“Rivera 2100”, un viaje al universo creativo de los Vitale

Con el estreno el jueves en Cine.ar de “Rivera 2100”, de Miguel Kohan, Lito y Liliana Vitale ponen en pantalla un tributo al universo creativo de sus padres, Rubens y Esther, algo que para el pianista y autor es una necesidad porque “estar orgullosos de ellos nos hace muy bien”.

“Para Liliana y para mí nuestros viejos están muy presentes en todo lo que hacemos y por todo lo que compartimos, pero no tenemos la fuerza de esos tipos que volaron juntos muy alto”, confiesa Lito durante una entrevista telefónica con la agencia de noticias Télam.

El músico es uno de los impulsores (junto a Mariana Erijimovich y Marcelo Schapces) del documental “Rivera 2100-Entre el ser & la nada” que el 22 a las 22 tendrá su estreno por Cine.ar y que permite al espectador espiar parte de la memoria y de la intimidad de quienes en su vida impulsaron, por ejemplo, Músicos Independientes Asociados (MIA), una de las más fecundas experiencias colectivas de la música popular argentina.

Pero, además, aquella apuesta grupal tuvo el valor adicional de desarrollarse durante 1976, en plena dictadura cívico-militar, y tuvo por sede la casa familiar en la localidad bonaerense de Villa Adelina a cuya dirección alude el título del filme que estuvo seleccionado para la trunca edición del Bafici 2020.

El germen de aquellas aventuras fue sostenido en el tiempo por los modos autogestivos que Esther y “Donvi” aplicaron tanto para estimular los caminos de Liliana y Lito como para impulsar nuevos afluentes con aquel espíritu como lo es, por caso, la Unión de Músicos Independientes (UMI).

“Con Liliana y desde esta película quisimos mostrar lo que hicieron nuestros viejos teniendo en claro que ninguno de nosotros tiene ni la energía ni el temple como para dirigir movidas como las que ellos supieron sostener”, asegura Vitale.

Pero recogiendo a su modo el guante de ese legado, el autor de “Ese amigo del alma” indica que “en mi caso prefiero dar espacio a muchos músicos en las cosas que hago y por ese lado es una manera de promover y compartir”.

La película es el cuarto largometraje de Kohan tras “Salinas grandes” (2004), “Café de los maestros” (2008) y “El francesito” (2016) e implica la mirada de alguien que participó de aquella atmósfera ya que no solamente fue fotógrafo de la revista El Expreso Imaginario sino que como recuerda Vitale “fue alumno mío de teclado”.

“Rivera 2100” cuenta con guion del cineasta junto a Paula Romero Levit y Alicia Beltrami y del relato toman parte Fidel Vitale, Mex Urtizberea, Miguel Grinberg, Pipo Lernoud, Gustavo Mozzi, Salvador Gargiulo, Alberto Muñoz, Emme, Jano Vitale, Juan Belvis, Oliverio Belvis Veira, Camilo Cuello Vitale y Luciano Marco Vitale Torres.

—Como no podía ser de otro modo la música juega un papel preponderante en la película ¿Cómo construiste esa sonoridad a solo piano?
—Quise meter melodías de todos los compositores que formaban parte de las composiciones de MIA. Que fuera la música de Daniel Curto, Juan Del Barrio, Alberto Muñoz, Juan Belvis y mía e improvisé sobre ella.

—Pero además algunas de las personas que conformaron MIA se reencuentran y cantan…
—La película propuso una reunión de MIA que no estaba en los planes de nadie y eso fue una sorpresa muy buena y muy emocionante porque a muchos de ellos hacia mucho tiempo que no los veíamos. La idea fue captar sin anestesia esa conexión que había sin ensayo ni nada al compartir “Corales de la Cantata Saturno”.

—¿Qué enseñanza de vida rescatás de esa crianza y sentís que se aprecia en el documental?
—La necesidad de ser libres, de ser uno mismo y hacer lo que hay que hacer combinando el ganarse la vida con una actividad artística. Nosotros siempre volamos bajo pero buscamos hacer algo para tener trascendencia que es algo muy diferente a la fama, es algo que tiene que ver con hacer cosas con un determinado sentido.

—¿Te asusta que esta puerta a la intimidad familiar rompa un poco el hechizo de aquellas vivencias?
—La idea es que se expanda la historia nuestra y sea un estímulo; además estamos acostumbrados a que la gente a la que le interesa lo que hacemos sepa de nuestro mundo familiar. Lo que no estaría bueno es que aparezcan medios que no entienden nada de lo que hicieron mis viejos o que lo transformen en una nota de color en televisión por el hecho de ser mis padres.

—En la película queda claro que la familia se volcó a la música por el impulso tuyo y de Liliana, ¿qué cosas te marcaron de ese acompañamiento tan estrecho?
—Muchas cosas. Por ejemplo cuando le dije a mi viejo que no quería ir al secundario porque quería estar todo el día tocando música y él me entendió y me bancó, pero me exigió que lo haga seriamente. Y yo le transcribía música para sus clases y a los 13 años tenía 20 alumnos de teclado.

—¿Qué podés contar de tu presente musical, además del ciclo “Lito Vitale a la medianoche” por la Televisión Pública?
—El ciclo musical sigue hasta fin de año y hay algunos recitales por streaming como el del próximo sábado 24 a las 21.30 donde compartiremos canciones folclóricas clásicas en “Agitando pañuelos”, un espectáculo con Patricia Sosa y Juan Carlos Baglietto y con los músicos Víctor Carrión y Mariano Delgado (con acceso a través de tickethoy) y otro más junto a Juan preparando los festejos por los 30 años del dúo que se cumplirán en 2021 y ojalá podamos celebrarlo en vivo y con público.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*