Carola Lagomarsino presenta “El hijo del río”, segunda novela de su saga de la selva

Por Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca) /
Edición: Walter Omar Buffarini //

La tierra llama. La voz de la selva resuena en las venas y conduce los pasos, como un latido, como una huella tatuada en la memoria.

Carola Lagomarsino se sumerge en el paisaje, escucha, percibe y se funde con sus formas. Es allí donde sus personajes se manifiestan para contar una historia, un laberinto de emociones que los llevará más allá de la selva para regresar al punto de partida.

A la distancia, ContArte Cultura charló con la escritora para acercarnos a los escenarios y a las voces de “El hijo del río”, segunda entrega de la saga de la selva.

—Para comenzar te invitamos a viajar en el tiempo para detenernos en los años en los que sucede “El hijo del río”, tu última novela, ¿en qué año o años deberíamos descender para encontrarnos con tus personajes? ¿Qué hechos sociales, políticos o culturales de ese tiempo te atraen como para sumergirte en su historia?
—Me siento muy cómoda en la década de los 30, probablemente porque tengo el recuerdo de estar horas escuchando a mis abuelos contarme, cuando era chica, sobre el Buenos Aires de esos años. Hay un afecto muy fuerte ligado a esos tiempos. Me gusta todo de esa época, la moda, la música, fue artísticamente un momento de gran ebullición cultural, el nacimiento del arte moderno, por ejemplo. Por otro lado, un tiempo entre dos guerras debe haber sido muy intenso. El horror de la Primera Guerra Mundial dejó un mundo muy distinto al anterior, es muy evidente para alguien como yo que se crio en Europa. Acá, en Argentina, fueron los albores y ensayos de una democracia naciente y de los derechos de los trabajadores.

—Recorramos ahora la geografía de esa historia. Si pudieras ubicar en un mapa los puntos fundamentales por los que se moverán los protagonistas, ¿cuáles serían? ¿Qué te gustaría destacar de esos escenarios que recreaste con tus palabras?
La dama de las misiones, el primer libro de la saga de la selva, se desarrolla en Misiones, tierra de yerbatales y selva, de inmigrantes y guaraníes. Me interesaba contar, de forma novelada, la historia del primer hotel de cataratas. El Hijo del Río, en cambio, me llevó a viajar mucho más. El personaje principal, en busca de su identidad, me llevó a Buenos Aires, Helsinki, la India británica, el París de Pablo Picasso,para luego volver a Misiones, allí donde todo empezó. Fue apasionante recorrer el mundo con mis personajes, incluso conocer algunos nuevos, ver su evolución a lo largo de los años, madurar con ellos.

—¿Recordás en qué momento se manifestaron en vos esos protagonistas? ¿Qué fue lo primero que percibiste de ellos?
—La primera vez que se me apareció Francesca Monteverde, estaba frente a un alambique que sirve para destilar la citronella y las esencias, en el pueblo del Soberbio, entre vapores de pachuli y sándalo. Tuve como una suerte de epifanía, alguien tenía que contar eso, la vida de los primeros colonos misioneros, la dureza de la selva y sus encantos. A su vez, durante la construcción de mi hotel de selva, se fueron gestando esas historias. Luego, me di cuenta que había tanto para contar que seguí con la idea de conformar una trilogía, pero como es una saga, cada libro puede ser leído por separado o en desorden.

—¿Cuáles son los hilos temáticos que conectan esta historia con ” La dama de las misiones”?
—Heikki es el hijo adoptivo de Francesca, la llamada Dama de las misiones. Es un hombre cuyo apodo es “Titán”, por la fuerza física considerable que tiene. Fue todo un desafío ponerme en la piel y mente de un hombre de 100 kilos y casi dos metros. Me gusta mucho ese personaje, es complejo pero entrañable. Es como un anti-héroe, tiene miedo de amar, pero las mujeres lo ayudarán a encontrar su equilibrio.

—¿Creés que la selva y sus recursos son también protagonistas de tus novelas?
—La selva es un personaje esencial en mi novela, el mensaje que subyace en todos mis escritos es el de la preservación de los ecosistemas. Mi mensaje es que el hombre no puede jamás pretender ser feliz si se aleja de la naturaleza, todo lo contrario. Al alejarse de la naturaleza aparecen las enfermedades. Estamos ahora pagando un precio muy caro por abusar de nuestro poder sobre las otras especies. Ojalá sea el comienzo de un cambio de mentalidad universal.

(PH: Eve Grynberg)

—¿Cómo te decidiste por el título?
—A lo largo de la escritura del manuscrito aparecen varios títulos, pero en general es el primero que se me apareció el que queda. Pero también es un acuerdo con la editorial.

—¿Qué fue lo que más disfrutaste al escribir esta historia?
—Me encanta la historia, investigar me apasiona. Para mí escribir es un vicio y una necesidad. Necesito para mi equilibrio personal alejarme un poco de la realidad, me permite analizar mejor el mundo que me rodea. Me llevo mejor con algunos personajes y no con otros, supongo que lo mismo le sucede al lector. Me encanta eso, dejarme llevar por ellos. Es como un trabajo de detective en donde hay que atar cabos sueltos, construir un universo. Me siento poderosa, omnisciente, es divertido.

—¿Qué cosas dejó en Carola Lagomarsino “Titán”, el hijo del río?
—Creo que yo también me enamoré de “Titan” (risas), igual que Marcelina o Elizabeth. Es un hombre frágil detrás de su aparente fuerza. Me dejó la enseñanza de que todos podemos cambiar, madurar y crecer en nuestro interior. Me ha mostrado una parte de mi personalidad que desconocía, por lo que fue algo muy especial.

—Unas palabras finales que inviten a tus lectores a viajar en el tiempo y a sumergirse en las aguas de ese río que llama. 
—¡Es una aventura! Un libro es una máquina para viajar en el tiempo y el espacio, y en estos días de confinamiento es esencial poder leer y viajar lejos sin salir de su casa. Creo que el que llega a Monteverde no puede salir indiferente, es un lugar mágico.

1 comentario

  1. Toda actividad romanesca ,supone una excepcional fispisicion a soñar despierto ,poner en escena situaciones imaginarias,en las cuales las ideas se transforman en casas vistas ,y las cosas deseadas en personajes intensamente vivos.Carola L.nos lo da a manos llenas.Trabaja projectandose encriaturas nacidas del libre juego de su fantasia.Diria que salen de la profundidad de su alma.Una fantastica Escritora,gran artista!!!!

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