
Literatura
“14 corazones a través del tiempo”, junto al mar
Por Andrea Viveca Sanz
La cita fue en Villa Victoria, el emblemático centro cultural de la ciudad de Mar del Plata, un lugar en el que la literatura forma parte de la arquitectura y por ello cada espacio huele a letras, escondidas entre sus paredes, dibujadas en el aire que se respira.
Con una impecable organización en la que Laura Giugletti (Bitácora de pasiones) y Laura Barrios (Mi Juanita) pusieron su magia y su arte en cada uno de los detalles, dando marco al esperado encuentro que presentó la antología “14 corazones a través del tiempo”.

Vanesa Spinelli 
Gabriela Romero 
Érica Vera 
María Laura Gambero 
Estela Escudero 
Karina Almada 
Laura Kaestner 
Villa Victoria
Y así, catorce corazones palpitaron los segundos en los que las palabras se fundieron con las emociones para presentar una antología que mira más allá de la literatura, para multiplicar el amor que encierran sus páginas y volcarlo en solidaridad, que esta vez tiene como destinataria la biblioteca platense “Del otro lado del árbol”, ONG relacionada con Hospital de Niños de La Plata.

Sabrina Mercado 
Natalia Samburgo 
Morena Barrasa 
Valeria Naya 
Paulina Maggi 
Laura Isaac 
Rocío Bescós 
Mensaje “Del otro lado del árbol”
La mesa que reunió a las autoras -Vanesa Spinelli, Gabriela Romero, Érica Vera, María Laura Gambero, Estela Escudero, Karina Almada, Laura Kaestner, Sabrina Mercado, Natalia Samburgo, Morena Barrasa, Valeria Naya, Paulina Maggi, Laura Isaac y Rocío Bescós- estuvo coordinada por la escritora marplatense Gabriela Exilart, quien a través de sus intervenciones fue tejiendo la trama de cada una de la historias reunidas en el libro “14 corazones a través del tiempo”.

Villa Victoria 
Gabriela Exilart coordinó el encuentro 
Del otro lado del árbol 
14 corazones… firmas 
14 corazones… 
14 corazones… firmas
Las preguntas se convirtieron en verdaderos hilos conductores en busca de otros que, enredados en las respuestas, dejaron en suspenso la temática de cada cuento para invitar a los lectores a sumergirse en las sensaciones que se esconden en el papel, en el sitio exacto en donde habita el corazón de las escritoras.
El amor como eje del libro viaja encerrado en cartas, en las que las alegrías y las tristezas llegan en el momento oportuno para completar los ciclos, para cerrar las heridas, para volver a empezar. Se trata de un amor que permanece a lo largo de la historia, en épocas muy distintas, pero que siempre deja sus huellas para salvar y sanar.

Literatura
Se celebra en la Argentina el Día del Lector

Cada 24 de agosto, Argentina conmemora el Día del Lector para recordar el nacimiento de Jorge Luis Borges. Esta fecha se convierte en una ocasión para pensar en la relación que existe entre la lectura, la creatividad y el desarrollo tecnológico. Borges, con su mundo de laberintos, espejos y bibliotecas sin fin, logró prever discusiones que hoy en día se presentan en el ámbito digital y en la inteligencia artificial.
Su obra, que parecía dialogar con lo eterno, se vuelve sorprendentemente actual en un tiempo donde el conocimiento circula a velocidades inéditas y donde las nuevas generaciones tienen acceso a una biblioteca universal que él mismo soñó en sus relatos.
La celebración de esta fecha en Argentina no solo consiste en honrar al autor, sino que también se amplía en iniciativas culturales que intentan conectar a los jóvenes con la lectura. Bibliotecas, centros culturales y organizaciones realizan eventos, talleres y premiaciones que fomentan el amor por los libros, al mismo tiempo que ofrecen nuevas maneras de vivir la literatura.
En ciertos lugares, las obras de Borges se fusionan con música, danza y creaciones hechas con inteligencia artificial, evidenciando que la tradición y la novedad no son enfoques contradictorios, sino que se complementan entre sí.
Internet y la inteligencia artificial, en lugar de suplantar la lectura, pueden servir como herramientas para que los jóvenes exploren nuevas maneras de crear e imaginar.
Reflexionar sobre Borges hoy en día es considerar un vínculo entre el pasado y el futuro. Sus historias nos sugieren que la creatividad es la auténtica fuerza que transforma, y que el verdadero conocimiento no se limita a acumular información, sino que se enriquece al interpretarla y darle significado. Para las nuevas generaciones, el reto es adaptarse a la rapidez de la tecnología sin sacrificar la profundidad que ofrece la lectura, reconociendo que estos dos aspectos pueden coexistir y complementarse mutuamente.
El Día del Lector, entonces, no es solo un homenaje a Borges, sino una invitación a mirar hacia adelante, ya que, en tiempos de cambios vertiginosos, recordar su legado es recordar que el verdadero poder está en la capacidad de imaginar y dialogar: la lectura y la tecnología, juntas, pueden abrir caminos hacia un futuro más humano, más creativo y más libre.
El saber no es un objetivo por sí solo, sino un recurso para ampliar la conciencia y edificar un mundo donde la creatividad continúe siendo el impulso de la historia.
Textos para escuchar
El origen de la risa – Andrea Viveca Sanz

Andrea Viveca Sanz lee su texto El origen de la risa
Una tarde de lluvia, de marea alta, de peces lejanos, de espuma furiosa y vientos helados la luna fue testigo de un acontecimiento especial. Ella guardó entre sus cráteres el secreto que mucho tiempo después revelaría.
Un pez pequeño, de color amarillo intenso, logró ingresar al mundo de una ostra y ambos disfrutaron de ese encuentro casual. Tan contenta estaba la ostra que sus valvas se abrieron deseosas de emitir palabras. Lo que no fueron palabras fueron gestos y entre esos gestos se gestó la risa que con los días fue tomando forma de perla, brillante y nacarada.
Desde entonces, acunada por las aguas y escondida entre las rocas, la risa habita en un grupo de ostras perlíferas.
Fue así que se convirtió en la gran sanadora de los mares. Las ostras abrían sus bocas para mostrar su presencia. Había que estar atentos para verla y tomarla.
Cierto día, la risa quiso salir del agua. Un hombre, primitivo y sereno, la tomó prestada y la guardó en su boca. Desde ese momento anda escondida en los dientes humanos buscando aflorar.
Cuando los labios se abren para dejarla salir ocurre el milagro. Otras bocas imitan el gesto y todas dejan salir a la risa que todo lo cura, que todo lo perdona, que es sabia, fresca y eterna.
La risa se esconde en nuestras almas, se duerme en nuestras bocas, se hermana con las palabras y los gestos y, si nosotros la dejamos, fluye como una luz que todo lo ilumina.
Historias Reflejadas
“Memoria”


Memoria
Poso mis manos en el hueco, en ese espacio vacío donde anida el silencio. Escucho, percibo el latido de las palabras que ahora pronuncio, las dejo ascender por los bordes de mis dedos. Atraviesan mi piel, que las absorbe lentamente, como si aún estuvieran vivas y necesitaran contar lo que el hueco calla.
Escribo con el pulso de mi sangre, recupero el lenguaje olvidado, el instante quieto en la trama. Recupero las palabras que me pertenecen. Huelo cada letra, me pierdo en la música que sostienen y vibro con ellas en el espacio vacío, en los restos, los huesos sobre los huesos donde habita el silencio.
Escucho y escribo, como si los hilos de la memoria se entrelazaran para sostener el latido de las palabras.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia los siguientes libros que rescatan la memoria de nuestra historia: “El azul de las abejas”, de Laura Alcoba; “El fin de la historia”, de Liliana Heker; “Aparecida”, de Marta Dillon; y “Todos éramos hijos”, de María Rosa Lojo.





























Valeria Naya
07/04/2019 a 13:11
Gracias Chicos por acompañarnos en este proyecto. Un placer
Laura
07/04/2019 a 14:30
Muchas gracias por acompañarnos en un tarde tan esperada! Feliz de compartirla con ustedes.