
Literatura
Una invitación a conocer el proceso creativo: tres libros indagan en la cocina de la escritura
La escritura como proceso creativo es abordada en libros recientes por Vivian Gornick, Guillermo Martínez y Mariano Quirós y, si bien son perspectivas diferentes acerca de cómo se elabora un texto de ficción, los tres destacan cómo la lectura es una aliada para encontrar la forma propia y la originalidad pero sobre todo para lanzarse a escribir.
No hay recetas, ni indicaciones precisas sobre cómo elaborar una obra, en eso coinciden los tres autores pero así y todo se animaron a publicar sus recomendaciones, sugerencias y consejos para dar el paso de comenzar a escribir o para sentirse más acompañado en ese camino.

“La escritura se adentra en nosotros cuando nos da información sobre nosotros mismos de la que tenemos necesidad en el momento en que estamos leyendo. ¡Qué evidente parece este pensamiento una vez que se ha formulado! Al igual que con el amor, la política o la amistad, la buena disposición lo es todo”, dice Gornick en ““La situación y la historia”, su trabajo más reciente editado por Sexto Piso.
La autora del célebre “Apegos feroces”, un libro sobre la compleja relación con su madre, compiló ahora dos largos ensayos acerca del arte de la narrativa personal y bajo los títulos “El ensayo autobiográfico” y “Las memorias” desarrolla la idea de que al abordar cualquier libro de testimonio, memoria o crónica personal, siempre lo importante es encontrar aquello que expresa sobre la condición humana, más allá de las anécdotas.
“Al igual que con el amor, la política o la amistad, la buena disposición lo es todo”, Vivian Gornick
Se trata de trabajos que fue elaborando durante 15 años mientras daba clases en posgrados y másteres de escritura en los que resalta su aprendizaje sobre que es imposible enseñar a escribir, pero “es posible enseñar a leer, a formarse un juicio sobre un escrito: tanto sobre los propios como sobre los ajenos.
Gornick (Nueva York, 1935) se pregunta cómo hace el escritor de narrativa personal para sacar de su propio yo aburrido y agitado al portador de verdad que contará la historia y su conclusión es que la clave es “leer a través de la necesidad propia, limitada pero aclarada” que es para ella “enseñarse a uno mismo a escribir mejor, y a enseñar mejor a escribir”.

Mariano Quirós (Chaco, 1979) establece otra propuesta en “Ahora escriba usted”, editado por Factotum, la de presentar 25 ejercicios de escritura que cruza consignas para un taller literario con datos de su propia biografía lectora.
Por ejemplo, en “Saque el monstruo que hay en usted” invita a narrar una forma del mal, monstruosa, racional, íntima o colectiva pensando en “esos compañeros de colegio que atormentan al nerd del curso”, “en ese sanatorio que no atiende inmigrantes ilegales” o “en esa empresa que los emplea para no ponerlos en blanco”.
En otro de los ejercicios, “Camine usted la ciudad”, el autor de libros como “La luz mala dentro de mí” o “Una casa junto al Tragadero” convoca a salir, recorrer la ciudad habitada y contarla. Así, a lo largo de las más de 150 páginas el escritor desarrolla argumentos para motivar la escritura a partir de un tiempo pandémico que lo encontró en una crisis laboral, sin poder cobrar, con problemas para pagar el alquiler y la necesidad de armar un taller al que llamó “La luz mala”.
La particularidad es que se trató de un taller escrito: “Un cuento, una novela -intuyo que también un poema, pero yo no escribo poemas- surgen del deseo, de la pena, de la desesperación, quién sabe de dónde. Un taller también se escribe. Así es que armé mi propio taller, “La luz mala”, y yo mismo me apunté”, explica en la presentación.
A diferencia de lo que sucede en el libro de Gornick, en el de Quirós no hay conclusiones y los ejercicios pueden leerse por separado sin una secuencia ordenada. Son una suerte de punteo pero con ideas desarrolladas acerca de cómo encontrar disparadores o profundizar una obra.
En tanto el libro de Guillermo Martínez (Bahía Blanca, 1962) propone otro recorrido, hay un punteo también pero en formato de tesis (y antítesis) que van despuntando consejos y sugerencias para vencer la parálisis en el proceso de escritura.
“La práctica de la escritura se parece a la de la natación y a la de la filosofía, en el sentido que señala Hegel: “querer conocer antes de conocer es absurdo, tan absurdo como el prudente propósito de aquel Escolástico de empezar a nadar antes de arriesgarse al agua”, Guillermo Martínez
Editado por Planeta, este trabajo aborda estrategias, pistas y preguntas para pensar el proceso de elaboración de un texto desde las ideas iniciales hasta el momento en el que esa obra va tomando forma y, a través de un tono ágil y dinámico, logra construir una pieza que impulsa a la aventura de la creación.
Los textos están organizados en 11 tesis pero también están acompañados por un apéndice con artículos o conferencias sobre el proceso de escritura que fueron parte de la antesala del libro. Además presenta un dodecálogo personal en el que aparecen enumeradas citas de distintos autores como Henry James, Patricia Highsmith o Jorge Luis Borges sobre la búsqueda presente en toda creación literaria.

El autor de “Crímenes imperceptibles”, “La muerte lenta de Luciana B.” y “Los crímenes de Alicia”, sostiene, llegando al final, que la práctica de la escritura se parece a la de la natación y a la de la filosofía, en el sentido que señala Hegel: “Querer conocer antes de conocer es absurdo, tan absurdo como el prudente propósito de aquel Escolástico de empezar a nadar antes de arriesgarse al agua”.
El escritor asume que para escribir hay que arriesgarse al agua y remarca que solo en el agua adquieren sentido concreto las distinciones y problemas que se discuten a lo largo del libro.
Sobre este trabajo titulado “Once tesis (y antítesis) sobre la escritura de ficción“, Martínez dice en las primeras páginas que “la manera más leal de discutir en literatura” es la de “dar vuelta el tablero para ver cuál es la parte de verdad de la posición contraria, sin desfigurarla ni disminuirla”.
Inspirado en “Seis propuestas para el próximo milenio”, de Italo Calvino, el escritor retomó así sus propias hipótesis sobre la práctica de escritura y ofrece una herramienta para aquellos que quieran lanzarse a la escritura o reflexionar sobre qué pasos, artilugios y entramados se ponen en juego cuando se intenta crear ficción.
(Fuente: somostelam.com.ar)

Historias Reflejadas
“El libro prohibido”

El libro prohibido
No fue fácil desprenderse de la magia. Ella estaba escondida en un libro. Un libro que no se podía tocar porque era muy peligroso.
Alguien, que era muy curioso, se atrevió a espiar entre sus páginas y desde ese momento ya no fue posible detener el viento que salió su interior.
Lo que volaban eran historias. Todas juntas y con una rapidez que arrastraba a letras y personajes.
En el aire, un monstruo protegido por la niebla se veía reflejado en otro que habitaba en el suelo, y se tomaba el agua de un molino.
De pronto las palabras cayeron todas juntas en un recreo y allí, apretadas y curiosas, fueron parte de otra historia en la que había que leer para aprender y divertirse.
Un susurro de vocales y consonantes cayó en los oídos de un relator que supo de inmediato que una princesa estaba en apuros. Envuelta en un hechizo, tendría que elegir entre tres príncipes para casarse.
La magia siguió su rumbo y con su soplo logró despeinar a una madre que parecía un puerco espín, pero esto último quedó guardado en el libro como un verdadero secreto de familia.
Dentro de aquella obra prohibida, siempre sería posible soñar historias nuevas.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia: “No te acerques a este libro”, de Cecilia Pisos; “Tres príncipes para Belinda”, de Patricia Suárez; “El muelle de la niebla”, de Franco Vaccarini; “En el recreo me divierto y leo”, de Adela Basch; y “Secreto de familia”, de Isol Misenta.
Textos para escuchar
Una lluvia de pájaros – Gustavo Roldán por Laura Roldán Devetach

Laura Roldán Devetach lee el cuento Una lluvia de pájaros, de Gustavo Roldán.
Un pájaro puede volar muy alto. Dos pájaros pueden enamorarse. Pueden hacer un nido para poner tres huevitos blancos que cuidarán todos los días, de donde saldrán tres pichones que crecerán y crecerán. Que aprenderán a volar y recorrerán distancias y conocerán miles de pájaros. Y cada uno volará muy alto, casi hasta la esquina del sol, y se encontrará con una pajarita y volarán juntos. Porque dos pájaros pueden enamorarse para hacer una lluvia de pájaros.
Literatura
Crearon un premio literario para obras escritas con inteligencia artificial

Francia anunció la creación del Premio Pascal, un nuevo galardón literario destinado a reconocer obras escritas con ayuda de inteligencia artificial (IA), en medio de una creciente controversia internacional sobre el uso de esta tecnología en la producción de libros y los límites de la autoría.
La iniciativa fue impulsada por los empresarios Philippe Rodriguez, Albin Serviant y Gilles Mentré, quienes buscan abrir un espacio de discusión sobre la colaboración entre escritores y herramientas digitales. El certamen lleva el nombre del matemático y filósofo francés Blaise Pascal, considerado uno de los pioneros en el desarrollo de dispositivos mecánicos de cálculo.
El premio está abierto a cualquier persona que escriba en francés, independientemente de su nacionalidad, lugar de residencia o trayectoria literaria. Tampoco será necesario contar con el respaldo de una editorial para participar.
Los aspirantes deberán presentar un manuscrito inédito de entre 10.000 y 50.000 palabras, acompañado de un informe técnico que detalle cómo utilizaron la inteligencia artificial durante el proceso de escritura. Se admitirán herramientas como ChatGPT, Claude, Gemini y LLaMA.
Las obras deberán abordar, además, alguna problemática ética, social o ecológica que afecte a la humanidad y ofrecer una perspectiva original sobre esos desafíos.
El uso de la IA provocó revuelos en el mundo editorial
La creación del Premio Pascal coincide con una serie de escándalos que sacudieron al mundo editorial. Uno de los casos más recientes involucró al escritor haitiano-canadiense Thélyson Orélien, cuya novela “C’était ça ou mourir” fue retirada de la competencia por el prestigioso Premio Goncourt ante las sospechas de utilización de inteligencia artificial. La editorial canadiense Les Éditions du Boréal decidió posteriormente romper su vínculo con el autor, quien rechazó las acusaciones.
Otra controversia tuvo como protagonista al escritor peruano David Silva Rojas, ganador del I Premio Internacional de Novela Breve Almadía Ventosa-Arrufat por “Donde el agua trabaja”. Una investigación del diario español El País puso en duda la autoría de la obra por su presunta elaboración mediante inteligencia artificial, acusación que el escritor negó.
Frente a estos antecedentes, los organizadores del nuevo certamen proponen que los participantes declaren abiertamente qué herramientas utilizaron y de qué manera intervinieron en la elaboración de sus textos.
Convocatoria abierta
La convocatoria comenzó el 20 de octubre y permanecerá abierta hasta finales de noviembre. Un jurado integrado por especialistas del ámbito literario seleccionará diez finalistas y elegirá la obra ganadora, cuyo autor recibirá apoyo para su publicación.
El Premio Pascal incorpora así una nueva discusión al escenario editorial, donde la expansión de la inteligencia artificial plantea interrogantes sobre la originalidad, los derechos de autor y el futuro de la creación literaria.








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