
Artes Plásticas
Un espacio cultural mendocino estará dedicado a la obra y legado de Quino
Mendoza, provincia natal del humorista gráfico Quino, creador de la emblemática y contestataria tira “Mafalda”, construirá un museo que llevará su nombre en el antiguo hospital Emilio Civit del parque General San Martín, en la capital mendocina, que exhibirá parte importante del legado de Joaquín Salvador Lavado Tejón, parte ineludible del patrimonio artístico y cultural de la Argentina.
La obra tendrá una inversión total de 700 millones de pesos para la recuperación de un predio histórico de la provincia, donde se encontraba el edificio inaugurado en 1907 como el primer hospital público de Mendoza.
El proyecto ya fue llamado a licitación pública y el lunes 26 de diciembre se recibirán las ofertas, mientras que está previsto que la obra empiece a principios de 2023, informaron desde el Gobierno mendocino.
El gobernador de Mendoza, Rodolfo Suárez, junto a los familiares de Quino, firmo el viernes último un convenio para concretar el espacio cultural que llevará su nombre.
“Agradezco la predisposición de los familiares para llevar a cabo este proyecto que honra a nuestro querido Quino. Mendoza está trabajando para generar y recuperar espacios que resguarden los valores culturales y permitan exponer la obra de artistas que pusieron a nuestra provincia en lo alto, como él lo hizo”, dijo Suárez tras firmar el acuerdo.
Desde la cartera de Cultura y Turismo de la provincia, informaron que la ministra Nora Vicario; el ministro de Planificación e Infraestructura Pública, Mario Isgro, integrantes de la familia de Quino y miembros de los equipos de ambos ministerios recorrieron el predio donde se emplazará el espacio cultural.
Vicario destacó que “es fundamental el aporte realizado por la familia y su iniciativa de participar en este proyecto, que es la puesta en valor y recuperación de todo este predio y que va a contener el Espacio Quino”.
“Para los mendocinos es una enorme alegría y un orgullo” añadió tras el recorrido realizado en compañía de Julieta Colombo, sobrina y curadora de la obra de Quino por los edificios que componen la zona a recuperar; en tanto destacó que quienes visiten el espacio “podrán encontrarse con el estudio en el cual el maestro Quino trabajó e ideó una obra que traspasó fronteras”.
“Este proyecto abarca la recuperación de un predio histórico” que será recuperado “con la incorporación de espacio verde” en diálogo con “una parte muy importante de la obra de Quino, que es la sustentabilidad y la sostenibilidad”, dijo Isgro sobre el proyecto que llevan a acabo ambos ministerios con la participación del Conicet.
En tanto, Colombo destacó que “traer el estudio donde Quino realizó parte de su obra es una alegría porque es una manera de seguir estando un poco con él, además de tener la posibilidad de crear un espacio que dialogue con su obra y la de otros artistas nacionales”.
Horacio Chiavazza, director de Patrimonio Cultural y Museos del Ministerio de Cultura y Turismo, destacó que “esto es el resultado de investigaciones muy profundas” que involucran a “edificios del siglo XX” que, a su vez, “representan 80 años de historia mendocina”, como “el Federico Moreno, el más antiguo”.
Uno de esos edificios, agregó Chiavazza, “estará destinado a la Unidad de Operaciones Científicas, que va a mantener el parque y se relacionará a un botánico que, elaborado como proyecto por investigadores del Conicet, nos posicionará dentro de la red de jardines botánicos del mundo. Esto mismo va a permitir vincular a Quino con esa mirada ecológica que tuvo tempranamente”.
Joaquín Salvador Lavado Tejón, humorista gráfico e historietista argentino, nació un 17 de julio de 1932 en la ciudad mendocina de Guaymallén y falleció el 30 de septiembre del 2020 en Chacras de Coria, también en Mendoza, a los 88 años. Su obra más conocida fue la tira cómica “Mafalda”, publicada entre 1964 y 1973 y traducida a más de 30 idiomas.
El año pasado, al cumplirse un año de su muerte, fue homenajeado en Mendoza y la Radio Nacional de esa provincia fue renombrada con el pseudónimo con el que firmó su obra.

Artes Plásticas
Otto Soria realiza la muestra “De buena madera” en Carpintería para los Árboles


El sábado 29 de agosto, fecha en que se celebre el Día del Árbol, el artista plástico Otto Soria llevará a cabo la muestra “De buena madera” en el espacio Carpintería para los Árboles, de calle Espinosa 2040 del barrio porteño de La Paternal. El evento tendrá lugar de 19.30 a 21.30 y contará con la performance “Maderas resonantes”.
Respecto de las obras que serán expuestas, el artista describió: “Me encanta dibujar árboles y por otro lado me gusta pensar en el origen de las cosas, ¿cómo era eso que se modificó para terminar en lo que es ahora? Uniendo esos dos intereses surgió la idea de tomar objetos de madera y pintar sobre cada uno, el árbol que le dio origen, identificándolo con su nombre botánico”.
Asimismo, Soria refirió que la idea también implica “mostrarlos en el lugar donde se produce la transformación, en el taller de una carpintería”. De ese modo “vamos a caminar entre las máquinas, las herramientas, la viruta y escuchar sonar la madera de los violines, viola y violonchelo del cuarteto de cuerdas @elektrastrings“, amplió.
Según se informó, durante la muestra se sorteará entre los presentes algunas obras expuestas.
Artes Plásticas
Inauguran tres nuevas muestras en el Centro Cultural Recoleta

El Centro Cultural Recoleta inauguró tres nuevas exposiciones de arte contemporáneo en las salas 4, 10 y 11, en el marco de los proyectos seleccionados en la convocatoria federal anual de la institución, una iniciativa que impulsa la producción, circulación y exhibición de obras de artistas emergentes de todo el país.
En la sala 4 se presenta “Melodía encadenada”, de Andrés Aizicovich (Buenos Aires, 1985), una exhibición que recupera la imagen de la inmersión —un viaje hacia aquello que todavía no tiene forma— para reflexionar sobre el acto creativo y los procesos de comunicación. En esta nueva serie de pinturas, cuerpos flotantes y contorsionados son atravesados por una línea de agua que funciona como un umbral entre la superficie y la profundidad.
La instalación se completa con cinco cabezas-vasijas que hacen circular agua en un circuito cerrado. Ese flujo continuo vuelve visible y audible aquello que habitualmente permanece intangible: la memoria, los relatos y las formas mediante las cuales una comunidad comprende el mundo.
“En la obra de Aizicovich, el interior y el exterior no designan necesariamente posiciones espaciales, sino estados entre los que el cuerpo, la materia y el lenguaje transitan incesantemente”, señala el curador Javier Villa.
En la sala 10 se presentó “Eslabón de Leyes”, primera exposición individual de Manuel Sigüenza (Buenos Aires, 1980). La muestra surge de la fascinación del artista por un conjunto de cerámicas halladas en la década de 1930 en el arroyo Leyes, en la provincia de Santa Fe, y propone pensar la cerámica arqueológica y la contemporánea como una materialidad capaz de activar viajes en el tiempo y conservar algunos de los relatos más antiguos de la cultura argentina.
A partir de esos restos materiales y narrativos, Sigüenza desplaza la pregunta sobre qué son estos objetos para indagar qué producen y cómo operan en la construcción de imaginarios, instituciones y relatos que se transforman a lo largo del tiempo.
“No abordamos las cerámicas porque necesiten ser interpretadas. Recurrimos a ellas para paliar esa necesidad insaciable de seguir construyendo relatos que nos permitan responder, una y otra vez, quiénes somos”, afirma Javier Villa.
En la sala 11 se exhibe “Fantasía de valor”, de Flor Alvarado, con curaduría de Carla Barbero. A través del dibujo, la pintura, la escultura y la performance, la artista desarrolla una práctica anclada en una perspectiva marrón-indígena, atravesada por la historia migrante de su familia.
La exposición reúne obras realizadas en carbonilla sobre madera, pastel tiza sobre papel misionero y una escultura construida con cajones provenientes del circuito frutihortícola. “A partir de distintos imaginarios, Alvarado explora la feminidad racializada y las tensiones con la construcción histórica de una Argentina blanca, articulando una poética donde el deseo, el humor y la materialidad ponen en cuestión jerarquías sociales, estéticas y culturales”, sostiene la curadora Carla Barbero.
Las tres exposiciones pueden visitarse en el espacio de calle Junín 1930 de CABA, con entrada libre y sin costo para argentinos y residentes, de martes a viernes de 12 a 21 y los sábados, domingos y feriados de 11 a 21.
Artes Plásticas
Inauguró “El transcurrir”, de Isidoro Valcárcel Medina, en el CC Recoleta

Días atrás quedó inaugurada la exhibición “El transcurrir” de Isidoro Valcárcel Medina, uno de los mayores referentes del arte conceptual español, en la sala 13 del Centro Cultural Recoleta (Junín 1930 – CABA). El encuentro celebratorio del gran artista español fue impulsado por la Consejería Cultural y Científica de la Embajada de España en Argentina y el Centro Cultural de España en Buenos Aires (CCEBA).
Valcárcel Medina (Murcia, 1937) es posiblemente uno de los artistas españoles más relevantes de la actualidad, cuya influencia se puede rastrear en varias generaciones posteriores. Ha recibido los más altos galardones en España, entre ellos el Premio Nacional, en 2007, y el prestigioso Premio Velázquez, en 2015. Figura clave del arte español, ha desarrollado desde los años sesenta una práctica centrada en el lenguaje, la acción y la economía de medios. Su trabajo desplaza el énfasis del objeto hacia el proceso y la idea, entendiendo la exposición como un espacio posible de pensamiento.
La muestra cuenta con la prestigiosa curaduría de Ferrán Barenblit, presente en Buenos Aires, ex director del MACBA de Barcelona, recientemente nombrado comisario jefe de la 16ª Bienal de Shanghái, una de las más grandes plataformas internacionales del arte contemporáneo en Asia, que tendrá lugar en el Power Station of Art (PSA) en noviembre de 2027.
“El transcurrir” es la pieza central de Valcárcel Medina concebida especialmente para la ciudad de Buenos Aires, cincuenta años después de su participación en el CAYC (Centro de Arte y Comunicación fundada por Jorge Glusberg) en 1976. La obra está integrada por cincuenta y un paneles: una hoja inicial de presentación y cincuenta numerados, uno por cada año transcurrido entre aquella exposición y la actualidad. El tiempo aparece como material concreto de la obra. Cada panel constituye una unidad temporal y, al mismo tiempo, una toma de posición sobre el arte, el lenguaje, la memoria, la evolución de las ideas y la relación entre pasado y presente. La exposición construye una reflexión sostenida sobre la significancia de estos cincuenta años transcurridos.
Además, la muestra incluye las obras: 2.000 D. DE J.C. Libro en dos volúmenes, 2001. Los motores, 1973. Cinta casette, partitura y registro sonoro, 42 minutos. Relojes, 1973. Colección de fotografías. Viaje a las capitales desconocidas, 1992. 13 sobres de tamaño creciente y Nuestra Era – Tinta sobre papel. Y un conjunto de materiales que pertenecen al archivo del artista, nunca antes exhibidos y ahora recuperados para esta exposición, que constituye una de las aproximaciones más complejas del artista a la relación entre viaje, lenguaje, percepción y memoria.
La muestra de Isidoro Valcárcel Medina se podrá recorrer hasta el 7 de septiembre, con entrada libre y sin costo para residentes y argentinos, de martes a viernes de 12 a 21, sábados, domingos y feriados de 11 a 21 h en la sala 13 del Centro Cultural Recoleta Junín 1930).






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