
Artes Plásticas
Lucas Aguirre: “Tengo grabado en el alma el día que mi mamá trajo el recibo de inscripción a un atelier de dibujo”
Por Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca) /
Edición: Walter Omar Buffarini //
La imagen crece sobre el muro, es un eco sobre los ladrillos, el pasado se revela en las líneas que lo atrapan, sedimentos arriba de sedimentos, capas encima de capas de pintura dan vida al personaje que fusiona los tiempos.
El ilustrador sanjuanino Lucas Aguirre se hace presente con su arte junto a un equipo de trabajo con quienes dio vida a una obra en la que confluyen el arte, la ciencia y la tecnología.
En diálogo con ContArte Cultura el artista cuenta acerca de sus comienzos, los caminos recorridos y el proyecto “Ingentia prima”.
—Vamos a comenzar esta charla con una imagen simbólica que te sirva para presentarte. Sobre un papel arrugado descansa una huella, ¿qué es lo primero que aparece en tu imaginación a partir de esa foto mental y qué nos puede contar de vos?

—Me gusta pensar que tenemos una misión en la vida, que venimos para algo que nos trasciende, que podemos dejar una huella en las personas, o en el mundo que nos rodea. Hablo de cosas muy sencillas hasta aquellas que asombran al mundo entero. Todo comienza con una huella, ese registro que todos dejamos en cualquier cosa que hagamos. En mi caso es una tarea de la cual me preocupo y me ocupo. Pretendo dejar un aporte, una mejora, ojalá una buena acción trasformadora que alguien pueda continuar. Desde que me convertí en padre este deseo/deber es más recurrente, más real también. Todos deseamos lo mejor para nuestros hijos y eso implica que somos los primeros que debemos dar el ejemplo con buenas acciones, tratos, empatía, tolerancia. En cada proyecto que ideo o propongo, trato de tener siempre presente estos valores.
—Y sí de huellas se trata, seguramente recordarás cuáles marcaron tu camino de artista, ¿podrías contarnos dónde y cómo diste tus primeros pasos?
—Ya en la escuela primaria era conocido como un chico que vendía sus propias historietas, posters y dibujos en general por encargo, de mis compañeros principalmente. Descubrir a esa edad que la gente gusta de tus dibujos y los quiere, fue una revelación para mí. Me generó mucha confianza, supongo, y el deseo de crecer y mejorar. Luego, ya en el secundario, tengo grabado en el alma y la memoria el día que mi mamá me trajo un recibo de inscripción a un atelier de dibujo y pintura que comenzaba en mi ciudad natal. Hasta hoy creo, estoy convencido mejor dicho, que fue lo mejor que me paso artísticamente. Estudiar, ver mi progreso, crear, exponer, colaborar con otros compañeros, equivocarme. Era un estado de pleno disfrute y libertad que busco recuperar todo el tiempo. Después vinieron algunos reconocimientos, como el de Telefe Cortos, premios en festivales locales de animación, representar a San Juan en el Festival de Cine de Mar del Plata, contenidos que fueron premiados y hoy están en Cine.Ar como “Hiviñas” , Premio y exposición en el Festival de la Luz en 2018, recientemente un premio de ilustración del Consejo Federal de Cultura. Pero fuera de los premios he podido realizar obras de mucho reconocimiento como una instalación audiovisual inmersiva sobre la obra de un poeta sanjuanino en la Feria del Libro, en la rural. Dirigir y coordinar concursos nacionales de dibujo y pintura como “Salón Cordillerano”, un certamen desde San Juan para todas las provincias de la región. Dirección y coordinación de una serie de murales en la única gran autopista de San Juan. Y sin dudas este mural “Ingentia prima” que inauguramos y es todo un acontecimiento social, cultural, científico. Nunca antes se hizo un mural de estas características, que más que un mural es una instalación, ya que tiene unos miradores enfrente para expandir la experiencia presencial, además de todas las aplicaciones que diseñé para que con un celular tengas una experiencia digital única. Creo que estas características llevan el arte del muralismo a una nueva dimensión que potencia el concepto, y completa la imagen.
—¿De qué manera llevás adelante tus creaciones? ¿Existe alguna rutina a la hora de crear?
—El momento “eureka”, o ese cuando crees tener una idea o imagen mental potente, es la parte del proceso creativo más importante para mí. Llego a ella después de haber investigado un poco, pero no fuerzo nada, hasta me pongo a hacer otras tareas o cosas dejando al inconsciente laburar hasta que la idea cae por su propio peso. Creo mucho en eso, en dejar que la información, imágenes, conceptos, trabajen en segundo plano hasta que se revelan. De hecho, hasta disfruto teorizar sobre como fue el mecanismo mental que dio origen a esa idea. Es como husmear en tu proceso, ver cómo trabaja tu inconsciente, encontrar patrones, saber cuándo ya estás listo para materializar esa idea. La fórmula sería algo así: información sobre el tema que quiero ilustrar, ver imágenes de referencia, anotar un par de ideas y retirarme a hacer otra cosa. Seguir pensando en la ilustración, en el tema, pero esperar, dejar que se resuelva mentalmente o de forma inconsciente. Ese tiempo, esa especie de maceramiento de la idea, es un placer en sí mismo, es como esperar un postre que te encanta y que llega a coronar una linda comida.
—¿Cómo vivís el proceso de darle vida a cada personaje entre líneas y colores?
—Los detalles son los que marcan la diferencia cuando uno hace algo tan común en el mundo de la ilustración. Personajes hay miles, pero cuando los dotas de una personalidad, le das atributos propios, trabajás sobre su universo personal, ahí recién tenés un personaje, antes es solo un dibujo más. Pienso más en esos atributos, en que tenga personalidad, antes que en su forma. Después, el color viene a reforzar estas características. Todo deviene de su personalidad, todo lo que hago después es reforzar esos aspectos, tanto con la línea como con el color. Entonces para mí crear un personaje es una tarea fantástica, literalmente, uno crea una fantasía, un mundo que antes no existía, da vida a algo que comienza a existir a partir de este momento donde el personaje es un “alguien” con vida propia.
—¿Con qué materiales y técnicas trabajás habitualmente?
—Pertenezco a una generación que fue protagonista de muchos cambios en un período corto de tiempo. Pasamos de usar nuestros lápices, tintas y acuarelas a tener un scanner para transferir los dibujos a una compu. Recuerdo cuando compre la primera tableta gráfica, fue una odisea, entraban a cuenta gotas al país y nadie sabía bien que era. Como empecé con estas nuevas herramientas hace muchos años, hoy mi flujo de trabajo es totalmente digital. Dibujo en Ipad Pro ya hace unos 7 años. Boceto, dibujo, redibujo, color, postproducción y hago el arte final de cada ilustración todo en el mismo dispositivo. Evolucionaron mucho estas máquinas y las apps de ilustración son hoy muy buenas, muy completas. Sin embargo, tengo varias puntas, marcadores, un set de lápices japoneses que son una hermosura y papeles para acuarela de distintos gramajes que uso cada tanto. Ahora también tengo un par de ilustraciones que voy a hacer en serigrafía, que es una deuda pendiente y que me encanta el acabado que tiene.
—¿Cuándo llegaste al mundo de la ilustración 3D?
—Mi comienzo con la ilustración 3D fue un exitosísimo accidente. Junto a un compañero de trabajo, en el año 2004, decidimos participar de un certamen de cortometrajes de Telefe un ciclo que se llama “Telefe Cortos”. Estábamos haciendo nuestras primeras pruebas con el 3D Studio Max, en una compu donde renderizar podía tomar un día entero. Hicimos un personaje, “Faustino”, un científico que viajaba en el tiempo suspendido en vino. El corto se llamó “La Mezcla” y ganó el 2do premio de ese concurso, tuvo una rotación increíble por la tele, notas por todos lados, fuimos al Festival de Mar del Plata. Eso fue lo primero que hice en 3D en mi vida. Así descubrí la ilustración y la animación en 3D, herramientas que en mi San Juan en esos años era algo totalmente nuevo y no tenías donde aprender más que por tus propios medios a fuerza de prueba y error.
—Por estos días estás presentando una obra que implicó un trabajo colectivo donde se fusionan arte, ciencia y tecnología, ¿de qué manera surge este proyecto que tiene como protagonista al dinosaurio triásico “Ingentia prima”?
—“Ingentia prima” fue descubierto hace unos 5 años en Balde de Leyes, en Caucete, una ciudad al este de San Juan. Caucete es mi lugar, ahí nací, tengo mi familia, mis amigos, todos mis recuerdos. Por otro lado vengo experimentando con la tecnología en relación al dibujo, la ilustración, aplicando herramientas como la realidad aumentada, realidad virtual, los códigos QR, todo al servicio de una obra artística. Fue ahí que vi la oportunidad de elaborar un proyecto donde se fusione la divulgación científica (el descubrimiento del Ingentia) con mis ganas de hacer una obra monumental y mi orgullo “caucetero” de ser quien haga semejante obra. Luego comenzó la tarea de producción y ahí fue donde lo presento a la Seciti (Secretaría de Estado, de Ciencia, Tecnología e Innovación de San Juan). Fue la secretaría la primera institución que confió y respaldo el proyecto. Luego se sumó el Municipio de la Capital sanjuanina y el Ministerio de Educación, ya que el mural está en una pared de una escuela emblemática de San Juan. Contacte a unos colegas con quienes habíamos realizado otros murales hace un tiempo y armamos un equipo de talentosos increíble. Se necesitaba cierta experiencia y destreza para un proyecto como este. Después vinieron las jornadas de trabajo, unos 12 días frente al muro, de tarde-noche para trabajar cómodos, sin sol y sin mucho tránsito. A nivel producción fue una tarea titánica, gestionar y gestionar permisos por doquier, sortear muchos obstáculos como lograr sacar un poste de iluminación que quedaba justo en frente del mural y cosas por el estilo. Por suerte, todo salió perfecto. Esa modesta idea que comenzó en mi cabeza y luego fue un archivo digital en mi computadora, es hoy un hermoso mural de 14 metros de alto por 11 metros de ancho, con unos miradores instalados en frente y una serie de aplicaciones digitales que convierte al mural en una especie de instalación publica interactiva.
—Contanos quiénes participaron de este trabajo conjunto y cómo se podrá interactuar con esta obra.
—Mis compañeros de esta hermosa aventura son Fabio Pereyra, Matías Alcaraz, Maxi Heredia y Leandro Martin Molina. La obra tiene una placa amurada con un código QR. Al scanear el código con un celular te lleva a un menú donde podés descargarte un filtro (gafas 3D) de Instagram para ver el mural, fotos, videos, bajarte una aplicación exclusiva del Dinosaurio llamada “Dinosauriar”, entre otras cosas. Eso sería todo de carácter virtual o digital, pero también tenemos unos miradores instalados frente al mural, que son una especie de pantallas de celular de 50 cm por 80 cm donde te podés ubicar detrás y ver la obra a través de ellos. Estos miradores tienen vidrios de color rojo y cian, lo que permite ver el efecto anaglifo, o la totalidad del dinosaurio o solo su esqueleto. Verlo como se transforma frente a tus ojos es realmente increíble.
—¿En qué nuevos proyectos estás trabajando por estos días?
—En estos momentos y a raíz de la repercusión conseguida con el mural Ingentia, surgieron un par de pedidos. Uno de ellos de un edificio muy grande y moderno de San Juan que es patrimonio arquitectónico. Es un desafío muy atractivo, sobretodo porque la propuesta que realicé es una unidad temática y conceptual sobre la totalidad del edificio, revalorizando su arquitectura y sobretodo la función de esa institución en la vida de todos los sanjuaninos. Creo que cuando lo realicemos marcará una nueva forma de vivir el arte del mural, donde ya no solo es una obra estética, sino además conceptual y en este caso al servicio de la revalorización arquitectónica patrimonial. Estoy muy ansioso de comenzar con este nuevo proyecto. Sus dimensiones son enormes, abarca casi toda una manzana. Es un edifico de tres pisos donde trabajan unas 200 personas y transitan diariamente más de 1500. También una tarea que para mí es vital es la de difundir la Asociación de Dibujantes de Argentina (ADA) en San Juan. Creo que debemos estar todos conectados, unidos, agrupados para tener una fuerte vos y presencia en San Juan. Es un proyecto sostenido, la difusión de nuestras actividades y la profesionalización de cada uno de nuestros socios.

—Para terminar, te invitamos a dejar un deseo, como otra huella.
—Hay una película que veo recurrentemente y es una de mis dos preferidas, y esta frase aparece en ella y es un deseo en sí mismo. Es de la película “Billy Elliot”, donde en la escena más emotiva Billy recita de memoria una carta que le dejó su madre antes de morir: “Mi amor, Billy, nunca dejes de soñar, vive sin desconfiar… En cada decisión, pon tu corazón, Billy, sé tú mismo hasta el final”.

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Muestra de arte sacro contemporáneo en homenaje al papa León XIV

La relación entre el arte, la espiritualidad y los desafíos de la sociedad contemporánea será el eje de “Habitar el misterio. Arte, humanidad y trascendencia”, una exposición en homenaje al papa León XIV que se inaugurará el 26 de octubre en el Pabellón de las Bellas Artes de la Universidad Católica Argentina (UCA), en Puerto Madero.
Organizada junto con la Bienal de Arte Sacro Contemporáneo, la muestra reúne una selección de obras de las ediciones XIII y XIV de ese encuentro artístico, con la curaduría de María Pimentel de Lanusse y Verónica Parselis.
La propuesta establece un diálogo entre las creaciones contemporáneas y las ideas atribuidas al pontífice en “Magnifica Humanitas”, con reflexiones sobre la condición humana, la memoria, la tecnología, la naturaleza y la búsqueda de trascendencia.
El recorrido incluye trabajos que combinan recursos digitales con tradiciones ancestrales, además de obras que abordan la fragilidad humana, el dolor y la responsabilidad frente al ambiente.
Entre los artistas participantes figuran Diana Aisenberg, Mirta Kupferminc, Xil Buffone, Diego Fontanet, Magdalena Holmberg y Sasha Minovich, junto con otros exponentes de distintas disciplinas.
“El arte es un espacio privilegiado desde el cual cada época puede cuestionar sus límites y confirmar su horizonte de trascendencia”, señalaron las curadoras, quienes destacan la importancia de recuperar la dignidad humana frente a una sociedad centrada en la productividad.
La Bienal de Arte Sacro nació en 1986 por iniciativa de monseñor Vicente Vetrano y mantiene una convocatoria abierta a artistas de diferentes confesiones religiosas.
La exposición se inaugurará el lunes 26 de octubre, a las 18, en el Pabellón de las Bellas Artes de la UCA, ubicado en Alicia Moreau de Justo 1300. Permanecerá abierta hasta el 8 de noviembre, todos los días de 11 a 19, con entrada libre y gratuita.
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Se realiza la 25ª gran subasta a beneficio del Museo Sívori

El próximo 15 de octubre, Amigos Sívori realizará la 25ª edición de su “Subasta Anual”. Tendrá lugar en Galería Azur, en calle Arroyo 981 de CABA, con una exhibición previa abierta al público desde el 8 de octubre.
Esta edición reúne 37 obras de artistas como Jorge Macchi, Fernanda Laguna, Alejandra Seeber, Gabriel Chaile, Luciana Lamothe, Agustina Woodgate, Elba Bairon, Flavia Da Rin y Mirtha Dermisache, entre otros.

La subasta es la principal acción de recaudación de Amigos Sívori. Los fondos obtenidos serán destinados a acompañar la programación artística y educativa del Museo Sívori durante 2027, además de distintas acciones de conservación y restauración.
Antes del remate, las obras podrán visitarse del 8 al 15 de octubre, de 12 a 19, en Galería Azur. La exhibición, con curaduría de Carolina Pinciroli y Nicole Moisés, tendrá entrada libre y gratuita.
(Fuente: Arteconectados | Prensa)
Artes Plásticas
Hallan en Perú una pintura que podría pertenecer a El Greco

Una pintura descubierta en una casa de antigüedades de Lima podría haber sido realizada por Doménikos Theotokópoulos, más conocido como El Greco, según los primeros resultados de una investigación científica que analizó los materiales, la técnica y distintos detalles de la obra.
La pieza, titulada “Meditación y Estigmatización de San Francisco de Asís”, se encuentra bajo custodia del Museo Convento San Francisco de Lima y fue sometida a estudios por un equipo de especialistas de la ONG Wanna Film, que elaboró un ensayo académico con sus conclusiones.
La pintura representa a San Francisco de Asís contemplando un cráneo, símbolo de la muerte, mientras que en otro sector aparece el santo en éxtasis durante la recepción de los estigmas de Cristo. Uno de los elementos que más llamó la atención de los investigadores fue una inscripción prácticamente imperceptible localizada en una pequeña Biblia representada dentro de la escena.
Los especialistas identificaron allí una microinscripción árabe que no había sido documentada anteriormente en otras obras atribuidas a El Greco. Según el estudio filológico, el texto combina referencias vinculadas con la llamada islámica a la oración y con una antigua tribu árabe. Para los investigadores, el detalle se suma a la confluencia de tradiciones religiosas presente en la obra: la formación bizantina y ortodoxa que el artista recibió en Creta, la iconografía católica de la España de la Contrarreforma y la referencia islámica.
La investigación incluyó reflectografía infrarroja, fluorescencia ultravioleta y análisis químico de los pigmentos. También se realizó un cotejo paleográfico con documentos autógrafos del pintor conservados en el Museo del Prado de Madrid. Los estudios determinaron además la ausencia de un dibujo preparatorio debajo de la pintura, una característica que los expertos consideran relevante para estudiar su posible autoría.
Otro indicio es el tamaño del cuadro, de 128 por 101 centímetros, menor al de otras obras vinculadas con el taller del artista. Los investigadores sostienen que esas dimensiones podrían haber permitido a El Greco trabajar personalmente los pequeños detalles de la composición, en lugar de delegarlos en sus discípulos.
La obra fue encontrada en estado de deterioro y recibió tareas de conservación preventiva, mientras está prevista una restauración posterior. La investigación también reconstruyó parte de su recorrido y estableció que estuvo en una tienda de antigüedades del distrito limeño de Miraflores a mediados del siglo XX.
Los resultados aportan nuevos argumentos a favor de la atribución, aunque la pieza continúa siendo presentada como una obra atribuida a El Greco mientras avanzan los estudios sobre su origen y autoría.








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