
Música
Una histórica primera jornada del Cosquín Rock 2019 con 70 propuestas y 65 mil espectadores
Unas 65.000 personas disfrutaron del cierre de Las Pelotas en el escenario Norte, en la primera jornada de la 19a edición del Cosquín Rock, que logró convocar a espectadores de distintos puntos de Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay
Si hay una banda que nunca defrauda en un festival es Las Pelotas, porque en más de tres décadas de trayectoria jamás tuvo la necesidad de contaminarse; es por ese motivo que se hace acreedora de la fidelidad de la gente que la sigue hace años y de jóvenes que gracias a un festival tan abarcativo como éste, tiene la posibilidad de escucharla en vivo y reivindicar su valor.
Previo al cierre del cuarteto de Hurlingham, subió al escenario Skay y Los Fakires y llamó la atención su invitado, Richard Coleman, histórico colaborador de Soda Stereo que se hizo presente junto al ex guitarrista de los Redonditos de Ricota para echar por la borda el mito de la enemistad de grandes bandas que marcaron dos pilares en la historia del rock nacional.
Además del encendido show de Skay y el éxtasis de los seguidores, que celebraron “Ji ji ji” entre más clásicos, otro de los momentos clave del primer día fue el bloque indie del espacio Sur con Usted Señálemelo, El Kuelgue, El Mató a un Policía Motorizado y Los Espíritus, una combinación estratégica de bandas en constante ascenso pero cuya frescura fue captada desde el inicio.
Mientras en aquel punto cardinal sonaba el electropop con toques funky del bien recibido trío de jóvenes mendocinos Usted Señálemelo, La Vela Puerca inauguraba un segmento rioplatense e invitaba a Rally Barrionuevo a protagonizar uno de los momentos más emotivos del show con la canción “Luna de Neuquén”.
Más temprano, el escenario Sur presentaba a Izal, la segunda banda española de la jornada (anteriormente había tocado La Pegatina) con un sonido impecable y un frontman que logró llamar la atención de los dispersos y de quienes se escondían a la sombra.
Mientras el ritual de las banderas seguía presente, desde Guasones, y cada vez con más fuerzas en el escenario Norte con No Te Va Gustar, en el Sur la gente se impacientaba y gritaba cuando se apagaban las luces del sitio que minutos más tarde albergaría a El Kuelgue, como si se tratara de un recital alejado del fenómeno que lo envolvía, y aunque los músicos tuvieron que sortear varias dificultades técnicas, la gente prefirió compartir su atardecer con ellos.
Después llegó el momento de El Mató a un Policía Motorizado, que hizo un repaso por las canciones más celebradas de su discografía y transportó a las personas a una dimensión de ensueño con las melodías bailables y letras pegadizas de grandes canciones como “Más o menos”, “Mundo extraño” y “La síntesis”.
Los Espíritus, otro grupo que tiende a trascender su propio público y que anoche pudo atraer banderas que se alejaban del escenario Norte, apareció casi dos horas más tarde, mientras que Babasónicos, número que siguió, regaló un espectáculo impecable.
Paralelamente, sobre el Sur promediaba el show de Las Pastillas del Abuelo con los tradicionales coros de un público que tarareaba incluso los fragmentos instrumentales; previo a ellos actuó No Te Va Gustar.
A diferencia de ediciones anteriores, el predio comenzó a llenarse temprano, y para las presentaciones de Pier y Turf, ya había un público considerable que bailaba al sol como si desafiase al pronóstico que había anunciado lluvia desde las dos de la tarde.
(Fuente: Agencia de noticias Telam)

Clips
Bersuit Vergarabat junto a Nahuel Pennisi en “Sencillamente”
Música
Darío Boente llega desde Nueva York con su jazz fusión

El pianista, compositor y productor argentino Dario Boente, llega desde Nueva York para presentarse el sábado 10 de octubre en Desafinado Club de City Bell, acompañado por destacados músicos de la escena argentina: Juampy Juarez en guitarra; Diego Wainer en bajo; y “Chino” Piazza en batería. Además, realizará shows en Jazz Voyeur de la Ciudad de Buenos Aires, en Antorchas Jazz Club de Moreno y en Alt 75 de Pergamino; y ofrecerá una clínica musical en la Escuela de Música de Buenos Aires, en CABA.
El concierto “New York Meets Buenos Aires” conecta dos ciudades fundamentales en su trayectoria. Boente propone un recorrido por sus composiciones originales junto con standards de jazz y extraordinarias improvisaciones en el piano que reflejan su extensa experiencia en la escena internacional fusionando los sonidos del jazz con sus raíces argentinas y las influencias del funk, los ritmos latinos y la música urbana.
“Lo que me cautiva del jazz es la libertad de interpretar una composición a mi manera, de transformarla y dejar espacio a la improvisación. Al tocar jazz, siento que también estoy componiendo en ese mismo instante”, expresa Boente.
El músico nació en Buenos Aires, de muy joven migró a España y recorrió el circuito europeo como tecladista y director musical; luego se radicó en Estados Unidos. Se formó en instituciones de prestigio como Berklee College of Music de Boston, Guildhall School of Music de Londres y The New School for Jazz and Contemporary Music de Nueva York. Como docente, es miembro certificado del programa Steinway Educational Partner.
Desde hace más de 25 años forma parte de la escena musical de Nueva York, donde desarrolló una intensa carrera como pianista, compositor y sesionista, moviéndose con naturalidad entre el jazz contemporáneo, el R&B, la música latina y el ambiente electrónico. Se ha presentado en más de 22 países, en importantes festivales internacionales y en escenarios como el Royal Albert Hall de Londres; el Kennedy Center for The Performing Arts de Washington D.C, y el Lincoln Center, Symphony Space y los clubes de jazz The Blue Note y Birdland de Nueva York. En Argentina se presentó en el Festival Internacional de Jazz de Buenos Aires, en la Usina del Arte, en Boris Club y en el Auditorio Juan Victoria de San Juan.
Su versatilidad como músico le permitió participar en diferentes proyectos artísticos y sus composiciones forman parte de numerosos discos y compilaciones internacionales. Ha grabado y tocado con destacados artistas, como Randy Brecker, Ruben Blades, Antonio Sánchez, Ronny Jordan, Louie Vega & The elements of Life Band y recientemente con las argentinas Olivia Wald y Sofía Rei, entre otros.
Entre sus colaboraciones más reconocidas se encuentran las participaciones en el disco “Salswing!” de Rubén Blades, ganador del Grammy en 2021 al Mejor Álbum Tropical Latino, y en el disco “Aguije” del grupo Tierra Adentro, nominado al Latin Grammy en 2020 en la categoría de Mejor Álbum Folclórico.
Bajo diferentes proyectos musicales, lleva editados diez discos propios. Su último trabajo, “Habibi Mon Amour”, es un álbum de piano solo, integrado por composiciones originales y estándares, donde el jazz, el lirismo romántico y la improvisación contemporánea conviven en una propuesta íntima y profundamente personal. El disco refleja una estética sofisticada y abierta, en la que Boente expande su lenguaje musical a través de la sensibilidad melódica, la exploración armónica y una fuerte identidad autoral.
(Fuente: Debora Mazzola – Prensa)
Música
Campedrinos cerró su gira en un Teatro Ópera repleto

Con un Ópera colmado, Teresa Parodi y Maxi Espíndola como invitados, y una guitarreada con asado arriba del escenario, el dúo Campedrinos celebró el cierre de su “Mate y Folklore Tour”.
Campedrinos hizo vibrar la sala porteña, Sergio Prada y Agustín Fantili desplegaron zambas, chacareras y clásicos populares en una noche que tuvo emoción, fiesta y folklore intergeneracional.
Recordaron su paso por el Festival Internacional de Viña del Mar, con “La zamba” y “Eterno amor”, y un recorrido por su historia con “La del abuelo”, “Me enamoré de una cuyana” y “Dueña de mi alma”.
La noche tuvo dos invitados, Teresa Parodi, quién interpretó “Pedro Canoero” y “Esa musiquita”. Y agregó “Ustedes están acercando mucho a la juventud al folclore y eso es muy hermoso”.
Maxi Espíndola se sumó para cantar “Como pájaros en el aire” y “Zamba para olvidarte”, en uno de los momentos más íntimos del show.
El espectáculo también tuvo bombos, bailarines con boleadoras, una danza de Facundo Mazzei y la postal inesperada: una mesa con asado sobre el escenario, recreando una guitarreada de domingo que dio paso a “Estrellita mía”, “Tal Carperazo”, “La Taleñita” y “Solo por verte bailar”.
El cierre fue una verdadera fiesta con “No me sale”, “Qué hubiera pasado”, “La noche perfecta” y “Festivalero”, y un mix final de chacareras -“Déjame que me vaya” y “Entré a mi pago sin golpear” que hizo levantar a todo el público a bailar en los pasillos del Ópera.
(Fuente: Lorena Martínez – Prensa)








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