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Música

A 20 años de las “Gracias… totales” de Soda Stereo

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A 13 años de haber lanzado su primer disco y con más de 15 de historia, el trío Soda Stereo ofreció el 20 de septiembre de 1997 su último concierto ante un colmado estadio de River Plate, en el que se despidió de su público, en una memorable noche en la que repasaron canciones de todas sus épocas, junto a músicos invitados que habían sido parte de la historia de la banda.

“Gracias…totales” fue la simple pero contundente frase pronunciada por el guitarrista y cantante Gustavo Cerati al finalizar la interpretación de “De música ligera”, la última canción del show con el que la banda, que completaban el bajista Zeta Bosio y el baterista Charly Alberti, ponía punto final a una rica historia en la que, a fuerza de una música de gran nivel, se posicionó como un grupo clave en la escena del rock latino.

Con el concierto en el que se pudieron escuchar 27 canciones, y del que participaron siete invitados, se cerraba una etapa que dejaba un legado de nueve discos, todos ellos muy diferentes entre sí, y clásicas composiciones que formaron parte de la banda de sonido de gran parte de la década del ’80 y de los ’90.

Nacida en 1982, al calor de la novedosa new wave encarnada por The Police, Soda Stereo fue virando su sonido hacia un pop refinado, con algunos toques funk y elementos de música electrónica, para luego ponerse a la cabeza de la llamada “movida sónica”, que caracterizó al rock latino de la primera parte de la década del ’90.

A la altura de la importancia que la banda tuvo a nivel latinoamericano, la gira despedida incluyó conciertos en México, Venezuela y Chile, y, como ocurre ante hechos históricos, la verdadera dimensión de lo ocurrido probablemente tomó mayor cuerpo con el paso de los años, cuando el vacío dejado no logró ser ocupado por ningún otro grupo.

El listado de canciones interpretadas en el show abrió con “En la ciudad de la furia” y culminó, como es sabido, en los segundos bises, con “De música ligera”, en una maratón que contó con la presencia del tecladista y programador Fabián “Tweety” González, Andrea Alvarez, Fabián “El Zorrito” Quintiero, Richard Coleman, Daniel Sais, y arreglos orquestales de Alejandro Terán y Axel Krygier.

En el medio sonaron clásicos como “Juegos de seducción”, “Cuando pase el temblor, “Sobredosis de TV”, “Corazón delator”, “Signos”, “Lo que sangra”, “Persiana americana”, “Trátame suavemente”, “Té para tres”, “Canción animal” y “Ella usó mi cabeza como un revolver”, entre otros.

Dos meses después de la despedida, se editó en CD y DVD “El último concierto”, un compilado de dos discos con versiones extraídas de las distintas presentaciones de la gira.

Gustavo Cerati

En declaraciones a la agencia de noticias Télam, “Tweety” González y Andrea Alvarez coincidieron en remarcar cierto clima de “tristeza” que había en el backstage del histórico show, aunque cada uno matizó ese sentimiento con otras consideraciones personales.

“Recuerdo el clima que había en la prueba de sonido, un poco de triste pero no tanto en general porque también estaba la alegría de tocar en River, que iba a estar llenísimo”, rememoró “Tweety”.

“Yo recuerdo en el escenario, mirando el show, que las familias, el entorno, lo vivía con mucha amargura. Estaban todos muy tristes. Gustavo estaba como en trance, era una situación pesadísima”, apuntó Alvarez.

Sin embargo, la baterista vislumbró en ese momento que más que una despedida “era una bienvenida de algo nuevo, que fue lo que resultó luego la carrera de Gustavo”.

“Era una situación muy tensa y yo sentía alivio de estar fuera de ella, disfrutando el show. Pensaba que por fin se habían decidido a separarse, porque sabía que Gustavo quería ir por otros rumbos y dentro de una estructura de banda era muy difícil. Lo que no me daba cuenta era del vacío que iba a quedar con la separación”, reconoció Alvarez, quien esa noche tuvo una celebrada participación en “Lo que sangra”.

Charly Alberti

Más consciente de lo que ocurría parecía estar “Tweety” González, acaso por el hecho de haber estado más involucrado en el armado del show, una instancia en la que ya se vislumbraba que se estaba preparando algo muy importante.

“Claro que tenía noción y mucha. Se despedía la banda más grande y famosa de Latinoamérica. Para mí fue súper emocionante tocar esos temas por última vez. Cada tema que pasaba era como una cuenta regresiva hacia el fin”, explicó el tecladista y programador.

La diferentes formas de vivir el show, tal como se explicó, radica seguramente en el rol jugado por cada uno de los invitados.

“Me acuerdo que me llamó Charly para que vaya y pensé que iba a tocar un montón de temas y resultó que era un tema por invitado. Estaban Terán y Axel en el ensayo y era toda bastante distinto a la época en que yo había estado. Me dio alivio estar afuera porque adentro se vivía todo con mucha presión”, explicó Álvarez.

De cualquier manera, la percusionista, quien regresaba a los escenarios en esa ocasión luego de un prolongado receso por maternidad, se sintió halagada por el hecho de que el grupo la tuviera en cuenta para el show, tal como ocurrió en varios momentos de la banda.

Zeta Bosio

“Me acuerdo del ‘gracias totales’, que tampoco pensé que iba a quedar en la historia, hasta me pareció tonto en el momento. Creo que nadie se dio cuenta de eso, aunque todos estaban tristes”, comentó.

Los años siguientes encontraron a Cerati desarrollando una notable carrera solista hasta su muerte, en 2014, tras una agonía de cuatro años; a Zeta volcado en la difusión de banda alternativas hasta el presente, en que junto a Fernando Montemurro puso en marcha el dúo electrónico Shoot the Radio; y a Charly Alberti trabajando en cuestiones relacionadas con las nuevas tecnologías y la ecología.

En 2007, Soda Stereo regresó a los escenarios con una gira y una serie de shows en River Plate, bajo el título “Me verás volver”, que también dejó como legado un CD y DVD, que no se prolongó más allá en el tiempo.

(Fuente: Nota de Hernani Natale para la agencia de noticias Telam)

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“Las letras ya no importan”, el nuevo disco de Residente

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El rapero puertorriqueño Residente (René Pérez Joglar) difundió en plataformas digitales su nuevo álbum “Las letras ya no importan”, que incluye veinte canciones que ha compuesto en los últimos siete años.

El álbum está repleto de colaboraciones musicales: entre ellas, con los raperos Busta Rhymes, Big Daddy Kane y Vico C (pionero puertorriqueño del reguetón) y los cantantes Rauw Alejandro y Christian Nodal. Se sumerge en el rock, el hip-hop de la vieja escuela, el flamenco, el son cubano, la música palestina, el electro y -en tono de burla- el pop.

En la semana había lanzado el tema “313”, con la participación de la actriz española Penélope Cruz y la voz flamenca de Silvia Pérez Cruz.

El álbum también incluye una canción crítica hacia el gobierno cubano, “En talla”, registrada junto al rapero Aldo Roberto Rodríguez Baquero, más conocido como “Aldo El Aldeano“. La letra, además de los cuestionamientos políticos, reivindica la relación entre Cuba y Puerto Rico.

“Las letras ya no importan” es el segundo álbum solista de Residente, tras su disco debut en 2017. Desde entonces evolucionó desde el rap hacia los géneros globales.

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Mundo

Diez años de la muerte de Paco de Lucía: la guitarra que cambió al mundo

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Por Mariano Suárez (*)

Diez años pasaron de la muerte de Paco de Lucía: no hay disidencias -las hubo- sobre su influencia transformadora en la guitarra, el flamenco y la música toda; en cambio, no parece haber manera de establecer con más sustantivos que adjetivos el alcance de esa transformación, tal vez porque no ha terminado.

Los estudios y ensayos biográficos sobre Paco de Lucía son todavía pocos en relación con la fuerza de obra (se acaban de publicar dos libros en España, ninguno disponible en Argentina) y ha sido un hombre austero en declaraciones y apuntes de vida; por lo que, en principio, luce sencillo reducir su vida, bajo la modalidad periodística, a una secuencia de episodios más o menos representativos. Pero su música es más inasible.

“El flamenco antes de Paco era un señor gordo con sombrerito en una silla de madera y con una copa de vino”, afirma Manuel Escacena, uno de sus recientes biógrafos.

La sentencia y la imagen, tentadoras, simpáticas, son por lo menos incompletas. Cuando no falsas.

El guitarrista que murió en Playa del Carmen, México, el 25 de febrero de 2014, expandió el flamenco, lo universalizó, desarrolló una conexión con el jazz, enseñó al mundo una manera de tocar la guitarra que nadie había descripto en ningún manual, pero a la vez aprendió de la legendaria oralidad de la música flamenca, que atrapó desde niño.

Si bien en la década del ’70 y ’80 su irrupción lo ubicaba -¿acaso podía ser visto de otra manera?- como un desplazamiento de las raíces puras de esa tradición-; su guitarra fue durante un tiempo hija de esa escuela con diferentes maestros, algunos bastante evidentes (Niño Ricardo, Sabicas).

Otra narrativa errónea lo ubica como un guitarrista liberado a la improvisación que, es cierto, cuando comenzó era una extrañeza en el flamenco. Al contrario: Paco de Lucía es la expresión de la mirada cartesiana, la concepción científica de la música. La intuición la llevaba sola desde niño.

Aprendió a tocar en su casa de Algeciras, en Cádiz, gracias a su padre. La guitarra no era un entretenimiento. Su padre Antonio, también guitarrista aficionado, descubrió temprano el talento de su hijo y desde el primer día tuvo un plan para hacer él el mejor guitarrista que haya pisado la tierra. Como Leopold Mozart, con sus hijos Wolfgang y María Anna.

Paco nació el 21 de diciembre de 1947 en el popular barrio de La Fuensanta. Fue el menor de los cinco hijos de Lucía Gomes Gonçalves, “La Portuguesa“, y de Antonio Sánchez Pecino.

La universalización de su música responde a un hecho claro. El suceso de la rumba “Entre dos aguas”, incluida en el álbum “Fuente y Caudal”, su cuarto disco solista, en 1973.

Su interpretación, con un compás acentuado, era poco convencional. Es resultado de una improvisación sobre el tema “Rumba improvisada”, un tema de un disco que había publicado dos años antes. “Me siento libre con las rumbas, no tienen tradición y puedes hacer lo que quieras con ellas”, dijo.

Su éxito como guitarrista alteró la forma de interacción en el cante flamenco: los “inmovilistas” consideraban al instrumentista un mero acompañante del cantaor (la expresión usual para acotar su función era la de “banderillero”. No aparecían en los créditos y muchas veces tampoco cobraban. Aquello cambió para siempre.

Si el flamenco es el canto a la desesperación, al desconsuelo al dolor irredento, nadie lo expresó como José Monge Cruz, conocido como “Camarón“.

Grabaron juntos nueve discos entre 1967 y 1977 (antes cantaba en sus discos el hermano de Paco, Ramón de Algeciras) y tres más en los que también se incorporó el guitarrista Tomatito. Hubo una discusión sobre una disputa de derechos de autor, pero que no alcanzó a alterar aquella hermandad.

En 1975, Paco actuó en el Teatro Real de Madrid e inició una tanda de conciertos junto a Carlos Santana y a Al Di Meola, en 1977. En 1980 participó también en los conciertos ofrecidos por John McLaughlin y Chick Corea. La riqueza del flamenco era un manantial para aquellos que exploraban sobre las raíces negras de la música estadounidense.

“Siroco” (1987) fue, tal vez su último hito. El aquel tiempo coleccionaba elogios indiscriminados: fue considerado un álbum perfecto.

Tuvo un matrimonio de 20 años con Casilda Varela. En México, su refugio en el mundo de los últimos años, y conoció a Gabriela Canseco, una restauradora mexicana, con quien se casó. Con Casilda tuvo tres hijos y con Gabriela dos.

Paco falleció de un infarto de miocardio en Playa de Carmen. Se público un disco póstumo, “Canción andaluza”.

Una vez el poeta Félix Grande dijo que de la música de Paco de Lucía que tenía una soledad tumultuosa, una bravura radical, una impetuosa pena y una serenidad dramática.

Siguen faltando sustantivos. Cambió al mundo, pero todavía no sabemos contarlo bien.

(*) Agencia de noticias Telam.

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Música

“El momento es ahora”, el nuevo EP de Sonido Primario

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“El momento es ahora” es el nuevo material discográfico de la banda porteña Sonido Primario, enmarcado en un doble lanzamiento que incluye este primer EP aparecido el 16 de febrero pasado y un segundo EP llamado “Lados B” que estará disponible próximamente.

“El momento es ahora” incluye cuatro tracks que abordan principalmente el rock como lo concibe Sonido Primario: “Una conjunción de melodías, de canciones que se pegan al oído junto con el poder del rock and roll. Guitarras al frente, estribillos pegadizos, armonías vocales, distorsión y pasión, todo esto siempre al servicio de la canción”.

Ficha técnica

  • Producido por Andrés Muras.
  • Ingeniero de sonido mezcla y master: Facundo Campi.
  • “El momento es ahora” estuvo grabado, mezclado y masterizado entre abril y mayo de 2022 en estudios Kimono.
  • Canciones: 1)  Creer – 2) Nadie te va a esperar – 3) Bienvenidos a Buenos Aires – 4) Superstar.

La banda

  • Jorge Repp (voz).
  • Andrés Muras (guitarra y voz).
  • Mauro Elías (bajo).
  • Wilfredo Suárez (batería).

Sonido Primario es una banda de rock proveniente de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Formada en 2020, sus integrantes han pasado por diversas bandas en el pasado, confluyendo todos sus caminos en esta agrupación que engloba pasión por la música y amistad.

Preocupados en encontrar un sonido pulcro, preciso, pero sin dejar de lado las raíces rockeras de todos sus integrantes, la búsqueda de la melodía, la armonía, conjuntamente con lograr plasmar la pasión y la energía del rock más primario, son el objetivo del grupo.

El estilo de la banda está influenciado por las melodías del brit rock y la fuerza y vigor del hard rock. Entre las influencias más fuertes de Sonido Primario están el brit rock de Oasis, y reminiscencias de hard rock al estilo Foo Fighters, todo esto junto con coletazos del punk de Arctic Monkeys.

Escuchá “El momento es ahora”:

(Fuente: Lucas Seoane – Prensa)

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Propietaria/Directora: Andrea Viveca Sanz
Domicilio Legal: 135 nº 1472 Dto 2, La Plata, Provincia de Buenos Aires
Registro DNDA Nº 2022-106152549
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