Historias reflejadas: “Cimientos”

Cimientos

Las voces permanecían aglutinadas entre los ladrillos. Cada tanto, se desplazaban desde el cemento de los recuerdos y eran sombras que deambulaban por aquella casa quebrada. Sobre las paredes, en huecos de silencio colgaban sus nombres.

Por debajo, enredada en los cimientos, la historia encontraba su origen y crecía. Las raíces se expandían hasta alcanzar muebles y objetos, ocupándolo todo, provocando la asfixia de las palabras.

Los rincones escondían sus partes fragmentadas y guardaban el polvo de lo que habían callado, los espectros se movían con certeza abriendo las puertas que antes cerraron.

Una luz apenas perceptible iluminó las oscuridades desparramadas en el suelo, como si quisiera señalarlas, lágrimas secas que buscaban hidratarse.

La casa prolongaba sus formas y era una con las otras, un espacio contraído, sin palabras.

Alguien arrojó la llave, adentro sólo quedaban los fantasmas.

Andrea Viveca Sanz

Se reflejan en esta historia las siguientes obras: “La casa partida“, de Karina De Blasis; “Casa Tomada”, de Julio Cortázar; “Una casa llena de gente”, de Mariana Sández; y “La casa encantada”; de Virginia Woolf.

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