Música
Rolando Castello Junior celebra la música de AEROBLUS
El histórico baterista Rolando Castello Junior regresa a la Argentina para brindar un show con invitados estelares a modo de celebración a la vida de AEROBLUS.
Acompañado por Chester Rezzano en guitarra y Machi Madco en bajo e invitados de lujo como Vilanova Botafogo, Zelmar Garín, JB Larralde, Conejo Jolivet, Claudio Kleiman, Juan Cúneo, Max Alvarez, Miyo Miglioranza y otros, la cita es el viernes 19 de abril en UNICLUB, de calle Guardia Vieja al 3360 de CABA.
Rolando Castello Junior es el baterista brasileño fundador junto a Pappo en guitarra y Alejandro Medina en bajo de AEROBLUS, el poderoso power trío formado en San Pablo en 1976 con el que lanzó un único y magnífico álbum en 1977.
La banda es un claro antecedente de lo que luego sería Riff. El trío grabó su debut y despedida en mayo del 77 en Buenos Aires. Rolando Castello Junior es un baterista de extensa trayectoria, reconocido en varios países de Latinoamérica y dueño de una técnica personal asombrosa, al mejor estilo de figuras que refundaron el rol de la batería en el rock and roll, como Keith Moon o John Bonham.

El baterista comenzó su carrera profesional en México a fines de la década del ’60, y fue testigo de toda la movida rockera a través de exponentes como Three Souls In My Mind, el grupo de Alex Lora antes de formar El Tri. De hecho, Rolando acompañó a Lora en algunas presentaciones de la banda en reemplazo de su baterista original que había sufrido un accidente.
En la primera mitad de la década del setenta volvió a Brasil y se incorporó a Made In Brazil, una potente agrupación con la que grabó el primer disco y giró por todo el país. En el año 76 conoció a Medina y Pappo y formó AEROBLUS. Más tarde participó de un proyecto junto a otra leyenda del rock latinoamericano: el baterista de Patrulha do Espaço, el grupo comandado por Arnaldo Baptista luego de la separación de Os Mutantes. Patrulha do Espaço -con y sin Arnaldo– se convirtió desde entonces en la nave madre de Rolando Castello Junior, desde donde lleva adelante buena parte de sus proyectos musicales.
Tocó con la banda Inox, una de las más populares del hard rock en Brasil, fabricó baterías y creó un sello independiente llamado Vinil Urbano, produjo conciertos y realizó infinidad de talleres de batería.
En mayo de 2010 Rolando regresó a Buenos Aires para rendirle tributo a Pappo y recrear con Chizzo de La Renga en la guitarra y Medina al bajo, el repertorio de AEROBLUS en una histórica noche con tickets agotados en el Teatro de Flores.
Volvió en 2017 para tocar en La Trastienda y festejar sus 50 años como baterista.
Convive entre permanentes proyectos tanto en vivo como de estudio, interactúa con la escena de rock argentina grabando con Don Vilanova, Sergio Ch, Gonzalo Villagra, Tito Fargo, Alejandro Taranto, Litto Nebbia, Kubero Diaz y Rompenubes y ahora anuncia esta esperada nueva celebración.
(Fuente: Diego Perri – Prensa)
Música
En abril, El Kuelgue vuelve a tocar en el Hipódromo de La Plata
La ciudad de La Plata recibirá nuevamente a una de las bandas más queridas y convocantes del país, El Kuelgue, que se presentará el sábado 18 de abril desde las 19 en el Hipódromo platense, con entradas a la venta por sistema Livepass y en la boletería del Teatro Ópera (58 entre 10 y 11).

Semanas atrás, El Kuelgue y Litto Nebbia se unieron en un cruce histórico e intergeneracional. Después de pasar tres días de ensayos en el estudio El Cofre, grabaron la “Portal Session #07” en vivo con la producción musical de Ale Kurz, co-creador de las sessions.
Los artistas interpretan nuevas versiones de “Peluquita” y “Diganselo” de El Kuelgue, “Deja que conozca el mundo de hoy” y “Solo se trata de vivir” de Nebbia, y “Mapa Tesoro”, del artista uruguayo Nicolás Ibarburu. Las cinco canciones fueron grabadas en medio del anfiteatro el Pez de Portal Bosque, un espacio cultural ubicado en la Barra, Punta del Este.
“La session es una especie de ritual cósmico en el bosque. El círculo de madera, los crop circles, las líneas rojas que están pintadas en el pasto, funcionan como un portal temporal donde confluyen los caminos de distintas generaciones, músicas y sensibilidades en un punto de encuentro. Todo se entrelaza en un momento único”, destacaron los artistas.
(Fuente: Nadya Cabrera – Prensa)
Cine
Las tras gala número 100, la ceremonia de los Premios Oscar cambiará de sede
La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas confirmó que la ceremonia de los Premios Oscar cambiará de sede tras la gala número 100 y, a partir de 2029, abandonará el histórico Dolby Theatre de Hollywood para trasladarse al Peacock Theater, ubicado en el complejo L.A. Live, en el centro de Los Ángeles.
Tal como indicaron medios locales, la mudanza se concretará tras la edición número 100, prevista para 2028, que será la última en el tradicional escenario donde la gala se realiza de forma casi ininterrumpida desde 2002.
El cambio forma parte de un acuerdo a largo plazo entre la Academia y la empresa de entretenimiento AEG, que incluye la adaptación del nuevo recinto con mejoras en infraestructura, sonido, iluminación y áreas técnicas para adecuarlo a las exigencias de la premiación.
El Peacock Theater, cuenta con mayor capacidad y permitirá ampliar la cantidad de invitados, así como desplegar una puesta en escena más flexible, además de integrar la ceremonia a un entorno más amplio de espectáculos y eventos dentro del complejo L.A. Live.
La decisión también responde a una estrategia de renovación del evento, en un contexto de cambios en los hábitos de consumo audiovisual y a la necesidad de atraer nuevas audiencias, por lo que marcará el cierre de una etapa que se mantendrá en la historia de los galardones más importantes del cine.
Los reconocimientos pasaron por sedes emblemáticas en Los Ángeles, tales como el Hotel Roosevelt —donde se realizó la primera edición en 1929—, el Shrine Auditorium y el Dorothy Chandler Pavilion.
Música
Con obras de J. Strauss, Tchaikovsky y Dvořák, el Teatro Argentino ofrece un nuevo concierto sinfónico
El Ciclo Anual de Conciertos en el Teatro Argentino de La Plata continuará con la presentación de la Orquesta Estable el domingo 29 de marzo, a las 18, en la Sala Alberto Ginastera de este Centro Provincial de las Artes, ubicado en la Avenida 51 entre 9 y 10.
Dirigirá Carlos Vieu y el programa estará integrado por la Obertura de la opereta “El Murciélago” de Johann Strauss (hijo); el Concierto para violín y orquesta, en Re mayor, Op. 35, de Piotr Ilich Tchaikovsky -con la participación como solista de Xavier Inchausti– y la Sinfonía Nº 9, en mi menor, “del Nuevo Mundo”, Op. 95, de Antonín Dvořák.
Las entradas gratuitas, con reserva online, se podrán obtener a partir del viernes 27 de marzo, a las 12, a través de la página web del Teatro Argentino.
Los mayores de 65 años y las personas con discapacidad tendrán además la opción de reservar tickets de forma presencial, mediante un cupo de entradas destinadas a tal fin, también el viernes 27 de marzo, de 12 a 18, acercándose a la boletería del Teatro y presentando su DNI o el Certificado Único de Discapacidad (CUD).
Se recomienda llegar con anticipación, ya que las reservas pierden validez 20 minutos antes del comienzo de la función y las entradas pueden ser eventualmente cedidas al público que se presente espontáneamente.
Sobre las obras
Creador de marchas, polkas y operetas, pero conocido sobre todo como “el Rey del Vals”, Johann Strauss II (1825-1899) fue el músico más destacado dentro de la dinastía que formó con su padre y sus hermanos, también compositores y directores de orquesta. Su opereta “El Murciélago” es una obra cómica que se encuentra entre las más interpretadas del género. Se estrenó en 1874 en Viena y su chispeante Obertura se incluye a menudo por separado dentro del repertorio de conciertos.
El único concierto para violín que escribió Piotr Ilich Tchaikovsky (1840-1893) fue compuesto en 1878 y estrenado en 1881 en Viena. Es considerada una obra maestra por la belleza de sus melodías y por el virtuosismo que exige a su intérprete solista. Los violinistas más importantes de la historia siempre han querido ejecutar esta pieza tanto por su valor intrínseco como por la oportunidad de lucimiento que les ofrece.
La sinfonía más conocida de Antonín Dvořák (1841-1904), bautizada “del Nuevo Mundo”, fue concebida en 1893, durante la estadía del autor checo en Estados Unidos. La obra busca plasmar la idea de que era necesario recurrir a la música afroamericana y de los pueblos originarios del norte de América para constituir una escuela de composición estadounidense. De allí que esta Sinfonía se convirtiera en un puente entre culturas y en un intento de fusionar las tradiciones musicales europeas y norteamericanas. Fue estrenada a fines de 1893, en el Carnegie Hall, por la Filarmónica de Nueva York.
(Fuente: Prensa Teatro Argentino)
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