Gisela Fourment: “Soy una convencida de que el camino de acción es desde lo colectivo”

Por Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca) /
Edición: Walter Omar Buffarini //

Es posible encontrar palabras en las raíces, hay voces que ascienden desde las profundidades del tiempo, como capas de memoria que permanecen en lugares invisibles, como pinceladas de sonidos que se aquietan en imágenes, unas imágenes que comunican las palabras guardadas en las bocas de los pueblos.

Gisela Fourment es artista plástica y gestora cultural, con sus manos da vida a aquello que nos representa, sus líneas atraviesan las palabras y recrean las voces, como un vuelo de pinceles que se aquieta en cada imagen.

ContArte Cultura charló con ella a la distancia, y juntos recorrimos sus pasos en el camino del arte y de la cultura y de su acción como integrante de la Asociación de Dibujantes de Argentina (ADA).

—Para comenzar y como hacemos con todos nuestros entrevistados, queremos dejar en tus manos un objeto imaginario. Es por eso que, a través del aire de la imaginación, llega hasta vos esta pluma. Se trata de una pluma especial, quizás sea un símbolo de otras culturas, a la que podrás ponerle color, forma y textura y desde cuyo eje emerge una palabra que te representa, como si la historia de esa pluma y la tuya se cruzaran en esa palabra.
—Sin dudas es una pluma que viajó desde tiempos lejanos y que seguramente formó parte de algún ritual de agradecimiento a la naturaleza realizado por nuestras culturas madres de América. Una pluma cargada con un mensaje de sabiduría ancestral, podría ser de Quetzal (ave sagrada en Mesoamérica).

—¿En qué momento de tu vida percibiste tu interés por el arte y la cultura?
—Desde chiquita sentí fascinación por el mundo de las imágenes y el arte. Uno de los primeros recuerdos que tengo en relación a esto, supongo que tendría alrededor de 4 o 5 años, es jugando con una colección de libros que había en la biblioteca de casa (Biblioteca básica universal de Centro Editor de América Latina) cuyas tapas reproducían obras de arte de distintos artistas y épocas, como El Bosco, Picasso, Goya, Munch, Magritte. ¡Pasaba horas mirando esas tapas! También recuerdo que mi mamá usaba como señalador una reproducción de Las meninas de Velázquez y lo que me fascinaba observar detenidamente todos esos personajes y el clima de la obra. Me intrigaba mucho e imaginaba historias a partir de eso. Todo acompañado de música clásica y ópera que ponía mi mamá casi a diario, lecturas de historietas de la revista Anteojito,y siempre dibujando.

—¿Cuáles son las temáticas que suelen despertar tu creatividad?
—Todo lo relacionado con la naturaleza ligado a lo ancestral y a nuestra Latinoamérica. El arte precolombino, los animales, especialmente las aves que siento muy cerca y me producen mucho placer pintar. Y la línea curva siempre ahí: flores, plantas, árboles. Lo simbólico, la maravilla del color, la sabiduría en todo eso.

—¿Con qué materiales y técnicas trabajás habitualmente?
—Generalmente lo hago en técnica mixta. Directo con el pincel y el collage, rara vez dibujo previamente. Siempre más cerca del color que de la línea. A partir de que la vida como mamá y el trabajo como docente fue tomando cada vez más horas de mis días, me fui pasando del formato grande en lienzo, que traía desde la época del profesorado de Bellas Artes, al papel en tamaño pequeño y la acuarela. También porque me fui acercando más a la ilustración. Los últimos años las pinceladas le fueron dejando lugar a las técnicas mixtas, ya que fui sumando collage, frottage, marcadores, lápices de colores, entre otras cosas.

—Una palabra y un objeto que definan tu espacio creativo.
—Palabra: procesos. Objeto: cuadernos. Muchos proyectos en proceso y muchos cuadernos donde los vuelco. Generalmente una ensalada con ingredientes varios, entre los que se encuentran proyectos ilustrados, proyectos docentes, de gestión cultural. Siempre “craneando” ideas, pero lamentablemente con poco tiempo para llevarlas todas a la acción, pero por supuesto con muchas ganas de ir poco a poco materializándolas.

—¿De qué manera lográs comunicar una idea o un mensaje a través de las imágenes?
—En mi caso siempre prevalece la profe por sobre la ilustradora y soy de dedicar muchísimo tiempo a la documentación. Si el tema me interesa, peor aún (risas). En ese camino de investigación van apareciendo las ideas-imágenes que se transforman en anotaciones y bocetos rápidos. Ni bien salen esos bocetos, generalmente paso directo al trabajo final a color.

—¿Cómo llevás adelante tu taller de arte?
—Mi emprendimiento Sentidos creando Juntos nació hace casi 10 años. Es un espacio de taller de arte para chicos que incluye una pequeña tienda de libros ilustrados, en Banfield Oeste. Recién recibida de profesora de pintura mi primer trabajo fue en librería. Amo los libros ilustrados y cada vez que incorporo uno nuevo a la tienda me entusiasma idear las actividades para presentarlo, generalmente lo hago con talleres artísticos y de lectura. Por el momento, y debido a la pandemia, lamentablemente el emprendimiento está en pausa. Espero poder retomarlo el año próximo. Disfruto el clima que se genera en los eventos, compartir con los peques y las familias que se acercan, verlos crear y descubrir nuevos mundos a partir de los libros.

—Formás parte de ADA, que por estos días está relanzando su revista “Sacapuntas”, ¿qué nos podés contar de esa iniciativa?
—Siempre estuvo la idea de retomar Sacapuntas. Lo loco es que esta pandemia fue la que finalmente nos impulsó a hacerlo. La revista tuvo una primera etapa con una calidad increíble entre 2006 y 2010, siempre en formato digital. Creo que es un sueño cumplido y fruto de un gran trabajo grupal. Estoy feliz y aprendiendo mucho formando parte del equipo de edición. Disfrutamos al hacerla y creemos que realmente tiene de todo y que van a disfrutar mucho con su lectura. Además del formato web, también está la posibilidad de descargarla. Entre otras cosas, van a poder encontrar notas sobre paleoarte, homenajes a Quino y Juan Giménez, quienes lamentablemente nos dejaron durante este año. También contiene consejos para la profesión del dibujante y hasta una muestra virtual inspirada en la obra del escritor Ray Bradbury con motivo de cumplirse el centenario de su natalicio.

—¿Cuáles son los proyectos que hay en camino para los próximos meses?
—Soy una convencida que el camino de acción es desde lo colectivo. Ser parte de ADA es, como dicen, “todo lo que está bien en este mundo”. Es una comunidad maravillosa de creadores en la que tengo el honor de ser parte de la comisión directiva desde 2017. Este 2020 fue un año increíble para la Asociación en el que, a pesar de lo durísimo que resultó, supimos reinventarnos y salieron unos proyectos muy buenos como los webinars de capacitación nacional en artes gráficas y audiovisuales. Un espacio de aprendizaje online con el que todos los socios pudimos enriquecernos gracias a la generosidad de cada compañero que compartió sus saberes semana a semana. Felizmente, este proyecto ha sido seleccionado por el programa del Ministerio de Cultura de la Nación “Puntos de Cultura”, lo que permitirá hacerlo crecer dándole continuidad el año próximo. También fue un año más federal que nunca, ya que al realizarse nuestras actividades a través de plataformas online los compañeros de distintas sedes y puntos del país pudieron participar activamente. Como broche de oro, hace unos días nos enteramos que gracias a un proyecto en el que trabajamos desde la Comisión de Educación (de la que formo parte junto a Poly Bernatene, Roberto Argüello y Myrian Bahntje) se incluirá la “Semana de las Artes Gráficas y Audiovisuales” en el calendario escolar de la provincia de Buenos Aires. Trabajo como docente de artes plásticas en escuelas secundarias desde hace más de 20 años y los contenidos que se enseñan en educación artística están ligados generalmente a las Bellas Artes, quedando fuera las artes gráficas, la ilustración, los libros álbum, las historietas. Por lo que el año próximo nos encontrará trabajando cerca de las escuelas y docentes para acompañarlos en el arranque de esta semana tan especial, en la que consideramos fundamental que se trabaje con los estudiantes desde nivel inicial hasta secundaria.

—¿Y en lo personal?
—Espero poder empezar el nuevo año dedicando un poco de mi tiempo a pintar por pintar, por puro disfrute, sacar fotos (actividad que me encanta y en la que estoy terminando un curso en estos días) y compartir un poco de descanso en familia… con menos pantallas después de un año marcado por la incertidumbre y las rutinas interminables de clases y reuniones laborales online. Lograda la recarga de energía, espero seguir dándole forma a un proyecto ilustrado ligado a la docencia y retomar Sentidos… por supuesto. Por mi parte de acción cultural dentro de ADA, seguramente continuaré trabajando junto al equipo de la revista y el de educación, y deseo retomar el proyecto Juntadas de Dibujo, que son encuentros en espacios culturales y museos que tuvimos que suspender debido a la pandemia.

—Para terminar, volviendo a la pluma de la primera pregunta, ¿qué deseo te gustaría dejar entre sus barbas antes de invitarla a volar?
—El deseo está ligado a estar atenta y no perder las ganas de seguir aprendiendo. Y agradecer, siempre.

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