Teatro
El Teatro Argentino inauguró su temporada de ballet
La temporada 2017 del Ballet del Teatro Argentino de la Plata, finalmente y luego de superar retrasos por las obras estructurales del coliseo, estrenó el primero de los tres títulos del año, “Giselle”, una coreografía inscripta en el período romántico que, ya ofrecida el año pasado, aseguró la posibilidad de poner en marcha la actividad anual sobre un repertorio conocido para el cuerpo estable.
“Es importante llegar al escenario, que es lo que una compañía de esta envergadura necesita. Sabíamos que la temporada podía ser compleja por las obras de refacción del teatro pero podemos decir con orgullo que nos hemos impuesto a las adversidades . Y estamos festejando los 70 años del ballet con una propuesta de excelente nivel”, dijo a Télam Maricel De Mitri, la directora del Ballet.
El estreno de “Giselle” estaba previsto para agosto, pero -al ser un título ya incorporado al repertorio del teatro- fue adelantado para asegurar el inicio de la temporada, acotada por la remodelación que se realiza del coliseo.
La célebre obra romántica (1841), con música de Adolphe Adam y coreografía de Jean Coralli, Jules Perrot y Marius Petipa, fue montada y adaptada por Martín Miranda. Anoche se consumó la primera función, que tendrá continuidad hoy a las 20.30 y mañana desde las 18.30.
“Giselle”, con los roles principales en cabeza de Juileta Paul, Melisa Heredia, Bautista Parada y Miguel Ángel Klug, luego proseguirá en las funciones inicialmente previstas al inicio de la temporada: 4, 5, 6, 10, 11 y 12 de agosto, siempre con al apoyo musical de la Orquesta Estable del Argentino, conducida por Luis Belforte.
“Estas funciones de junio no estaban en la grilla pero al haberla representado tan bien el año pasado pudimos hacer esta reposición con mayor facilidad”, apuntó De Mitri.
La temporada lírica debía haber comenzado con otro título “Dafnis y Cloe”, pero fuertes ráfagas de viento derribaron las torretas desde donde se realizaban las obras del teatro y se cayeron cables, se rompieron los aires acondicionados y, en consecuencia, se obturaron los ensayos.
“´Giselle’ pasó a ser nuestra contenedora en la compañía dada la compleja situación en la que estábamos por no poder estar en actividad ni avanzando en la temporada: nos ayudó a volver, a recuperar nuestro trabajo regular. Y nos permite subir al escenario, que es tan importante como recuperar el día a día”, reconoció la directora De Mitri.
Según la directora y bailarina, la versión del ballet montada por Miranda aborda “aborda temas atemporales como el amor, el engaño y la trascendencia y su relación con el sistema de reglas y normas de la época” y enfatizó que se trata de valores que “sostienen la vigencia de la coreografía después de 200 años”.
La temporada de ballet del Argentino continuará en septiembre con la primera versión integral de ” Raymonda”, de Glazunov-Petipa y reposición coreográfica de Miranda.
Estrenada en 1898 en San Petersburgo cuenta con un argumento simple, basado en una antigua leyenda medieval. Es un ballet, opulento, refinado, de líneas claras y puro virtuosismo clásico.
En diciembre subirá a escena la versión ideada por Carlos Trunsky de “Dafnis y Cloe”, de Maurice Ravel, pocas veces representada en su versión coreográfica, aunque sí muy transitada como pieza de concierto.
Fue pensada por Ravel como una Sinfonía Coreográfica, inspirada en la novela del escritor griego Longo del siglo III. Es un símbolo de sutil erotismo.
“La programación anual marca un equilibrio. Un teatro como el Argentino tiene una misión en mantener las obras de repertorio porque no hay tantos lugares en condiciones de ponerlas sobre el escenario, pero también tiene que abrazar el movimiento de la modernidad, así que este año tendremos un clásico romántico, otro de origen imperial y un título encuadrado en la modernidad”, concluyó De Mitri.
“El general el ballet sigue siempre una serie de títulos clásicos, así que nuestro programa, en ese marco, resulta una novedad”, agregó a Télam Martín Bauer, director general y artístico del teatro.
Teatro
“El alma de la noche”, comedia negra en el Teatro Ñaca de CABA
El teatro independiente porteño tiene una propuesta que desafía los límites entre la risa y la oscuridad. “El alma de la noche”, escrita por la reconocida catalana Blanca Bardagil y dirigida por Sebastián Bauzá, se presenta todos los sábados de junio y julio a las 20.30 en el Teatro Ñaca (Julián Álvarez 924, CABA), con entradas a la venta a través de alternativateatral.com.
Sobre la obra
En el límite exacto entre la comedia y lo perturbador, la pieza sumerge al espectador en un universo donde lo familiar se tiñe de sombras. Con un humor negro afilado y una mirada punzante sobre los vínculos, la trama explora aquello que se oculta detrás de las rutinas y los silencios domésticos.
“Una invitación a reírse de lo absurdo y, al mismo tiempo, a estremecerse ante los rincones más íntimos de la condición humana.”
Con una duración de 85 minutos, la puesta logra un equilibrio constante entre el entretenimiento y la reflexión, apoyada en un despliegue visual y técnico de primer nivel.
Ficha Artística/Técnica
- Elenco: Bianca Vicari, Valentín Born Pinto, Luciana Carullo y Santiago Rapela.
- Dirección: Sebastián Bauzá.
- Autora: Blanca Bardagil.
- Diseño de Escenografía y Vestuario: Sabrina López Hovhannessian.
- Asistencia de Escenografía y Vestuario: Nicole Rufanacht.
- Diseño de Iluminación: Claudio del Bianco.
- Diseño Gráfico: Agostina Demarchi.
- Asistencia de Dirección: Victoria Rodríguez.
(Fuente: Max Czajkowski – Prensa)
Teatro
“Lutero, El Musical” en el Teatro Multiescena
“Lutero, El Musical” llega al Teatro Multiescena (Av. Corrientes 1764, CABA) con una propuesta explosiva que combina teatro musical, hip hop, acrobacias y una potente puesta visual para revisitar la historia de Martín Lutero desde una mirada contemporánea. Escrita y dirigida por Thomas Guzmán, la obra estrenó el viernes 5 de junio a las 23 y se presentará todos los viernes de junio en Calle Corrientes.

Inspirado en hechos reales, el musical sigue a Martín Lutero luego de sobrevivir a una tormenta eléctrica que cambia para siempre el rumbo de su vida. Lo que comienza como un acto de fe se transforma rápidamente en una revolución contra un sistema atravesado por la corrupción, el miedo y la manipulación. Enfrentado al poder más grande de su tiempo, Lutero deberá decidir entre callar o desafiar las estructuras que dominan el mundo que conoce.
Con una estética urbana y cinematográfica, la obra propone una experiencia teatral intensa que fusiona historia y lenguaje contemporáneo a través de coreografías urbanas, efectos impactantes y música original. La puesta busca acercar el teatro musical a nuevas generaciones, dialogando también con el público adulto a través de una temática profunda sobre la fe, el poder y el cuestionamiento de las instituciones.
La propuesta está dirigida por Thomas Guzmán, joven director, productor y dramaturgo de 23 años, fundador de Catargsis Producciones y responsable de espectáculos como “Pupitres Vacíos”, “El juicio de Oscar Wilde” y “21 Chump Street”, de Lin Manuel Miranda. Con “Lutero El Musical”, apuesta a una producción ambiciosa con más de veinte artistas en escena y una energía pocas veces vista en el circuito independiente.
Ficha artística/técnica
- Elenco: Thomas Guzmán, Fina Insua, Pablo Flores Torres, Juan Esteban Bonora, Marcos Piris, Dani Mercado, Mica Vargas, Lautaro Levato, Paulo Arlettaz, Lean David, Merlina Rocca, Ailin Pabago, Agustina Depauli, Luciana Aguero, Sofia Chiappara, Sol Chamadoira, Solci Etchart, Agustin Lopez, Ciro Ottoviano, Felipe Mingrone, Ivan Morales
- Asistencia de dirección: Marcos Piris
- Música: Marcos Piris
- Productora: Catargsis Producciones
- Producción ejecutiva: Lele Montero
- Coreografía: Fina Insua
- Vocal Coach: Flor Grasso
- Asistencia de coreografía: Ailin Pabago
- Diseño: Sofia Santillan
- Creación de contenido: Lucia Bertolotto, Belén Fernández
- Prensa: Kevin Melgar
- Dirección y libro: Thomas Guzmán
Teatro
“Charlie y la Fábrica de Chocolate”, una puesta mágica en el Gran Rex
Por Mayra Mamani López (*)
Desde las 20.30 del martes, el Teatro Gran Rex se tiñó del histórico violeta y demostró nuevamente ser el escenario perfecto para producciones de gran nivel, y con “Charlie y la Fábrica de Chocolate – El Show” no fue la excepción.
La agencia Noticias Argentinas estuvo presente en la función de prensa de la obra, junto a una gran asistencia de actores y celebridades relevantes del mundo del espectáculo. Entre ellas, Lali Espósito, Cris Morena, Gastón Dalmau, Aníbal Pachano, Flor de la V, Abel Pintos y muchos más.
Desde el primer minuto, la obra del galés Roald Dahl te sumerge en un viaje nostálgico con una escenografía de primer nivel que te transporta a la icónica fábrica de chocolates que vimos inmortalizada en las distintas adaptaciones cinematográficas.

La historia comienza en el living de la humilde familia Bucket, con una interpretación del pequeño Charlie que, por momentos, logra emocionar hasta las lágrimas a gran parte de los presentes. Mery del Cerro, que se pone en piel de la mamá del protagonista, comparte momentos emotivos de crianza. Los aplausos y risas llegan de la mano de su abuelo, interpretado por un brillante Sebastián Almada, quien aporta intervenciones cómicas y precisas.

Charlie tiene un sueño único y claro como el agua: ganar el ticket dorado para poder conocer la fábrica de chocolates y a su creador. La obra explora la inocencia, la rebeldía infantil y las divertidas dinámicas de crianza.
A pesar de que uno ingresa al teatro con una idea similar a la película —especialmente en la recordada versión de Tim Burton—, la adaptación teatral pone el foco sobre los padres de los niños ganadores de los tickets dorados.

En este terreno, Dolores Ocampo se consagra como la gran revelación de la noche en el rol de la Sra. Teavee (mamá de Mike). La actriz interpreta a una madre desbordada por los berrinches de su hijo, pero que encuentra refugio en el alcohol y las pastillas; un giro de humor negro e inteligente que se lleva todas las risas.
“Rada” se pone en la piel de un extravagante Willy Wonka

Agustín “Rada” Aristarán logra un resultado impecable de un Willy Wonka pragmático y extravagante, que destaca por un dominio escénico y una gran interpretación vocal en las canciones. Su participación y sintonía con el resto del elenco combinan a la perfección, en especial en los momentos compartidos con el pequeño Charlie.
Sin dudas, “Charlie y la Fábrica de Chocolate” es una propuesta ideal para toda la familia, ya que combina nostalgia, risas y una puesta en escena de primer nivel.
(*) Agencia Noticias Argentinas
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