Presentación de “Una Madre”, novela de Alejandro Palomas: la obra por su autor, el autor por su obra

Por Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca)
Edición y fotos: Walter Omar Buffarini //

El día rodaba por un mapa imaginado, se desdibujaba entre las sombras de la noche para dar lugar a un encuentro en el que el tiempo se detuvo y las emociones se liberaron.

En la sede del Centro Cultural de España en Buenos Aires (Paraná 1159) todo estaba preparado para la presentación del libro “Una madre”, del escritor Alejandro Palomas. En la sala se escuchaba un murmullo de páginas abiertas, susurros de letras que se perdieron en el aire de la espera.

Acompañado por la escritora Cynthia Wila y el licenciado Gabriel Rolón, el autor español avanzó hacia el escenario y desplegó su magia.

Un silencio redondo flotaba como una burbuja sobre los presentes. Con la habilidad de quienes habitan el mundo de las emociones, Cynthia Wila fue capaz de ir rompiendo esa burbuja en una charla en la que quedaron al descubierto las palabras. Frases cargadas de voces, con formas definidas, portadoras de sentimientos, de viejos dolores, veloces, cambiantes, capaces de hacer ruido en los corazones que las recibieron.

Minutos después, Gabriel Rolón se internó en ese mundo de palabras sueltas, libres, preparadas para volar, y logró completar y profundizar la metamorfosis del silencio para liberarlo.

“Una madre” abrió sus páginas y soltó una historia detrás de otras, porque en ella se chocan los fragmentos de una vida, los trozos del pasado que anidan en el presente y se proyectan como una sombra, como una burbuja de silencio que necesitaba explotar para poder tocar al mundo con la textura de las palabras.

Y así, mágicamente, aquello que se presumía como la mera presentación de una obra, culminó transformándose en la integra manifestación del autor.

Con la intensidad de quien ha atravesado muchas muertes y ha logrado sobrevivir, refugiado detrás de las letras que lo protegen, el escritor español fue capaz de hacer equilibrio entre la pasión y el aburrimiento, una y otra vez, mientras fue soltando su vida, los dolores de su infancia, sus ataduras, las búsquedas, los anhelos, los nudos que lo atan a su familia, que se deshacen entre palabras, y se fue acercando a todos aquellos que tuvieron la oportunidad de conocerlo, de rozar con sus ojos la intimidad que se esconde detrás de su voz narrada.

En el péndulo de la vida, Alejandro Palomas se balancea entre los extremos, juega con los límites, bordea las angustias, las huele, las palpa, las desata y las transforma sin quedarse jamás a mitad de camino.


Conocé más de Alejandro Palomas en la siguiente nota:

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