“Viajeras”, un entramado solidario con una excusa literaria

Por Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca) //

Una aguja atraviesa la tela, el pequeño orificio deja pasar el primer hilo, una puntada detrás de la otra, enhebrando caminos, las hebras cosen las historias, se atreven al viaje, avanzan en una geografía compartida, tramando un deseo, como si los sueños pudieran enredarse en las palabras que cosen, como si a esas palabras les crecieran alas y se dispusieran al vuelo, al otro lado de cada tela.

En diálogo virtual con ContArte Cultura las autoras de “Viajeras” recorren las rutas que las llevaron a avanzar sobre la geografía de sus sueños

—¿Recuerdan en qué momento dieron la primera puntada de este libro cosido en equipo?
—Lo recordaremos siempre. Fue en Firmat, una ciudad ubicada en el sur de la provincia de Santa Fe. Nos encontrábamos en la casa de la queridísima Mariela Giménez, prologuista de nuestra primera antología solidaria. Habíamos sido invitadas para el festejo de los 100 años de la Biblioteca Popular “Nosotros”. Era nuestro último día y disfrutábamos del último almuerzo cuando Mariela nos preguntó qué elemento conductor elegiríamos para la próxima antología y, sin más, nos propuso: telas. A las que estábamos presentes nos encantó la idea, y lo pasamos por WhatsApp a las que no habían podido viajar. En el trayecto de regreso, en plena ruta, fuimos descubriendo texturas que podían invitar a una historia. Muchas, al regresar, en casa ya teníamos el germen de los cuentos.

—¿Cuáles son los hilos temáticos que van entrelazando las páginas de esta antología?
—La Antología Solidaria Viajeras está compuesta por 13 cuentos. Todos ellos forman un entramado de percepciones sobre el amor. En cada historia encontrarán una tela específica, un lugar en el mundo y una historia de amor. El amor en diferentes circunstancias, intensidades, tiempos y formas.

—Si desplegáramos un mapa imaginario, ¿en qué lugares ubicarían a los protagonistas de sus historias?
—En realidad es muy acertada tu pregunta. Tenemos un recorrido y no es imaginario (risas), pues lo tenemos señalizado en un mapamundi: Japón, India, Italia, Estonia, Alemania, Francia, Inglaterra, Escocia, Estados Unidos, República Dominicana y Argentina. Aquellos lectores que desean realizar la travesía siguiendo el orden dictado por la lógica aérea pueden ir leyendo los relatos como se encuentran en el libro. Bajarán del avión en un aeropuerto, disfrutarán de un amor, subirán nuevamente a la aeronave y seguirán el recorrido. Para aquellos que deciden ser viajeros aventureros, el libre albedrío los llevará a recorrer puntos distantes del planeta viviendo aventuras inolvidables.

Valeria Naya – Laura Kaestner – Eme E. de Kelly
Natalia Samburgo – Sabrina Mercado – Karina Almada – Erica Vera
Morena Barrasa – Rocío Bescós – María Laura Gambero
Gabriela Romero – Laura Isaac – Paulina Maggi

—¿Qué texturas o tramas textiles eligieron como símbolo para dar volumen a cada uno de sus cuentos?
—Las telas son los marcos de cada cuento, algo así como el bastidor que se usa para bordar. Sostiene o da firmeza a la trama. Y las telas son satén, terciopelo, hilo, bambula, dos encajes diferentes, lino, tul, velo, seda, lienzo, tartán, jeen y un género azul y bellamente bordado para un sari.

—Imaginemos una palabra encerrada dentro de un frasco de vidrio, al abrirlo se desprende un aroma, la esencia de una historia, ¿qué palabra perciben flotar en cada cuento, como si fuera una síntesis de su argumento?

El pañuelo de hilo blanco: fugacidad.

El sari azul: Reencontrase.

Terciopelo rojo: Eternidad.

El almohadón de lino: Deseos.

Entre tules y velos: Intervalo.

Brisa de seda: Tiempo o Edad.

Encaje de seda: Arrojo.

La venda de satén: Sentidos.

Entre lienzos y cuentos: Conexión.

El tartán de mi libertad: Amor.

Landlubber: Libertad.

Recuerdos de bambula: Ahora.

Tentación de encaje: Sorpresa.

—¿Cuál es el destino final de este viaje compartido?
—Nuestras antologías son solidarias, nuestro destino final es llegar a lugares que necesitan ayuda. Hay muchísimas instituciones que no reciben apoyos oficiales y dependen de la colaboración de la gente. Nuestro proyecto original, que nació con nuestra primera Antología Solidaria 14 corazones a través del tiempo (2019) donó las ganancias a la Biblioteca Popular e Infantil “Del otro lado del árbol” de la ciudad de La Plata. Este año tan particular, con Viajeras aportaremos nuestro granito de arena a dos instituciones, una es la Biblioteca Popular del Río de Quilmes y, la otra es la Escuela Rural N°19 “Almafuerte” de Gorostiaga, en Chivilcoy.

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