Miguel del Monte, Buenos Aires. 21 hs. Junto a Los Mete Púas. Anticipadas $8000.
(Fuente: Lucas Seoane – Prensa)
Clips
Nito Mestre y Joaco Burgos en una nueva edición de “Portal Sessions”

Nito Mestre y Joaco Burgos son los protagonistas de la nueva edición de “Portal Sessions”. La leyenda del rock argentino, miembro fundador de Sui Generis junto a Charly García, y la joven promesa del género, pasaron tres días en un estudio rodeado de árboles y naturaleza en Portal Bosque, Punta del Este, para grabar la “Portal Session #08” en vivo con la producción musical de Ale Kurz, co creador de las sesiones.
Los artistas grabaron una nueva versión de “No te enamores nunca de aquel marinero bengalí”, clásico de Los Abuelos de la Nada, que cobra una nueva vida, con más groove y funk, y un flamante arreglo de vientos. Además, hicieron “Amor de guitarra”, del primer disco de Burgos (en donde se menciona a Serú Girán, otro guiño al rock argentino), “Botas locas” de Sui Géneris y “La hija del fletero”, en la primera vez que Mestre hace su propia interpretación de Los Redondos, con Burgos y la participación especial de Ale Kurz en guitarra, productor musical de la Session, que siempre logra aportar nuevos matices, incluso a las reversiones de los clásicos más escuchados.
Además, otro detalle que hace la diferencia en este nuevo encuentro musical es la batería de Fernando Samalea -ex baterista de Charly, Cerati, Calamaro-, encargado de ponerle ritmo a los cuatro tracks. Un encuentro intergeneracional que busca hacer un puente entre la historia y el presente de nuestro rock.
(Fuente: Portal Sessions)))








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