Mirta Fachini: “La novela histórica posee un compromiso social y cultural en la transmisión de conocimientos”

Mirta Fachini (Imagen de base: Pedro Figari - "Candombe" - 1921 - colección MALBA)
Por Andrea Viveca Sanz

Atravesando los diversos universos que hermanan a todos los habitantes de este planeta, Mirta Fachini se entrega a la búsqueda de cada uno de los retazos de historia que fueron necesarios para construir nuestra identidad nacional.

Con delicadeza, toma cada una de esas piezas y las rescata para contar aquellas cosas que las brumas del tiempo fueron negando.

Sus letras se enredan en palabras que tejen escenarios en los que se dibuja una realidad silenciada.

Envuelta en la calidez de su espacio creativo, logra recorrer con los sentidos las vivencias de quienes no fueron escuchados y les regala una voz que atraviesa el tiempo y llega como un susurro a oídos de sus lectores.

En diálogo con ContArte Cultura, la escritora cordobesa nos invita a conocer su obra y a pasear con ella por la anatomía de nuestras raíces.

—A modo de presentación ¿con qué elementos, costumbres o vivencias de aquellos esclavos tan bien descriptos en tus novelas te identificás?
—Si bien es cierto que los autores volcamos parte de nuestras vivencias, pensamientos o sentimientos en nuestros personajes, necesité ponerme en contacto con sus descendientes para desarrollarlos con veracidad y credibilidad. Me identifico con la búsqueda de la libertad y la justicia, en todo sentido; con la fuerza que mueve al mundo, que es el amor, por el cual cada persona puede superarse y soportar injusticias.

—¿Qué te llevó a querer contar la historia de nuestra raíz africana para completar nuestra identidad?
—La búsqueda de un tema histórico que no hubiera sido tratado por otros escritores me llevó a reconocer que sobre los esclavizados de la época colonial se sabía poco. Fue muy grande mi sorpresa cuando tras años de investigación fui descubriendo su importancia en la conformación de nuestro país.

—Describinos la geografía de tu lugar creativo con sus relieves, texturas, aromas o sabores necesarios a la hora de escribir.
—Escribo en un ambiente tranquilo, una habitación luminosa. Un par de escritorios de madera, las computadoras y mi biblioteca conforman el cálido espacio que me envuelve. También están los premios que recibo en este hermoso caminar, los regalos que alegran mi corazón, entre los que hay una colección de mates y muchas cartas de los alumnos a los que visito. En cuanto a los sabores, comparto con la escritura un bocadillo salado de almendras, nueces, maníes o uno dulce de frutas caramelizadas.

—¿Cuáles son los eslabones fundamentales para llegar a encadenar las escenas de cada una de tus novelas?
—Para cada novela me trazo un plan del aspecto que quiero destacar o del mensaje que quiero dar, también doy importancia a la traza de una recta histórica para que las fechas no sean erróneas. Luego, dejo fluir mi imaginación y los personajes, acciones, escenas van naciendo. A veces, toman otro camino y no respetan el itinerario, por ahí surgen personajes más importantes y si no afectan negativamente a la trama toman vuelo. Para mí, lo más importante para lograr el enlace perfecto es desarrollar fuertes sentimientos, ya sean positivos o negativos, experimentados por los personajes, y acciones impactantes en un marco bien establecido.

—¿Cómo lograste rescatar las diversas piezas del gran rompecabezas que constituye la historia de los africanos esclavos en estas tierras?
—Fue un arduo trabajo de investigación recoger los retazos de una herencia africana esparcidos durante siglos de esclavitud y su posterior negación, para brindarlos a los lectores y que reconozcamos nuestra tercera raíz afro en la formación de nuestra identidad nacional. Me ayudaron especialistas en el tema, historiadores, antropólogos y las asociaciones de afrodescendientes a las que conocí personalmente y con las que compartí charlas, conferencias y momentos de esparcimiento escuchando o bailando candombe.

—¿Crees que tus novelas han ayudado a contar una parte silenciada de la historia de nuestro país?
—Creo que la novela histórica posee, aparte de la función de recrear, de provocar el goce por la lectura, un compromiso social y cultural en la transmisión de conocimientos, a la vez que permite reflexionar sobre hechos y aspectos poco conocidos de nuestra historia. Mis novelas rescatan la memoria del destierro, del maltrato y la discriminación que sufrieron los esclavizados de la época colonial y la que sufren sus descendientes, que les impide ser incluidos en igualdad de oportunidades, para que al fin puedan gritar “soy afroargentino y libre con igualdad de derechos”. En cada lugar que he asistido el tema ha impactado por ser poco conocido o desconocido, silenciado en la historia y por no haberse tomado real dimensión de su aporte cultural, económico y material en la formación de Argentina. Me parece una ardua tarea cambiar nuestra idiosincrasia pero, con el trabajo de sus descendientes, de lectores, editores, docentes que difundan el tema, estaremos narrando la verdadera historia.

—¿Cuál fue la escena que más te costó escribir y por qué?
—Las escenas de injusticia, muerte, abuso y maltrato abundan en la trama y aunque son fluidas sufro al desarrollarlas, muchas veces lo hago con lágrimas y un nudo en la garganta.

—¿Podrías definir a cada uno de tus libros con una palabra que lo identifique?

  • Clara, una mujer valiente: Resiliencia
  • Susurros negros: Vencer barreras
  • El espíritu oculto: Desarraigo
  • Herencia negada: Amor maternal
  • El cóndor negro: Amor eterno
  • El color del alma: Sueños de libertad
  • La cortesana: Coraje, fidelidad y amor

—Contanos cuál es el hilo conductor de tu última novela “La Cortesana”, que se aleja un poco de la temática de los esclavos.
—Es una trama de dolor, coraje, fidelidad, devaneos amorosos, envidias y un gran amor. Hechos y personajes entretejen la historia de un hombre de honor, don Pedro Antonio de Cevallos Cortés y Calderón, y su amor por una hermosa joven nacida en estas tierras: La cortesana.

—¿De qué color sería tu próximo sueño y por qué?
—Mi próximo sueño o hijo literario es la continuación de La cortesana. La historia no termina en la primera parte y hay mucho más por contar. Continúo con el cambio de temática, aunque hay afros entre los protagonistas.


Mirta Fachini

Conocé más de Mirta Fachini aquí

Nació en Córdoba (Argentina). Se licenció en Geografía en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Catamarca.
Su ámbito de trabajo y fuente de inspiración, durante muchos años, fueron los niños y adolescentes, siendo maestra, profesora y directora de escuelas públicas.
Retirada de la actividad incursionó en el mundo de las letras a través de la escritura, en primer lugar con cuentos infantiles, para luego descubrir el apasionante mundo de la narrativa enmarcada en un tiempo histórico.
Clara una mujer valiente es la primera novela que con constancia, surgió a la consideración de los lectores en un intento de llegar a sus corazones. Recibió el beneplácito de la Legislatura de Córdoba.
Con la misma intención de sensibilizar y hacer tomar conciencia de nuestros orígenes en una fusión de distintas razas, en las que la etnia negra fue borrada de las páginas de la historia argentina, emerge Susurros negros; novela histórica de principios del siglo XIX.

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