Música
No Te Va Gustar en el Luna Park: una celebratoria noche plagada de rituales y complicidades
Por Hernani Natale (*)
En una velada en la que los rituales y las complicidades con el público jugaron un papel preponderante, la banda uruguaya No te Va Gustar (NTVG) volvió anoche a sentirse local en el primero de los cuatro shows previstos en el porteño Luna Park, en una serie celebratoria por sus 29 años.
En ese contexto, el grupo comandado por el argentino nativo pero uruguayo por adopción Emiliano Brancciari aprovechó la eufórica ocasión para anunciar que el 6 de abril del año próximo festejará sus tres décadas de vida con un concierto en el estadio Vélez Sarsfield.
Pero al margen de la rutilante noticia, NTVG regaló dos horas y media de una entrega absoluta, a través de una recorrida por toda su historia en una treintena de canciones en las que abundaron los grandes éxitos.
El listado de temas incluyó canciones de prácticamente todos sus discos, desde su debut de 1999 “Solo de noche” hasta su última producción de 2021 “Luz” y su reciente single “Yo sabré qué hacer”, en el que colaboró el grupo español Vetusta Morla y que cuenta con un flamante videoclip realizado en parte con Inteligencia Artificial.
En compactas performances, el grupo desplegó en ecuánimes dosis canciones rockeras de pegadizos estribillos, reggae y ska, salpicados con ritmos típicos rioplantenses y alguna que otra base funky.
Allí, el grupo sonó homogéneo, con la sección de vientos al frente marcando las melodías, algunos precisos solos de guitarra que nunca cayeron en excesos, teclados que llevaron el timón de los estilos abordados en cada canción, y una base rítmica que osciló entre el toque rocker, los aires jamaiquinos y la impronta murguera.
De esa manera, la banda uruguaya fue consecuente con su tiempo al refrescar el carácter musical que predominó en los grupos de rock de los años ’90, aquellos en los que ella misma nació y tomó forma, con una mirada clara hacia lo que ocurría en la escena de este lado del Río de la Plata.
Esto también tuvo su correlato en el público que colmó el estadio, con banderas ondulantes -no por casualidad, una de ellas con el logotipo de Los Piojos y la frase “Todo pasa”-, miles de voces al unísono acompañando cada frase entonada por Emiliano y algún que otro pogo. Es decir, aquellos rituales que se instituyeron y consolidaron en la mencionada década.
Como en toda fiesta, no faltaron los invitados, presenciales y virtuales. En el primer grupo, todas las palmas se las llevó Ivonne Guzmán, quien puso su soberbia voz y su inigualable carisma al servicio de “Chau”, en una preciosa versión con una base funky, la cual le imprimió una impronta disco que contrastó con la desgarradora letra.
También estuvo presente Agustín Azubel, saxofonista de Nonpalidece, quien se sumó a la sección de vientos en “La rama” y “Pensar”. En tanto, desde las pantallas apareció Nicki Nicole para “Venganza”.

La fiesta se puso en marcha alrededor de las 21.15 pero NTVG no mostró todas sus cartas de entrada y apostó por un arranque relajado que fue de menor a mayor, con una seguidilla sin solución de continuidad de un grupo de canciones de similar perfil, pero que dio la pauta de lo que iría ocurriendo a lo largo de la noche.
“Sin pena ni gloria”, “Cero a la izquierda”, “Al vacío” y “A las nueve” conformaron un bloque cancionero preciso, sin ornamentos ni solos, aunque no por ello poco celebrados por el público, sobre todo ante la presencia de algunos clásicos.
La puesta escénica estuvo a la altura de las circunstancias, con un atractivo juego de luces y un montaje de pantallas dispuestas en forma de rombos, tres en el fondo y dos en la parte superior delantera, que a veces funcionaban en sincro y por momentos combinaban distintas figuras o reproducían la imagen de los integrantes del grupo.
“Rata” operó como el primer momento de sonoridades más crudas antes de ingresar definitivamente en una gama más variada a nivel estilístico con títulos como las mencionadas “La rama” y “Pensar”, “Paranoia”, “No te imaginás”, “Los villanos” con su mezcla de country y ranchera, y la citada “Yo sabré qué hacer”.
“¡Qué bueno reencontrarnos!”, había expresado el líder del grupo tras la primera seguidilla de cinco temas en su primera alocución al público. “Muchas gracias por acompañarnos una vez más. Volviendo a este lugar maravilloso luego de once años. Van a ser cuatro noches, para nosotros increíbles, esperemos que para ustedes también. Vamos a dar todo lo mejor para que se vayan felices”, acotó.
Y NTVG cumplió en eso de “darlo todo” con una gran actuación en la que todos sus miembros tuvieron un rol protagónico. Es que, aunque podría monopolizar el centro de la escena, Emiliano abrió el juego al resto de sus compañeros.
Entonces, el trombonista Denis Ramos se movió como un gran ‘showman’ por todo el escenario, el trompetista Manuel Gil asumió la voz principal en algunas estrofas de “Tan lejos” y “No hay dolor”, el guitarrista Pablo Coniberti cautivó con precisos solos y ajustadas rítmicas, el baterista Diego Bartaburu ubicó la música de la banda en el mapa uruguayo con un solo de carácter rioplatense al final de “Clara”, del mismo modo que el tecladista Francisco Nasser, el saxofonista Mauricio Ortiz y el bajista Guzmán Silveira se repartieron momentos de lucimiento personal.
Hacia la mitad del concierto, Emiliano se encargó de dar la gran noticia del show en Vélez que el grupo realizará el 6 de abril de 2024 como punto de partida de la gira argentina que realizará para celebrar sus 30 años de vida.
Como si ya se comenzara a palpitar esa gran fiesta, el concierto pareció a partir de allí comenzar a transitar por un terreno de mutuo éxtasis, tanto por el lado de la banda como por el lado del público, en una permanente retroalimentación.
Hubo entonces momentos acústicos como con “Josefina”, “Memoria del olvido” o “De nada sirve”, furia rockera como con “Fuera de control” o “Prendido fuego”, y hits para que todos puedan cantar como “Chau” o “Más mejor”.
Para el cierre quedaron “Cielo de un solo color” con su coro murguero del final, “El camino” y “No era cierto”, que conectó con lo más primario de su repertorio.
NTVG volverá a presentarse en el Luna Park con localidades agotadas este viernes –en un show que será transmitido en vivo por Flow-, sábado y domingo. Luego, los fans argentinos comenzarán a tachar los días en el calendario hasta el 6 de abril del año próximo, cuando el ritual se mude a Vélez para festejar los 30 años desde que el grupo se subió por primera vez a un escenario.
(*) Agencia de noticias Telam.
Clips
Luciano Pereyra y Angela Leiva en la versión cumbia de Perdóname
Luciano Pereyra lanzó en 2025 la versión cumbia de su emblemática balada “Perdóname”. La canción, que originalmente vio la luz en 2004 y se convirtió en uno de los temas más recordados de su carrera, volvió a tomar protagonismo con un giro sonoro vibrante, sin perder la emotividad que la caracteriza. Para la ocasión, Luciano no está solo lo acompaña Ángela Leiva.
Emociones y ritmo bailable
“Perdóname (versión cumbia)” mantiene intacto el corazón de la canción: el relato de un amor que se desvanece, el dolor del desamor y el deseo de una reconciliación imposible. Sin embargo, en esta nueva entrega, la tristeza se transforma en movimiento.
La participación de Ángela Leiva, con su voz potente y su estilo inconfundible, suma un matiz femenino y dramático que enriquece la propuesta. La combinación vocal con Pereyra genera una química única que potencia la carga emocional del tema.
Música
El músico uruguayo Pablo Silva Andaite lanza “Pegasus I”
“Pegasus I” es el nuevo disco de Pablo Silva Andaite, músico, intérprete y productor uruguayo. El multifacético artista oriental grabó junto a su trío, cuatro temas propios y ocho versiones de grandes clásicos del rock con un sonido totalmente innovador.
El power trío llamado Polyphonica está formado por Pablo Silva en voz, bajo y piano, Pablo Ferrando en guitarra y Rafael Del Campo en batería.
“Pegasus I” está compuesto por los siguientes temas:

- “Estallando desde el océano” de Sumo
- “Tubular Bells” de Mike Oldfield
- “Happily Dance” de Pablo Silva Andaite
- “Brown Sugar” de los Rolling Stones
- “Secrets” de Van Halen
- “Ice Cream Man” de John Brim
- “Deep Blue” de Pablo Silva Andaite y Popo Romano
- “En el país de los sueños” de Polyphonica
- “My Sharona” de The Knack
- “Blindness” de Pablo Silva Andaite y Popo Romano
- “The Great Gig In The Sky” de Pink Floyd
- “Home Sweet Home” de Mötley Crue.
El álbum fue grabado entre noviembre de 2022 y abril de 2026 en El Ombú Records, Ion Estudios, Estudios Tripleeme, Popo Romano Home Studio y Ernesto Ferraro Home Studio.
Contó con varios músicos en calidad de invitados, entre los que se estuvieron Pablo Ferrando, Rafael Del Campo, Ernesto Ferraro, Popo Romano, Andres Arnicho, Santiago Wainstein, Celia Eymann, Jetsy Pierre, Yanina Love y Bettina Resk.
La discografía de Pablo Silva está compuesta por cuatro álbumes: “Sayago”, “Mala Reputación”, “My Soul’s Art” y “Pegasus I”. Entre todas las producciones, Silva lanzó unos 20 videoclips filmados en Uruguay, Argentina y Estados Unidos.
(Fuente: Diego Perri – Prensa)
Música
Los Pérez García regresan a La Plata para presentar “Ikigai”
Después de cuatro años sin lanzar un álbum de estudio, Los Pérez García regresaron con “Ikigai”. Este lanzamiento marcó un punto de inflexión en la historia de la banda. Desde su último disco editado en mayo de 2022, el grupo atravesó un período de crecimiento, búsqueda y consolidación artística que hoy se traduce en un material profundo, diverso y con una identidad sonora más definida que nunca.

Ahora la banda anuncia su regreso al Teatro Ópera La Plata el sábado 8 de agosto a las 20, con entradas a la venta por sistema Livepass.
Como primeros adelantos, Los Pérez García presentaron “Un Minuto” y “Tren de Oriente”, dos canciones que funcionan como puertas de entrada a este nuevo universo musical, dejando entrever la amplitud estética del disco.
“Ikigai” es un recorrido emocional y sonoro que atraviesa distintos climas: desde el rock canción más íntimo y reflexivo, pasando por momentos de rock enérgico y directo, hasta canciones mid tempo y pasajes con influencias de rumba.
La producción del álbum fue trabajada en detalle junto a Juan Bruno y Pepe Cespedes, logrando un equilibrio entre frescura y madurez, y potenciando la esencia de la banda sin perder espontaneidad. El nuevo single del disco es “Seguirán”, una canción que cuenta con la participación especial de Manuel Moretti. Su presencia suma una carga emotiva particular y dialoga de manera natural con la identidad del grupo, dando como resultado uno de los puntos más altos del álbum.
El concepto de “Ikigai” —término japonés que puede traducirse como “la razón de ser” o “la razón para levantarse por la mañana”— atraviesa todo el disco. Representa un propósito de vida que surge de la intersección entre lo que uno ama, aquello en lo que es bueno, lo que el mundo necesita y aquello por lo que puede ser valorado. Desde lo lírico y lo musical, el álbum invita a conectar con esa búsqueda personal, poniendo en primer plano los vínculos, el paso del tiempo, los recuerdos y el sentido de lo que hacemos.

(Fuente: Nadya Cabrera – Prensa)
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