Literatura
Alija entrega los “Destacados 2018” en la Feria del Libro
ALIJA (Asociación del Libro Infantil y Juvenil Argentina) estregará este martes, desde las 20.30 en la Sala Hernández de la 45º Feria Internacional del Libro, las distinciones a los “Destacados 2018”.
Durante el evento entonará “algunas bellas canciones para amenizar la velada” Isol Misenta, quien estará cantando junto a Nico Cecinini en teclado y programaciones y Pol Neiman en percusión.
También se adelantó que habrá visuales en vivo por la artista Lupe Marín.
Como en años anteriores, el jurado de los “Destacados 2018 de Alija” estuvo integrado por “profesionales provenientes de distintas disciplinas vinculadas al campo de la literatura infantil, que ejercen en diferentes ámbitos del país y buscan evaluar desde una mirada federal y rica, los libros representativos de lo mejor de la producción de la Argentina”.
Y quienes precisamente integraron ese jurado fueron: José Sanabria, Paola Piacenza, Graciela Rendón, Iris Rivera y Victoria Rodríguez Lacrouts. La coordinación estuvo a cargo de Teté Giacuboni, como miembro de ALIJA.
Los Destacados
Libros para bebés
Big Ben
Dúo Karma
Colección Los duraznos
Multimedia
Bordando nanas
Verónica Parodi
Ilustraciones:
Fernanda Bragone
Rescate editorial
¡Qué animales!
Ema Wolf
Ilustraciones:
Carlos Nine
Primera Sudamericana
Producción teórica
Buscar indicios, construir sentidos
Graciela Montes
Colección Frontera ensayo
Mención
Los musiqueros música y palabras
Karina Malvicini y Los Musiqueros
Poesía
Las Indias. Versión del Diario de a bordo de Cristóbal Colón.
Juan Lima
Ilustraciones:
Christian Montenegro
Literatura de tradición oral
Cajcuna Pacamata. Seres de Misterio. Entre relatos y adivinanzas
Mercedes Mainero
Ilustraciones:
Mercedes Palacio
Ediciones de la ventana
Historieta
Dar todo. La historia no autorizada de Gabriel Batistuta
Guión: Sebastián Rizzo
Arte:Raúl Vila
Color Maco Pacheco
Libro informativo
Cándido pintor de la guerra infame
Didi Grau – Nicolás Arispe
Colección Pintá tu Aldea
Mención
Entre las hojas que cantan. La vida de María Elena Walsh
Mercedes Monti, Adriana Riva y Josefina Schargorodsky
Diente de león
Libro álbum
El soñador
Pablo De Bella
Especiales a la orilla del viento
Libro ilustrado
Mi vecino
Alejandra Viacava
Ilustraciones: Silvi Hei
Cuento infantil
La hermana menor
Suniyay Moreno
Ilustración Mariana Chiesa
Cuento juvenil
Panic Attack
Hernán Galdames
Barco de vapor
Novela infantil
Piratas
Sebastián Vargas
Barco de vapor
Novela juvenil
La noche de las cosas
Laura Escudero Tobler
Mención
Solo queda saltar
María Rosa Lojo
Traducción
Tierra de los hombres
Antoine de Saint-Exupery
Traductora María de los Ángeles Serrano
Ilustración
Clara y el hombre en la ventana
Ilustración Martina Trach
María Teresa Andruetto
Diseño
Quince ocasiones para pedir deseos en la calle
Nicolás Schuff & Maguma
Labor editorial
Microcosmos
Nelvy Bustamante
María Zeta
Fuera de Categoría
OG. En castellano Y
Verónica Salinas
Aldea Literaria
Colección
Sherlock en Buenos Aires
Mario Méndez
No hay más que candados para Helena
Es tan dificil volver a Ítaca
Esteban Valentino
Clásicos Contemporáneos
Gran Premio ALIJA
El infinito
Pablo Bernasconi
Primera sudamericana
Categorías Desiertas:
Teatro y Novela Gráfica
Literatura
“Cabrón”, la nueva novela de Reynaldo Sietecase
El escritor y periodista rosarino Reynaldo Sietecase publicó “Cabrón” (Alfaguara), una novela de tono autobiográfico en la que emprende la reconstrucción afectiva y crítica de la figura de su padre, muchos años después de su muerte. El libro se presenta como una indagación íntima que, a partir de recuerdos y objetos heredados, explora los pliegues de una relación compleja y las marcas que esa historia dejó en el autor.
“Escribo sobre mi padre por necesidad. Para iluminar un vacío, no para llenarlo. Tengo derecho a inventar una memoria real allí donde solo existe una herida”, afirma el narrador en uno de los pasajes que condensan el espíritu de la obra. A partir de esa premisa, la novela avanza como una arqueología familiar en la que conviven la evocación amorosa y la revisión crítica.
Heredero de un nombre, de ciertos gestos y de objetos cargados de simbolismo —unos anteojos, un reloj de ajedrez, libros y discos compartidos—, el hijo intenta responder una pregunta central: quién fue realmente ese hombre capaz de mostrarse sensible y afectuoso, pero también controlador y autoritario. En ese recorrido, la narración desentraña no solo la identidad del padre sino también la propia, al interrogar cuánto de aquello que se rechaza permanece, de algún modo, en uno mismo.
La obra también se inscribe en una dimensión colectiva. Según el autor, se trata de un libro “sobre una época, sobre una familia, sobre el país”, en el que la memoria individual dialoga con el contexto histórico y social. Así, la reconstrucción íntima se proyecta hacia una reflexión más amplia sobre las herencias simbólicas y emocionales.
Nacido en Rosario en 1961, Sietecase es poeta, narrador y periodista. Publicó novelas como “Un crimen argentino”, “A cuántos hay que matar”, “No pidas nada” y “La Rey”, además de libros de cuentos, poesía y crónicas. Con “Cabrón”, suma a su trayectoria una obra que, según sus propias palabras, es “quizás la más íntima y entrañable” de su producción literaria.
Textos para escuchar
Pasar por el espejo – Luis Carranza Torres
El escritor cordobés Luis Carranza Torres lee su cuento Pasar por el espejo
Mi reflejo en el espejo no era yo sino aquella que había sido antes. De alguna forma, sabía eso. Parada frente al espejo, fogonazos de esa vida que no alcanzaba a comprender, me azotaban la mente y me sacudían en lo profundo del espíritu. Otra yo en otra vida, espejo de por medio. Mi imagen se reflejaba distinta sobre el vidrio pulido, provocándome una gran confusión. No entendía muchas cosas pero sabía que esa, al otro lado del espejo, era yo. Aun cuando tuviera un palmo más de altura, o el color de su cabello no fuera castaño sino negrísimo. Lo confirmaba al verla a los ojos, a pesar del distinto color alrededor de las pupilas. A mi tono ámbar el espejo lo devolvía como un gris apagado. Pero podía ver la misma mirada de estupor que estaba sintiendo. Una mezcla de temor y ansiedad, pero también de creciente excitación.
Observaba, maravillada, como no se parecía en nada a mi actual aspecto. Claro que, también pensé, tampoco yo lucía del mismo modo que al nacer, o cuando niña.
No me cabía duda alguna, me reconocía por lo que mostraban esas facciones: angustia, orfandad. Siempre me había visto así, más acá o más allá del espejo. Castaña o morocha, más alta o más baja.
—No luches—me dijo la figura al otro lado del espejo. Movía sus labios aunque yo tuviera paralizado los míos—. Es inútil. No depende de ti ni de mí. Sólo tiene que suceder. Volver a ser una. La felicidad pasa por estar completas.
El espejo, o ella en el espejo, me atrajo hacia el otro lado. Se trataba de una sensación extraña, que principió con un cosquilleo y luego prosiguió en tremendos espasmos. Una corriente inmaterial que me arrastraba hacia lo que tenía en frente, espejo de por medio. La imagen de la que era en otra parte o había sido en otro tiempo. Un otro yo que me buscaba, para unirse a mí. Nuestras palmas de las manos se tocaron a uno y otro lado. Experimenté entonces una especie de una corriente eléctrica, intensa. Una sacudida dolorosa pero liberadora que, por alguna razón, contenía una promesa de paz. Asustada, estremecida, no pude dejar de mirarla, ni de ir hacia ella. Me resultaba imposible dejar de observarla o resistirme a ser arrastrada. Ella me atraía, como un imán espiritual poderoso, a lo profundo del espejo, a fundirme con esa que era yo. Tras todas dudas y algo de pelea, me dejé ir. Mi rostro se agrandó hasta ser tragado por el espejo en un estallido de estrépito.
Todo se volvió blanco. De un blanco brillante que deslumbraba. Dolor. Me sentí flotar. El resplandor se transformó en luz. Parpadeé para acostumbrarme, desde la oscuridad dolorosa en la que había caída, a la nueva claridad donde me hallaba.
Un hombre de blanco y lentes me observó. Muy serio.
—¿Que me pasó?—pregunté.
El hombre de blanco me respondió con voz cansada:
—Otra vez olvidaste tomar tus pastillas.
Literatura
Distinguen al escritor portugués Gonçalo M. Tavares con el Premio Formentor de las Letras 2026
El escritor portugués Gonçalo M. Tavares fue distinguido por unanimidad con el Premio Formentor de las Letras 2026, según se anunció el martes. El jurado destacó que su obra “enriquece la escuela de la gran literatura”, sigue “la huella del desorden narrativo de la existencia” y evoca “la parabólica alegoría del enigma universal”.
El galardón, que desde 1961 reconoce la trayectoria de autores cuya obra ensancha las fronteras de la literatura contemporánea, valoró en esta edición la capacidad del autor para “desvelar las inesperadas implicaciones de una humanidad asustada de sí misma” y narrar “la paradójica epopeya del extravío contemporáneo”, según el acta.
El jurado —integrado por Elide Pittarello, Gerald Martin, Sonia Hernández, Pilar del Río y Basilio Baltasar— subrayó la osadía de Tavares al construir una narrativa ajena “a las tentaciones de la obviedad” y su permanente dilución de los límites entre géneros literarios. En sus ficciones, añadieron, confluyen el misterio del dolor y el fulgor del deseo, en escenarios que evocan tanto la penumbra del alma humana como la búsqueda de redención en una historia agotada.
Criado en el norte de Portugal, Tavares es escritor, dramaturgo y poeta, y está considerado una de las voces más originales de la narrativa europea actual. De formación multidisciplinar —estudió Física, Deportes y Arte—, es profesor de Teoría de la Ciencia y Epistemología en la Universidad de Lisboa, una impronta intelectual que atraviesa su obra con precisión conceptual y una constante exploración de los límites de la lógica y la razón.
Desde su debut en 2001 con “Livro da dança”, ha construido un universo literario vasto y coherente, traducido a más de cincuenta idiomas y publicado en cerca de setenta países. Es el tercer autor portugués más traducido, después de Fernando Pessoa y Eça de Queiroz, con más de doscientas ediciones internacionales.
Entre sus proyectos más reconocidos figura el ciclo novelístico “El Reino”, que reúne títulos como “Un hombre: Klaus Klump”, “La máquina de Joseph Walser”, “Jerusalén” y “Aprender a rezar en la era de la técnica”; también la serie de ficciones breves “El barrio” y la epopeya “Un viaje a la India”. Su libro más reciente es la sátira distópica “O Fim dos Estados Unidos da América” (Relógio D’Água, 2025).
A lo largo de su trayectoria recibió, entre otros reconocimientos, el Premio José Saramago (2005), el Premio Camilo Castelo Branco (2006), el Premio al Mejor Libro Extranjero en Francia (2010), el Premio Literario Europeo (2011), el Grande Prémio de Romance e Novela (2011), el Premio Vergílio Ferreira (2017) y el Prix Laure-Bataillon (2021).
Dotado con 50.000 euros y con el mecenazgo de las familias Barceló y Buadas, el Premio Formentor fue fundado en 1961 por un grupo de editores europeos, entre ellos Carlos Barral, Claude Gallimard y Giulio Einaudi. Tras su recuperación en 2011, distinguió a autores como Carlos Fuentes, Javier Marías, Annie Ernaux y César Aira.
El premio y las Conversaciones Literarias están organizados por la Fundación Formentor, con sede en Mallorca, enclave que en los años 60 fue punto de encuentro de la vanguardia editorial europea.
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