Gabriela Exilart: “La realidad es una gran proveedora de rasgos que distinguen a mis personajes”

Gabriela Exilart
Por Andrea Viveca Sanz

Atrapada en el laberinto de la historia, Gabriela Exilart es capturada por las letras gracias a las que atraviesa con valentía las Tormentas del pasado. Se detiene en aquellos rincones dolidos Por la sangre derramada y con su pluma experta logra hacer Renacer de los escombros a muchos personajes aplastados por la vida. Entonces, se decide y deja Pinceladas de azabache señalando las oscuridades humanas y sin detenerse se siente esperanzada Con el corazón al sur.

La escritora marplatense, que se encuentra en estos días presentando su última novela, hizo un alto en el camino y dialogó con ContArte Cultura de ella, de su obra y de sus sueños.

—¿Quién es Gabriela Exilart?
—Es una chica (grande ya) de barrio, sencilla, esposa, madre de tres hijos, ama de casa, abogada, docente, coordinadora de talleres de escritura y escritora. Corre todo el día de aquí para allá para poder cumplir con todas las obligaciones, ansiando el momento del día en que puede sentarse a escribir.

—¿Cuándo nace tu pasión por la escritura?
—Nació temprano, escribo desde chiquita, tengo guardada una carpeta de Sara Kay con mis primeras poesías, historietas y novelas románticas. La primera la escribí a mano a los 14 años.

—¿Desde tus inicios supiste que te dedicarías a la novela histórica o lo descubriste una vez transitando el camino de la escritura?
—Fue el camino de las lecturas el que me fue llevando a la novela con ambientación histórica. Comencé escribiendo policiales románticos, pero la lectura de novelas como las de Cristina Bajo me arrastraron a querer escribir algo tan maravilloso y atractivo.

—¿Qué elementos te ayudan a crear tus personajes?
—Todos. La realidad es una gran proveedora de rasgos que distinguen a mis personajes, todo lo que me rodea puede ser usado para mis novelas. Y cuando hablo de rasgos no me refiero a rasgos físicos sino a los que configuran la personalidad. Experiencias cotidianas ayudan para ir moldeándolos, suposiciones de qué sería de tal o cual persona si le ocurriera esto o aquello. Todo suma al momento de la creatividad.

—¿Entendés que las heroínas que habitan tus libros son un reflejo de las verdaderas protagonistas de la historia argentina?
—Tenemos en nuestra historia mujeres muy valiosas que han forjado un camino de lucha y de valentía. Trato de que mis personajes no sean héroes por más que algunos demuestren actitudes heroicas.

—¿Con tus libros buscás reivindicar a la mujer y su lugar en la historia?
—No lo hago conscientemente, pero sí, en casi todos mis libros hay mujeres admirables, fuertes, que se destacan. Evidentemente hay un mensaje que quiero dar, aun cuando no sea deliberado.

—¿Qué encontrará el lector en las páginas de Con el corazón al sur?
—Encontrará de todo: amor, pasión, nostalgia, desarraigo, fútbol, viajes, tango, venganza, discapacidad y por sobre todo, la lucha por sobrevivir.

—¿Podemos decir que esta novela fue la consecuencia de historias que quedaron latentes en Pinceladas de azabache?
—En realidad retoma personajes de Pinceladas de azabache que eran niños, personajes secundarios que hoy dan vida a la novela. Pero sí está toda la familia de Aime y Lihuén, sus hijos y sus nietos. Creo que viene a cerrar una gran historia.

—¿Cuál es el próximo sueño a cumplir por Gabriela Exilart?
—El gran sueño es que se realice una serie o película con alguna de mis novelas, y el sueño pequeñito es que mi próxima novela sea superadora de Con el corazón al sur.


Gabriela Exilart

Nació en la ciudad de Mar del Plata en 1970. Es abogada y docente de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Mar del Plata. A los catorce años escribió su primer policial romántico. Con Tormentas del pasado cautivó en muy poco tiempo a miles de lectores, y por su rigurosa investigación histórica obtuvo la Declaración de Interés Legislativo de parte del Senado de la Provincia de Buenos Aires. Su segunda novela, Pinceladas de azabache, emocionó al público por la profundidad de los vínculos y los sentimientos que desbordan sus páginas. En Renacer de los escombros recupera un momento histórico clave -el terremoto de San Juan de 1944- y narra una historia de amor allí donde nada había quedado. En Por la sangre derramada, dos historias románticas (un tehuelche y una joven inmigrante galesa, el hermano de ésta y la hija de un autoritario estanciero) se entretejen en medio de las luchas obreras en la Patagonia de la década de 1920. En Con el corazón al sur, en una Argentina inflamada por el desencuentro, una mujer intenta reunir los fragmentos de su vida y volver a comenzar. Participó con “Si tú te atreves” en la antología Ay, amor, que enamoró a miles de lectores. Sus obras abarcan diferentes períodos de la historia de nuestro país, y se interesan por los problemas ambientales, de género y de discriminación racial, viajando del pasado al presente con magnífica fluidez.

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