Cine
La vida en el tenis, el tenis en la vida, en “Borg-McEnroe, la película”
“Borg-McEnroe, la película”, biopic que recupera para la gran pantalla una de las más grandes rivalidades tenísticas entre dos leyendas del deporte y que propone una mirada fascinante acerca del universo interior de los atletas de élite, llega a las salas locales.
Filmada en Suecia, Londres, Mónaco y Nueva York, la cinta fue dirigida por el danés Janus Metz Pedersen y está protagonizada por el sueco Sverrir Gudnason como su compatriota Björn Borg, Shia LaBeouf como el estadounidense John McEnroe y el reconocido Stellan Skarsgård como el entrenador de Borg, Lennart Bergelin.
“McEnroe y yo tenemos todo en común: apasionado, perfeccionista, narcisista, somos muy parecidos”, reconoció en una entrevista con un medio estadounidense LaBeouf, quien al igual que “Big Mc” condimenta su carrera con buenas dosis de escándalos, divismos y una fama de tipo difícil.
Tanto su transformación física, con sus rulos largos y un físico mucho más delgado del que luce desde que se hizo popular con la saga de “Transformers”, como la de Gudnason se apoyó en duros entrenamientos y en la réplica de gestos característicos del juego y de la vida cotidiana de los dos tenistas.
El mundo del deporte, las pasiones que genera como fenómeno del espectáculo y la encarnación heroica o villanesca de las grandes figuras de cada disciplina han atraído con frecuencia a artistas, realizadores de cine e incluso pensadores como el filósofo francés Roland Barthes.
En sintonía con aquella reflexión de que en el deporte “el hombre no sólo se enfrenta al hombre, sino a la resistencia de las cosas”, que Barthes redactó para la cinta del canadiense Hubert Aquin “El deporte y los hombres” (1961), Metz Pedersen fija la vista en la famosa rivalidad de Borg y McEnroe menos preocupado por su técnica tenística y talento que por aquel intangible que debe poner en juego el atleta de élite para triunfar.
“Cada partido es una vida en miniatura”, es la cita de otra leyenda del deporte como Andre Agassi con la que no casualmente el director eligió comenzar la cinta, enfocada en los días en los que se desarrolló el abierto de Wimbledon de 1980 y que marcó un punto de inflexión en la carrera de Borg y McEnroe.
El sueco y el estadounidense se encontrarían en la final en uno de sus 14 enfrentamientos profesionales (que dejarían un saldo de siete triunfos para cada uno) y que está considerado como uno de los mejores partidos de la historia del tenis.
Con apenas 24 años, Borg era ya el número 1 del ranking mundial, el ejemplo de la caballerosidad dentro de una cancha y firme candidato a hacerse con el torneo en la “Catedral del Tenis” por quinto año consecutivo, mientras que McEnroe, de 21 años, era el aspirante a desbancar al rey y la figura más controvertida del circuito.
Borg y McEnroe volverían a enfrentarse en tres nuevas finales de Grand Slam en los siguientes 12 meses, en lo que terminaría funcionando como un pase de testigo entre el sueco, que se retiraría poco después a los 26 años, y el estadounidense, el más ganador de la historia del circuito sumando títulos en individuales y en dobles.
Sus personalidades en la cancha y su estilo de juego no podían ser más diferentes: calmado, calculador, paciente era el juego de fondo de pista del sueco, en tanto que McEnroe fue el paradigma del ataque, el enojo y la ira como combustible, que desbordaba habitualmente en insultos y comportamientos de mocoso caprichoso.
La prensa y los patrocinadores tenían servida en bandeja la historia del “fuego contra el hielo”, y los cracks no desilusionarían con un partido cambiante en el que McEnroe consiguió salvar siete veces el cuarto set antes de ganarlo y extender el enfrentamiento hasta el quinto y definitivo.
Los creativos ángulos de la cámara de Metz, los planos en slow motion y la música instrumental configuran el relato épico que todo filme deportivo demanda, aunque el largometraje pone mayor énfasis en la tremenda lucha interna de ambos deportistas; su juego mental y emocional antes que el físico.
Con flashbacks que saltan del presente a la infancia y adolescencia de ambos tenistas -con la curiosidad de que Leo Borg, el hijo de 13 años de Björn, interpreta aquí los comienzos de su padre- Metz sugiere que quizás los dos rivales, hoy grandes amigos, tengan más en común de lo que parece a nivel superficial.
Cine
Murió Luis Puenzo, ganador del primer Oscar para la Argentina
El reconocido director y guionista argentino Luis Puenzo, quien fue reconocido por ganar el primer Oscar para la Argentina con “La Historia Oficial”, falleció este martes a los 80 años.
Puenzo dirigió el citado film que se adjudicó el Oscar a la mejor película extranjera en 1986 y su deceso se produjo un día después de la partida de otro emblema del espectáculo nacional como lo fue Luis Brandoni.
La triste noticia que fue dada a conocer por Argentores que indicó: “Con profundo pesar despedimos al destacado guionista, director, productor y socio de nuestra entidad Luis Puenzo, quien falleció hoy, en la ciudad de Buenos Aires, a los 80 años de edad. Desde Argentores enviamos nuestras condolencias a sus familiares, amigos y colegas en este difícil momento”.
Puenzo nació en la ciudad de Buenos Aires el 19 de febrero de 1946, inició su carrera profesional en el ámbito de la publicidad durante la década de 1960 y fundó su propia productora, Luis Puenzo Cine, donde realizó cortometrajes y comerciales que le permitieron desarrollar su técnica narrativa antes de pasar a la pantalla grande.
En tanto, su debut como director y guionista de largometrajes se produjo en 1973 con “Luces de mis zapatos”, una película infantil protagonizada por Norman Briski. Posteriormente, participó en la dirección del segmento “Cinco años de vida” dentro del film colectivo “Las sorpresas” (1975).
Reconocimiento mundial
El reconocimiento internacional llegó en 1985 con el estreno de “La historia oficial”, largometraje que dirigió y coescribió junto a la autora Aída Bortnik, una película que abordó la temática de las apropiaciones de menores durante la última dictadura cívico-militar argentina.
La obra obtuvo múltiples galardones, destacándose el Premio Oscar a la Mejor Película Extranjera en 1986, el primero en la historia del cine argentino y, en esa misma ceremonia, Puenzo y Bortnik recibieron la nominación al Oscar en la categoría de Mejor Guion Original.
Además, el film fue premiado en el Festival de Cannes, ganó el Globo de Oro a Mejor Película en Lengua No Inglesa y obtuvo el Premio Cóndor de Plata de la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina.
Otros films
Tras “La historia oficial”, Puenzo continuó su carrera con los siguientes títulos como director y guionista: “Gringo viejo (1989)”, adaptación de la novela del escritor Carlos Fuentes, una producción internacional que contó con las actuaciones de Jane Fonda, Gregory Peck y Jimmy Smits, ambientada en los años de la Revolución Mexicana; “La peste” (1992), basada en la novela homónima de Albert Camus, donde Puenzo adaptó el guion y dirigió a un elenco encabezado por William Hurt, Robert Duvall y Raúl Juliá; y “La puta y la ballena” (2004), largometraje rodado entre Argentina y España, protagonizado por Leonardo Sbaraglia y Aitana Sánchez-Gijón.
Además de su rol como autor y realizador, Puenzo tuvo participación activa en la política audiovisual argentina, ya que, en 1994 participó de la redacción de la Ley de cine (ley Nº 24.377/94), que establece la autarquía del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y la forma de financiamiento, lo que dio un impulso a la producción de películas.
También fue uno de los miembros fundadores de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina en 2004, mientras que, entre fines de 2019 y abril de 2022, se desempeñó como presidente del INCAA.
Cine
“La posesión de la momia” irrumpió en la taquilla y se quedó con el segundo lugar
Entre el jueves 16 y el domingo 19 de abril de 2026 se vendieron 294.998 entradas en los cines argentinos, según cifras recolectadas por Ultracine. La asistencia disminuyó un 10% en relación al fin de semana pasado.
Por tercera semana consecutiva “Super Mario Galaxy” lideró el ranking con 100.061 espectadores en 464 salas argentinas. Perdió un 40% de taquilla y un 14% de pantallas en relación a la semana pasada. Ha cortado 835.096 tickets desde el 2 de abril.
El estreno de terror, “La posesión de la momia”, debutó en la segunda posición con 69.100 asistentes en 304 salas.
“El Drama” bajó al tercer puesto con 42.654 entradas en 196 pantallas. Su convocatoria descendió un 17%. Su acumulado es de 113.030 espectadores.
El top 10 se renovó con dos estrenos más. En el puesto 5 se ubicó el concierto “BTS World Tour Arirang In Japan: Live Viewing” con 10.944 espectadores en 47 salas y con el mejor promedio de espectador por pantallas del ranking (233). En la séptima posición quedó la argentina “Risa y la cabina del viento” – con Diego Peretti, Joaquín Furriel y el debut actoral de Cazzu– con 8.966 entradas en 118 pantallas.
(Fuente: Ultracine – Por Carina Rodríguez)
Cine
Murió Luis Brandoni, leyenda del cine y el teatro argentino
El mundo del espectáculo argentino está de luto por la muerte de una de sus figuras más trascendentales. El actor Luis Brandoni falleció a sus 86 años esta madrugada en el Sanatorio Güemes, donde permanecía internado desde el pasado 11 de abril tras sufrir un accidente doméstico.
La causa de su fallecimiento fue por un hematoma subdural, provocado por el golpe que sufrió en la cabeza al caerse en su casa.
La triste noticia fue confirmada por el productor y amigo personal del artista, Carlos Rottemberg, a través de un comunicado en la cuenta de Multiteatro: “Murió Luis Brandoni. Con Beto se va el último primer actor de una generación inolvidable. Impulsor del teatro nacional, desde esta Casa Teatral seguiremos aplaudiendo su compromiso permanente, que excedió el ámbito del escenario. Hoy es un día muy triste para nuestra cultura”.
A su vez, el productor también adelantó que velarían los restos de Brandoni en la Legislatura Porteña desde el mediodía de este lunes, y el martes a la mañana en el Panteón de Actores, ubicado en el Cementerio de Chacarita.
El actor permanecía internado en el Sanatorio Güemes del barrio porteño de Palermo desde el pasado 11 de abril, luego de haber sufrido una caída. Debido a su estado de salud, tuvo que suspender la obra “¿Quién es quién?”, la cual protagonizaba junto con Soledad Silveyra.
la salud del actor se deterioró durante los casi diez días de internación y sufrió un hematoma subdural, una acumulación grave de sangre entre la capa externa del cerebro y la capa media, como consecuencia del golpe tras la caída en su casa.
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