Conéctate con nosotros

Teatro

Día del Teatro latinoamericano: un día, todos los días

Publicado

el

Por Carlos Fos (*)

“Todo ser humano es teatro, aunque no todos hacen teatro. El ser humano puede verse en el acto de ver, de obrar, de sentir, de pensar. Puede sentirse sintiendo, verse viendo y puede pensarse pensando. ¡Ser humano, es ser teatro!”

Augusto Boal

El teatro es esa pequeña celebración en la que el hombre es vuelto a ser tratado desde su dimensión más inmediata, su medida esencial: su cuerpo. Es creación en el territorio donde los discursos alienantes quedan entre paréntesis frente a la vida que estalla en cada acto de luz. Y desde ese territorio personal se avanza hacia las construcciones de los encuentros íntimos y liberadores ya libres de la violencia recíproca, en el ámbito de lo comunitario. En ese espacio sin límites, disparador de goce profundo, lo festivo con su poder de invertir el sentido de la lógica del poder y la memoria cumplen papeles destacados. En este último caso, la memoria no busca el registro anecdótico del pasado, aislándolo de las circunstancias históricas que lo animaron, descontextualizándolo.

Tampoco elige una sola forma de atravesar el acontecimiento artístico, expresándose en un arco tan amplio como enriquecedor. No hay fronteras que puedan encorsetar ni dogmas que apaguen el fogón donde lo lúdico y la belleza se confunden con la búsqueda, la inquietud y el amor por teatrar el sendero yermo.

Nos envuelve un devenir temporal distinto, que privilegia la horizontalidad, faculta la intervención de todos por igual y perpetra una revuelta contra los dictados de sentencias muertas.

América Latina expuso y expone su bagaje teatral, modelado por las voces grandes maestros y los susurros de aquellos anónimos que ponen día a día sus sueños en praxis, sin medir sacrificios ni reparar en medios. Recordar la inagotable y diversa producción del subcontinente es recorrer un mundo que maravilla, donde se despiertan conciencias y cuerpos dóciles desde las más diversas miradas estéticas. La generosidad de este cosmos en crecimiento constante reside en el abandono de un canon normatizador que se esmerile en métodos infalibles o tenga la pretensión escolástica de entregar sentencias mediante corpus cerrados. La escena independiente, a través de muchos de sus exponentes, han luchado por pararse en un lugar donde reine el pensamiento crítico. Y lo hicieron sin caer en didactismos o simple repeticiones de consignas esperables para un mínimo público empático.

Detenernos un día en particular para reflexionar sobre el teatro de Latinoamérica nos enfrenta con un mapa heterogéneo que demanda ojos frescos e incisivos para no caer en palabras superficiales y edulcoradas, canales que suelen ser funcionales al inútil pensamiento único. Así levantaremos una simbólica copa por esa energía desmitificadora que posee lo genuino (calificación que se refiere a su pertinencia hoy o no a un criterio esencialista), gambeteando el mero divertimento y la sobre intelectualización para lanzarse, sin redes de contención, a pelear en el terreno de las ideas a los vacuos y atractivos cantos de sirena de aquellos que desean transformar al teatro en mercancía transable.

En esa brasa ardiendo que da calor al espíritu y trasciende lo explicable en palabras nos abrazamos a los que dieron y dan sentido al ritual en el que el telón, real o imaginario se alce, deteniendo el aliento y comenzando la eterna función.

(*) Historiador y antropólogo teatral argentino, especializado en ritualidad y teatro y producción dramatúrgica obrera.
Nota de opinión escrita en 2016 para la agencia de noticias Telam.

Sigue leyendo
Haga clic para comentar

Debes iniciar sesión para publicar un comentario. Acceso

Deja una respuesta

Entrevistas

Cynthia Edul repasa “El punto de costura”, una obra donde lo familiar y lo laboral disparan y sostienen la historia

Publicado

el

Por Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca) /
Edición: Walter Omar Buffarini //

Es un hilo más otro hilo. Y otro. Manos urdiendo la trama, el lenguaje de los dedos, un sonido que teje. 

Es una palabra encima del hilo, las voces cosidas, el acento en la aguja, un hilván que sostiene.

Es la tela y el hilo en la tela, la tijera y el silencio, texturas superpuestas, voces asomándose entre los puntos, una costura del verbo.

Es antes y después, todos los hilos y todas las palabras, la sintaxis de la trama.

“El punto de costura” es una obra que se introduce en el universo textil, una trama tejida con hilos personales que se expande más allá del escenario.

En diálogo con ContArte Cultura, Cynthia Edul, autora de los textos, directora y responsable de la lectura en la obra, tira de un hilo y de otros, indaga, cose y corta con su voz, con los sonidos que despiertan, texturas y nombres, en el punto de sus propias costuras.

—Sin dudas a lo largo de nuestras vidas existen hilos de historias que nos cosen por dentro, palabras en las telas de los cuerpos, costuras que nos definen. Para comenzar y a modo de presentación, si pudieras elegir la imagen de una “costura” que te represente, ¿cómo sería? ¿Qué hilos formarían parte de esa trama?

—Creo que la imagen textil que me representa es el Boro. En Japón es un tipo de costura como el patchwork que se hace con retazos y esas prendas se heredan de generación en generación. Cada generación sigue usando ese traje y las memorias de toda la familia se conservan en ese texto.

—Y porque hay hilos que permanecen a lo largo del tiempo, nos gustaría llegar a los orígenes, a tu propio primer punto de costura. ¿Qué vivencias personales te acercaron al mundo textil?

—En mi caso, mi familia paterna se dedicó a lo textil. Desde que llegaron de Siria se iniciaron en ese rubro, así que la tradición del trabajo familiar era ese. Y también el mandato de ese negocio pesaba mucho en mi familia. Yo me dediqué a la literatura, pero siempre estuve involucrada en el negocio familiar y en la pandemia me tuve que hacer cargo… no tuve opción. Entonces empecé a escribir sobre qué sentidos puede tener regresar a los oficios familiares, a la historia del trabajo familiar y recuperar mis experiencia con todo ese mundo.

—¿Cuáles fueron los disparadores para empezar a poner en palabras esas vivencias hasta llegar a dar vida a tu obra “El punto de costura”?

—El primer disparador, como comentaba antes, fue el regreso a los oficios familiares textiles en primera persona. A partir de ahí comencé a construir esa primera línea, que tenía que ver directamente con el motivo del regreso. Después empecé a tirar hilos que se relacionaban con la historia familiar: la historia del algodón, las historias de las hilanderas. Y a sumar otras como las historias de opresión y de resistencia a través del textil. Recuperando eso fui reencontrando las vivencias personales, a la luz de otras vivencias, históricas y sociales.

—Toda la escenografía da cuenta de ese universo donde una trama se superpone a la otra, la palabra y la imagen, el sonido y las texturas, ¿quiénes colaboraron en el proceso creativo del mundo textil sobre el escenario?

—La escenografía fue algo que fuimos construyendo con María Venancio y Nicolás Zuñiga, en un principio, y luego con Sebastián Francia. La idea era hilar texto, imagen y sonoridad, construyendo de alguna manera las mesas de costura. En una trabaja Guillermina Etkin y en otra yo, con un espacio que es la alfombra, el espacio textil tan sagrado para muchas religiones también. Y así, simplificando pero dándole sentido específico a cada función, fuimos construyendo ese espacio, que tiene en el centro al telar y la máquina de coser. Dos elementos que se vuelven centrales en el relato.

—También hay un trabajo muy interesante con la música, un paisaje sonoro que se une a la voz y al piano para crear texturas nuevas. ¿Cómo fue el trabajo con Guillermina para lograr esa fusión de sonidos que ayudan a narrar?

—Con Guillermina leíamos el texto y a partir de eso ella empezaba a componer sonoridades, canciones, tonos, que expresaran el sentido profundo que le provocaba lo que leía. Así que fuimos buscando parte por parte, investigando la sonoridad en cada momento. Además, teníamos una premisa que era usar los textiles como elementos sonoros: de ahí el telar, la máquina de coser, las telas, el costurero y la amplificación de esos sonidos que, como decía John Cage, “actúan”.

—Para concluir, detengámonos entonces en esos sonidos. Si pudieras elegir el que represente el espíritu de la obra, ¿cuál sería y por qué?

—Difícil pregunta, pero si tengo que elegir uno: la máquina de coser. Ese sonido mecánico y al mismo tiempo familiar, ese objeto con el que trabajaron nuestras abuelas, nuestras madres, nuestras tías. Hay está el espíritu de las mujeres costureras. Creo que ese representa muy bien el espíritu de la obra.

Sigue leyendo

Teatro

“Vincent, el loco rojo”, vuelve al Teatro El Grito de CABA

Publicado

el

“Vincent, el loco rojo”, obra que cerró una temporada de verano magnifica en Mar Del Plata, siendo ganadora a la Mención Especial “José María Vilches”, ganadora a Mejor Producción en los “Estrella de Mar” y nominada en los mismos premios a Mejor Unipersonal, regresa a Buenos Aires desde el sábado 9 de marzo a las 20.30, en el Teatro El Grito (Costa Rica 5459, Palermo) y entradas a la venta a través de Alternativa Teatral o en la boletaría de la sala.

La puesta es un unipersonal con dramaturgia y dirección de Flor Berthold con el protagónico estelar de Joaquín Berthold, quien realiza la interpretación de uno de los artistas más importantes de la historia: Vincent Van Gogh.

“Esta pieza teatral es muy importante para la familia Berthold, debido a la admiración por el pintor que tiene su madre, lo que agrega un componente emocional único a la producción”, detalla el comunicado promocional.

Sinopsis

“Vincent, el loco rojo”, plantea un Van Gogh que irrumpe en la escena teatral moderna. Aparece para sumar a su extensa y reconocida obra, al hombre que fue Vincent, descarnado, frágil, sensible, violento y lleno de ilusiónes, para contar sus desamores, su pasión por la pintura, sus traumas de infancia y la frustración por no haber podido vender en vida, viendo que hoy es uno de los artistas más reconocidos de la historia.

Ficha técnica/artística

  • Van Gogh: Joaquín Berthold
  • Luces y video: Guillermo Berthold
  • Sonido: Fran Brunetta
  • Fotografía y diseño: Queli Berthold
  • Asistente técnica: Paloma Posse
  • Producción: Luciana Cruz Font
  • Prensa: Kevin Melgar (0KM Prensa)
  • Dramaturgia y dirección: Flor Berthold

(Fuente: 0KM Prensa)

Sigue leyendo

Teatro

La obra “Vedar” llega al Itaca Complejo Teatral

Publicado

el

La obra “Verdar”, luego de realizar funciones agotadas en Uruguay, este sábado 2 de marzo a las 20.30 estrena en Itaca Complejo Teatral, de calle Humahuaca 4027, para realizar tres únicas funciones.

La puesta es una creación de Nicolás Lange, con dirección de Dalia Elnecavé (directora de “Las cosas maravillosas”, “Mirarnos asi hasta morirnos”, entre otras.) y el rol protagónico del actor uruguayo Damián Lomba.

Las entradas se pueden conseguir a través la plataforma Alternativa Teatral o en la boletería del teatro.

Sinopsis

¿En qué nos convertimos después de la muerte de nuestra madre? ¿Cómo se orquesta y enumera el dolor extremo?
Un niño presencia el suicidio de su madre y trasciende a la crueldad refugiándose en la música. Un lago, un teatro y una pieza orquestada en 39 partes, como las suyas rotas.

Ficha técnica

  • Dramaturgia: Nicolás Lange
  • Dirección: Dalia Elnecavé
  • Elenco: Damián Lomba
  • Asistencia de dirección: Pablo Cusenza
  • Prensa: Kevin Melgar (0KM Prensa)
  • Iluminación: Inés Iglesias
  • Música: Camilo Mangoni Villella
  • Arte de gráfica: Flor Acera
  • Producción ejecutiva: Gabriela Larrañaga
  • Duración: 50 minutos

(Fuente: 0KM Prensa)

Sigue leyendo


Propietaria/Directora: Andrea Viveca Sanz
Domicilio Legal: 135 nº 1472 Dto 2, La Plata, Provincia de Buenos Aires
Registro DNDA Nº 2022-106152549
Edición Nº